El padre, la hija y la madre literatura

Inés Fernández Moreno viene de una famosa familia de poetas: es nieta de Baldomero (Setenta balcones y ninguna flor) e hija de César (Argentino hasta la muerte). Lejos de dejarse aplastar por la figura de sus antepasados, se ha convertido en una de las narradoras más exitosas de la Argentina. Y en su última novela, No te quiero más, aparece como eje central de la trama la figura paterna.
22 de septiembre 2019 · 00:00hs

Nadie puede predecir las expansiones o repercusiones que tendrá aquello que escribimos. En No te quiero más (Alfaguara, 2019), última novela de Inés Fernández Moreno, hay un padre fallecido y una hija tratando de deshilvanar las hebras que se han ido enlazando en su ausencia. La protagonista, una mujer adulta envuelta en una cotidianidad asfixiante, recibe un misterioso correo desde Cataluña. El mensaje anuncia el hallazgo de una novela inédita y algunas cartas de su padre, Celso, quien había sido un reconocido escritor. A partir de estos papeles inesperados, una serie de eventos y complicaciones de intriga policial llevarán a la protagonista a desandar un camino del que no está muy segura de querer transitar. No te quiero más puede ser definida de varias maneras, pero es sobre todo una novela acerca de la evocación paterna, y de los fragmentos que una hija intentará reconstruir alrededor de la figura de su padre. Así también se teje en lo formal: mientras la novela avanza, hay pequeños saltos al pasado. Chispazos de felicidad de cuando ambos —padre e hija— compartían un mismo presente.

Una poderosa genealogía acompaña a Inés Fernández Moreno: su padre, el poeta César Fernández Moreno, decía que a cada paso que daba se le caían setenta balcones en la cabeza. La metáfora no es exagerada si pensamos que el padre de César —abuelo de Inés— fue Baldomero Fernández Moreno, autor —entre otros— del recordado soneto Setenta balcones y ninguna flor. Hoy el nombre de Baldomero es también el nombre de una calle de Buenos Aires, de algunas escuelas, de una estación de ferrocarril; un soneto suyo aparece inscripto en una de las caras del Obelisco. ¿Cómo animarse a la literatura con esos antepasados? Padre e hija lo saben, ya que ambos hicieron de la escritura una forma de vida.

Pero antes de llegar a la ficción, Inés Fernández Moreno estudió Letras y luego trabajó en publicidad y en marketing directo. Eso la obligó a abordar registros escriturarios muy distintos:

"Lo disfrutaba mucho —recuerda Inés—. Y el trabajo me servía para entrenarme en forma constante, tanto en el aspecto de la creatividad (la fuente de donde sale una buena idea para un comercial o para un cuento es, en definitiva, la misma) como en aquellos aspectos racionales que requieren el desarrollo equilibrado, congruente, persuasivo de cualquier texto. El lugar específico de la literatura estaba entonces ocupado por la lectura, que es la otra cara de la escritura. Por otra parte, también tuve en esos años previos una intensa vida familiar (dos maridos, tres hijos)."

La escritura de ficción comienza a gestarse a partir de frecuentar los talleres de Sylvia Iparraguirre y de Abelardo Castillo. Durante esas experiencias, la escritura va tomando cauce y profundidad. En 2014, por El cielo no existe, Fernández Moreno recibe el Premio Sor Juana Inés de la Cruz, otorgado por la Feria Internacional del Libro de Guadalajara a la excelencia literaria de mujeres de América latina y del Caribe.

En diálogo con Cultura y Libros, la autora de las novelas La última vez que maté a mi madre (1999) y La profesora de español (2005), entre otras, reflexionó sobre sus comienzos, sobre el papel de su familia en la creación artística y sobre su reciente publicación:

—¿Cómo has vivido tu genealogía familiar, en relación con la escritura? Te pido disculpas por la reiteración, sé que es una pregunta muy visitada.

—Sintetizando, te diría que a mí no se me caen tantos balcones en la cabeza. El peso mayor fue para mi viejo. A mí, la impronta de Baldomero me llegó mediatizada y con un componente muy diferente que es el del género. Género en ambos sentidos. Mi género literario no es la poesía (afortunada o deliberadamente), sino la narrativa. Y mi género —que es el femenino— implica otras variantes: la represión, los obstáculos y la discriminación de la producción de las mujeres. Eso fue evidente en la familia Fernández Moreno. Ya conté muchas veces eso de que mi abuela Dalmira escribía, pero a escondidas. Ella, como una buena secretaria, le pasaba a él sus poemas a máquina, pero escondía los propios porque al poeta oficial le parecía un horror que ella escribiera poesía lírica y expusiera su intimidad. La presencia magnética de Baldomero, su modelo, debía ser muy difícil de eludir. Así se conformó, como decía mi viejo, una especie de familia circense, todos herederos de una misma habilidad. Esta pertenencia fue complicada para mí, inhibitoria sin duda. Aunque de hecho todos mis trabajos implicaban la escritura —trabajé durante décadas en publicidad—, sólo empecé a escribir literatura a una edad bastante avanzada.

—Fuiste a los talleres de Iparraguirre y de Castillo, ¿qué recordás de esa experiencia?

—Ah, para mí fue una gran experiencia que se inició un poco casualmente. Una compañera de trabajo me propuso participar del taller de Sylvia. Poco después, por algún motivo Sylvia no pudo continuar y me derivó al taller de Abelardo. Esto sucedió precisamente en el momento en que yo, después de muchas vueltas vocacionales, empezaba a considerar la literatura. ¿Por qué no experimentar alguna vez la escritura literaria? El taller de Abelardo —donde ya había gente que escribía mucho y muy bien— me resultó explosivo, revelador. Como si se me hubiera abierto una compuerta antes prohibida. Se me ocurrían cuentos todo el tiempo y escribía por todas partes: en el subte, en los huecos de la oficina, en mi casa con chicos llorando o marido escuchando partidos de fútbol. Estaba llena de entusiasmo. Además, desde luego, Abelardo era un maestro extraordinario. Tanto él como Sylvia tenían una pasión contagiosa. Y me siento profundamente agradecida a los dos.

—En cuanto a la escritura de cuentos o de novelas: ¿dónde te sentís más cómoda?

—Siempre sentí que lo mío era sobre todo el cuento. Me resulta un material mucho más maleable, más cercano y siempre desafiante. Un cuento puedo tenerlo entero en la cabeza. Jugar con él, modificarlo, escribirlo y corregirlo mentalmente. La novela tiene una estructura más pesada. Por eso, hasta ahora, me definía más bien como cuentista, la novela me resultaba y me sigue resultando demasiado ardua. Pero como me dijo una vez Juan Martini, también se aprende a escribir novelas. Y No te quiero más es la cuarta, así que en eso estoy: aprendiendo. De todas maneras, me siento más cómoda en los cuentos. Pero no sé si eso es necesariamente bueno.

—En literatura hay numeroso material acerca de la relación con la madre, pero pocas historias, creo, que aborden los vínculos padres-hijos/as. ¿Estuviste investigando esta temática antes de escribir No te quiero más? ¿O hubo otras motivaciones?

—Nunca había escrito nada vinculado con mi padre más que un cuento después de su muerte. En este caso la historia vino hacia mí. Apareció una colección de cartas, de poemas y de una supuesta novela inédita de mi padre César en un pueblito de la Costa Brava. Este hecho, intrigante en sí mismo, tuvo un desarrollo bastante novelesco, con viajes, conjeturas y algunas revelaciones... Supe desde el principio que iba a escribir sobre aquel episodio. ¿Pero cómo hacerlo? Recuerdo que busqué y leí algunas novelas sobre el tema del padre para ver qué tratamiento les habían dado sus autores. Empecé por El olvido que seremos, de Héctor Abad Faciolince, porque también allí había papeles literarios en juego. Seguí con Mi papá alemán de Mónica Muller y por Un comunista en calzoncillos de Claudia Piñeiro. Todas me sirvieron mucho, una forma de ir merodeando el tema, algo así como calentar los motores. En las tres novelas que menciono, los nombres y acontecimientos relatados parecen seguir literalmente lo autobiográfico. Yo no sabía si quería hacer lo mismo. La primera decisión fue descartar las circunstancias y los nombres reales de lugares y personajes. Quería moverme tranquila, dejar que la narración fuera creciendo libremente según sus propias ganas. Así que arranqué con una especie de crónica bastante lineal de lo sucedido y fui avanzando hacia una trama puramente ficcional. Porque la otra gran motivación de la escritura es el deseo mismo de escribir. Tener un material que te parece interesante es la excusa para lanzarse a la escritura. Lo más apasionante no es tanto la dilucidación de una historia personal o familiar sino, sobre todo, el encontrar la manera de desarrollarla y escribirla: la estructura, el tono, el ritmo, las palabras, la construcción de personajes y de situaciones nuevas que se incluyen en la trama...

—La protagonista de la novela está constantemente evocando recuerdos de su padre, Celso. El padre es escritor, como tu padre, y además al mudarse a París, deja en Argentina a una hija pequeña, como también te ha sucedido a vos. ¿Cómo fue ese trabajo de escritura entre los recuerdos personales y la ficcionalización?

—La novela surge, como te comenté antes, de hechos verídicos y coincide en gran parte con lo autobiográfico. Sobre todo la primera parte y los recuerdos. Pero los textos atribuidos a Celso fueron fragmentados y modificados. Y la novela crece hacia lo ficcional, como sucede con la intriga policial que aparece en la segunda parte y con muchos de sus personajes Uno de los trabajos mayores para mí fue cómo fusionar de forma equilibrada estos distintos materiales.

—En un fragmento, cuando Helen organiza la muestra artística de su difunto marido, dice: “Porque uno tiene que terminar de una vez con el otro, ¿no?”. ¿Es la escritura, en tu caso, un medio para procesar historias que sentimos, de alguna manera, inconclusas, o que aún duelen?

—Supongo que sí, en distinta medida, porque no es lo mismo una novela que trata del padre que otra que trata de un hecho político. A través de la escritura uno reflexiona (escribir es una manera de pensar) y puede procesar historias propias. Pero ese es el aspecto personal, psicológico que mueve a cada escritor. Y es ajeno a lo literario.

—El personaje de Chana, si bien no aparece en escena, tiene una presencia muy fuerte en la historia. Es un personaje muy atractivo para los lectores. A mí me recordó mucho a la Maga, de Cortázar. ¿Cómo nace Chana?

—Como hija de padres separados, las mujeres que estaban cerca de mi padre, las que él elegía, me resultaban siempre fascinantes. Una mujer que no te ataba como una madre, un modelo alternativo y, al mismo tiempo, más abiertamente una competidora si seguimos la cuestión edípica. Chana surge de un personaje verdadero que traía de por sí mismo elementos muy atractivos: era la destinataria de las cartas que aparecieron en la Costa Brava, ella había seducido a mi padre, era muy joven, era filipina y vivía en medio de la bohemia parisina en una época en que todas las mujeres ansiaban ser la Maga de Rayuela. Este origen, el hecho de no entreverla más que a través de las cartas, o sea siempre de manera sesgada, el haber muerto joven le confería un halo fuerte de romanticismo.

—Si bien es una novela donde la narradora vive momentos de nostalgia o incluso de desaliento, hay escenas muy potentes de la protagonista riendo con sus amigas más cercanas, hay abrazos fuertes, miradas de ternura entre ellas. Incluso ante extraños que las miran raro —en el subte, en el natatorio— el afecto persiste como una especie de resistencia. Son personas que ofician de salvavidas ante ciertas situaciones dolorosas, y muchas de ellas son mujeres. ¿Lo pensaste de ese modo, o simplemente salió así? ¿Juega un papel importante la amistad en tu escritura?

—Tal vez porque mi familia de origen fue medio deshilvanada, tengo amigas como hermanas. Amigas de toda la vida. Varias de ellas son escritoras, de manera que es mucho lo que compartimos. Eso necesariamente se refleja en lo que escribo, como todas las experiencias que uno trae consigo. Pero literariamente, “una amiga” es una función, a veces de oposición, otras de alter ego, que permite el desarrollo de distintos puntos de vista, la confrontación, el diálogo… O sea, es un personaje construido. En cuanto al humor, es algo que está instalado de manera muy profunda en mí, que me constituye y, por lo tanto, es un ingrediente ineludible de la mayoría de las cosas que he escrito. Es una forma de comprensión de la realidad y también un recurso para procesar —y resistir— los sinsentidos y los dolores que la vida va poniendo en tu camino. Las amigas y el humor son dos ejes fundamentales en mi vida y en mi escritura.

—¿Corregís mucho? ¿Cuándo sentiste que esta novela estaba terminada?

—No sé bien qué sería “mucho”. Además, corregir supone que hay una verdad o una “corrección” preexistente y clara para cada uno. Entonces, más que corregir, dudo, me hago preguntas. ¿Escribo en primera persona o en tercera? ¿En presente o en pasado? Hago distintas pruebas. A veces la duda avanza en la escritura y me encuentro con la convivencia de distintos criterios. Algunas partes me gustan más de una manera, y otras de otra. Me vuelvo bastante loca hasta que al fin me decido, no tengo más remedio, porque si no defino no puedo avanzar. Después sí, releo y ajusto. Cambio de títulos, cambio de finales, cambio de nombres y, en algún momento, me canso de dar vueltas alrededor de lo mismo, me irrito conmigo misma, pienso que lo sustancial ya está y la doy por terminada. Siempre con la sospecha, que debe ser común a todos los escritores, de que nada de eso está tan terminado.

Ver comentarios

Las más leídas

Entró en erupción Krakatoa, uno de los volcanes más peligrosos de la historia

Entró en erupción Krakatoa, uno de los volcanes más peligrosos de la historia

El Gigante aplaudió a Lionel Messi pero coreó el nombre de Ángel Di María

El Gigante aplaudió a Lionel Messi pero coreó el nombre de Ángel Di María

Se vende por u$s3,1 millones el castillo que un rosarino mandó a construir en Córdoba

Se vende por u$s3,1 millones el castillo que un rosarino mandó a construir en Córdoba

Newells le empató a Central en un final dramático con un gol de Cóccaro, tras la revisión del VAR

Newell's le empató a Central en un final dramático con un gol de Cóccaro, tras la revisión del VAR

Lo último

Juegos Suramericanos 2026: comenzó el operativo de tránsito en bulevar Oroño

Juegos Suramericanos 2026: comenzó el operativo de tránsito en bulevar Oroño

Tragedia en la costanera: juzgan a un joven por las muertes de una mujer y su hija

Tragedia en la costanera: juzgan a un joven por las muertes de una mujer y su hija

Juegos Suramericanos 2026: la provincia distribuye insumos para el operativo sanitario

Juegos Suramericanos 2026: la provincia distribuye insumos para el operativo sanitario

Tragedia en la costanera: juzgan a un joven por las muertes de una mujer y su hija

El hecho ocurrió en enero 2025 en Illia y Presidente Roca. Agustín López Gagliasso enfrenta un pedido de pena de 18 años de prisión
Tragedia en la costanera: juzgan a un joven por las muertes de una mujer y su hija
Juegos Suramericanos 2026: comenzó el operativo de tránsito en bulevar Oroño
La ciudad

Juegos Suramericanos 2026: comenzó el operativo de tránsito en bulevar Oroño

Esperando la primavera

Por Facundo Borrego

Exclusivo suscriptores

Esperando la primavera

Juegos Suramericanos 2026: la provincia distribuye insumos para el operativo sanitario
La Ciudad

Juegos Suramericanos 2026: la provincia distribuye insumos para el operativo sanitario

El municipio lleva trámites a los barrios para quienes tienen dificultades digitales
La Ciudad

El municipio lleva trámites a los barrios para quienes tienen dificultades digitales

Clásico sin fútbol: Newells no ganó pero se alivió y en Central perdió Almirón

Por Lucas Vitantonio

Ovación

Clásico sin fútbol: Newell's no ganó pero se alivió y en Central perdió Almirón

Dejanos tu comentario
Las más leídas
Entró en erupción Krakatoa, uno de los volcanes más peligrosos de la historia

Entró en erupción Krakatoa, uno de los volcanes más peligrosos de la historia

El Gigante aplaudió a Lionel Messi pero coreó el nombre de Ángel Di María

El Gigante aplaudió a Lionel Messi pero coreó el nombre de Ángel Di María

Se vende por u$s3,1 millones el castillo que un rosarino mandó a construir en Córdoba

Se vende por u$s3,1 millones el castillo que un rosarino mandó a construir en Córdoba

Newells le empató a Central en un final dramático con un gol de Cóccaro, tras la revisión del VAR

Newell's le empató a Central en un final dramático con un gol de Cóccaro, tras la revisión del VAR

Una restauración sacó a la luz un tesoro escondido en el bulevar Oroño

Una restauración sacó a la luz un tesoro escondido en el bulevar Oroño

Ovación
Central: fortaleza atrás, terrenal adelante y un empate con sabor a muy poco

Por Guillermo Ferretti

Opinión

Central: fortaleza atrás, terrenal adelante y un empate con sabor a muy poco

Central: fortaleza atrás, terrenal adelante y un empate con sabor a muy poco

Central: fortaleza atrás, terrenal adelante y un empate con sabor a muy poco

Clásico sin fútbol: Newells no ganó pero se alivió y en Central perdió Almirón

Clásico sin fútbol: Newell's no ganó pero se alivió y en Central perdió Almirón

Central y Newells empataron en Arroyito, pero uno se sintió ganador y el otro lo lamentó

Central y Newell's empataron en Arroyito, pero uno se sintió ganador y el otro lo lamentó

Policiales
Juzgan a dos gatilleros por balaceras con mensajes mafiosos y un crimen al azar
Policiales

Juzgan a dos gatilleros por balaceras con mensajes mafiosos y un crimen al azar

Desde este sábado, rige la imputabilidad desde los 14 años: cómo se abordará en Santa Fe

Desde este sábado, rige la imputabilidad desde los 14 años: cómo se abordará en Santa Fe

Hay que concientizar, pidió el padre de la joven que sobrevivió a un intento de femicidio

"Hay que concientizar", pidió el padre de la joven que sobrevivió a un intento de femicidio

Intento de robo en el cementerio El Salvador: lo sorprendieron con 28 cruces de bronce en una valija

Intento de robo en el cementerio El Salvador: lo sorprendieron con 28 cruces de bronce en una valija

La Ciudad
Juegos Suramericanos 2026: comenzó el operativo de tránsito en bulevar Oroño
La ciudad

Juegos Suramericanos 2026: comenzó el operativo de tránsito en bulevar Oroño

Tragedia en la costanera: juzgan a un joven por las muertes de una mujer y su hija

Tragedia en la costanera: juzgan a un joven por las muertes de una mujer y su hija

El municipio lleva trámites a los barrios para quienes tienen dificultades digitales

El municipio lleva trámites a los barrios para quienes tienen dificultades digitales

El tiempo en Rosario: lunes con sol pero el frío todavía no se va

El tiempo en Rosario: lunes con sol pero el frío todavía no se va

Rafael Bielsa destrozó el anuncio de Milei: No le creo una sola palabra
Política

Rafael Bielsa destrozó el anuncio de Milei: "No le creo una sola palabra"

Un pasajero borracho atacó a la tripulación de un avión y lo ataron con cinta
Información General

Un pasajero borracho atacó a la tripulación de un avión y lo ataron con cinta

El mar Mediterráneo alcanzó una temperatura récord de 28,54 grados
Información General

El mar Mediterráneo alcanzó una temperatura récord de 28,54 grados

La ultraderecha arrasó en unas elecciones regionales en Alemania
El Mundo

La ultraderecha arrasó en unas elecciones regionales en Alemania

Al menos 10 muertos tras explotar pirotecnia en una parroquia de México
Información General

Al menos 10 muertos tras explotar pirotecnia en una parroquia de México

Rosario se prepara para recibir la Conferencia Mundial de la Soja
Economía

Rosario se prepara para recibir la Conferencia Mundial de la Soja

Reparación de rutas: en la A012 ya hay tres frentes de obra y se sumarán otros dos
La Ciudad

Reparación de rutas: en la A012 ya hay tres frentes de obra y se sumarán otros dos

Pablo Bortolato: La Bolsa es una entidad vinculada a todo el sector productivo

Por María Laura Neffen

Negocios

Pablo Bortolato: "La Bolsa es una entidad vinculada a todo el sector productivo"

El ecosistema emprendedor tuvo su after en el marco del Santa Fe Business Forum
Negocios

El ecosistema emprendedor tuvo su after en el marco del Santa Fe Business Forum

Pullaro se reunió con Eduardo Duhalde y lo comparó con Raúl Alfonsín
Política

Pullaro se reunió con Eduardo Duhalde y lo comparó con Raúl Alfonsín

Incendios en las islas: en cuatro días se consumieron más de 1.700 hectáreas
La Ciudad

Incendios en las islas: en cuatro días se consumieron más de 1.700 hectáreas

Malvinas se expidió tras el cruce entre Milei y el gobierno británico
Política

Malvinas se expidió tras el cruce entre Milei y el gobierno británico

Detectan mayor riesgo de morir por cáncer en el sur de Santa Fe y Entre Ríos

Por Luis Emilio Blanco

La Región

Detectan mayor riesgo de morir por cáncer en el sur de Santa Fe y Entre Ríos

Rescataron a una pareja que cayó al río Paraná mientras una de las personas orinaba
La Ciudad

Rescataron a una pareja que cayó al río Paraná mientras una de las personas orinaba

El gobierno de Santa Fe elogió el nuevo Régimen Penal Juvenil
Política

El gobierno de Santa Fe elogió el nuevo Régimen Penal Juvenil

Dolor en Los Palmeras: murió un histórico miembro de la banda
Zoom

Dolor en Los Palmeras: murió un histórico miembro de la banda

Falleció un hijo de Margarita Zabalza, jueza de la Corte Suprema de Santa Fe
La Ciudad

Falleció un hijo de Margarita Zabalza, jueza de la Corte Suprema de Santa Fe

Juegos Suramericanos 2026: Argentina pierde a una de sus principales figuras en Rosario
Ovación

Juegos Suramericanos 2026: Argentina pierde a una de sus principales figuras en Rosario