Cartas de lectores

Un nuevo Fonavi en el macrocentro

Rosario es una ciudad que sigue necesitando ampliar superficies destinadas a espacios verdes.

Miércoles 04 de Abril de 2018

Rosario es una ciudad que sigue necesitando ampliar superficies destinadas a espacios verdes. Consecuentes con esa idea desde la recuperación de la democracia se han desarrollado planes –respetados por las más recientes administraciones– que privilegian la recuperación de tierras sobre la franja costera, buscando crear un área verde contigua al río, sin solución de continuidad, de norte a sur. Dentro del macrocentro, comprendida entre avenida Pellegrini y bulevar 27 de Febrero, y entre calles Beruti y Chacabuco, existe una extensión de tierras conformada por la traza de las ex vías del ferrocarril del Oeste Santafesino que por decreto-ley 1.394/58 le fueron cedidas dentro de un área mayor a la Universidad Nacional de Rosario con destino al desarrollo de una futura Ciudad Universitaria. Esa franja hoy se encuentra ocupada en parte por el Conicet, en parte liberada, y desde calle Cerrito al norte intrusada por el asentamiento de viviendas precarias que caracterizan ese sector. En la actualidad la Municipalidad de Rosario –con fondos que gestiona en la Nación– ha planificado mejorar la traza de calle Beruti desde Pellegrini hasta calle Viamonte, convirtiéndola en la Avenida de la Universidad con reformulación de trama circulatoria y distintos usos del suelo en el área. La UNR recuperará parcialmente su propiedad con la liberación de cuatro manzanas desde calle Beruti hasta la barranca, cediendo a cambio parte de la traza arriba mencionada a la Municipalidad, que construirá bloques de viviendas destinadas a realojar a los ocupantes de las tierras a liberar. Ante esta realidad cabe plantearse algunos interrogantes y reflexiones: 1) ¿No disponen la provincia y/o la Municipalidad de otras tierras para la construcción de conjuntos habitacionales tipo Fonavi, que es lo que ahí se ha proyectado? 2) ¿Es necesario sacrificar tan valiosos espacios próximos al corazón de la ciudad, sustrayéndolos al uso recreativo, deportivo, de expansión para actividades universitarias? 3) ¿Ha tomado conciencia la UNR del altísimo costo que debe pagar para conseguir la restitución de parte de su propiedad, sin haber propuesto otras alternativas en defensa de su patrimonio? Sin pretender estigmatizar a los ocupantes de las nuevas viviendas –actualmente intrusos del lugar que ocupan en su mayoría–, se habrá consumado un irreparable deterioro urbanístico que en un futuro la ciudad demandará. Sostener que si el realojamiento se realiza en zonas periféricas se crean nuevos "ghettos" es hacer una interpretación parcial y sesgada de la realidad. Ellos no son consecuencia de su ubicación geográfica; obedecen a una histórica y compleja problemática social y cultural. Bien conocemos los rosarinos en qué se transforman esos monoblocks de viviendas colectivas. Resulta paradójico y lamentable que la administración municipal que proclama a los cuatro vientos su interés por elevar la calidad urbana, incurra en el último tramo de lo que tal vez sea su última gestión de gobierno en priorizar el rédito político, desechando sus postulados urbanísticos, utilizando en este caso el patrimonio de la universidad que ésta no ha sabido o no ha querido conservar. De todo esto se desprende que aquí hay un claro ganador y un perdedor indiscutible. La Municipalidad obtiene un alto rédito económico y político: recibe tierras donde no hará ninguna inversión en infraestructura y la promociona como la mayor obra de su gestión. La universidad paga un enorme costo patrimonial y urbano, cediendo tierras de su propiedad y privando a la ciudad de un valioso espacio verde en un barrio que hoy experimenta una sostenida recuperación.
Liliana Olivieri



Más rampas para discapacitados

Los rosarinos vemos con alegría el avance de las obras de pavimentación y mejoras que la Municipalidad de Rosario está llevando a cabo para conectar la ciudad desde el norte con el sur mediante una costanera, pero en esta obra podemos observar que faltan o están desprolijamente construidos los cordones de acceso para ser usados por discapacitados con sus sillas, cochecitos para bebés, o simplemente personas disminuidas físicamente. A manera de ejemplo, en la avenida López y Madres de Plaza de Mayo se encuentra marcado el paso peatonal o la denominada "cebra" en el pavimento de la calle, pero al cruzar nos encontramos con una vereda de una altura de veinte centímetros. Los encargados de la construcción o inspectores deberán tomar nota de esta situación y procurar corregir antes de que se terminen las obras.
Carlos Alberto Farías


Sobre gatos y variantes

El alimento aumentó un 24% y mi salario un 15%. Como la baja tiene que ser equitativa, le reduje a mi gato un 9% su ración. Hoy lo noto inquieto, más flaco y agazapado cuando pasa un pajarito. Me mira fijo como diciendo "¿y esto cómo sigue?"; yo también lo miro fijo y trato de transmitirle un pensamiento simple: "hermano, acordate de los comegatos". El es pardo y creo que me entiende porque está cambiando su lugar de descanso, ahora se lo ve más lejos de la cocina. Aunque los gatos pardos, según la novela de Giuseppe Lampeduzza, son aquellos con doble personalidad, pseudo revolucionarios y que cambian todo para que nada cambie. Son peligrosos, mienten y arañan cuando se los tilda de retardatarios. Más allá de estos casos o de ciertos eslogans, debemos aceptar que el cambio es parte de nuestras vidas donde la transformación es constante. Pero algunos distorsionan este concepto porque prefieren vivir en el pasado tras el escudo de un cambio necesario. Lo cierto es que se oponen a las nuevas concepciones del pensamiento esgrimiendo un discurso progresista cuando en realidad quieren que todo quede como era entonces (en épocas de privilegios para pocos). Conservadorismo que le dicen. Comentando la manipulación entre débiles y poderosos el tango describe "como juega el gato maula con el mísero ratón" aunque en el dibujito de Tom y Jerry el ratón le gana al gato con su inteligencia. En los restaurantes también se nota la crisis, hay menos comensales y muchos han recurrido a bajar la calidad de las comidas. Viene a cuento aquel dicho "que no te den gato por liebre". Los gatos, porque no responden, son especímenes aptos para transferirles culpas, por ejemplo: "fue el gato que ensució el cubrecamas" o "a mi marido me lo sacó un gato". Otros ejemplares sirven para definir eternos disconformes, nada mejor para esto que la gata Flora. La actualidad nos recuerda historietas tipo "Malandrín" donde el gato corrupto quiere comerse al canario enjaulado. Es curioso pero los gatos sirven también para identificar preferencia por los medios de difusión: Gaturro para los que gustan de Clarín y El Gato Silvestre para los de C5N. Finalmente queda claro que para algunos corren tiempos de gatos flacos, mientras que para otros tiempos de engorde. Esto polariza la sociedad: por un lado desnutridos como gatos de albañal y por el otro, satisfechos como gatos de Angora. Como una variante de fantasía se podría pensar en un movimiento de gatos por la justicia social que salgan a pelear, con Gatúbela, por la básica y –para algunos superflua– cláusula gatillo.
Omar Pérez Cantón


Los 130 años de Sanford

En tus 130º aniversario, luego de ser fundado el 3 de abril de 1888, deseo que tus luces sigan brillando, tus caminos continúen abrazando nuestros hogares, y tus campos dándonos sus frutos para que todo el pueblo crezca y se desarrolle. La solidaridad y responsabilidad de tu gente te hacen un gran y hermoso pueblo. Porque "el olvido es el crimen perfecto", te pido que nunca olvides a los que te han ayudado a crecer, desarrollarte y convertirte en un ejemplo a seguir. Feliz cumpleaños, Sanford.
Marco Zaninovic


Cadena de irresponsabilidades

Lara formó parte de mi familia durante casi 17 años. Era mi mascota, la de mis nietos. No voy a explicar lo que significa una perrita dentro de una familia porque cualquiera que haya tenido una mascota lo sabe. El Jueves Santo fuimos con ella y mis nietas al cementerio El Salvador, entramos confiadas por calle Ovidio Lagos cuando de repente, al terminar de bajar los escalones de la entrada apareció un Pittbull sin correa, sin dueño, y sin que nada pasara atacó a Lara, y a pesar de los intentos de separarlos míos y de los guardias, la mató. Llamamos al Imusa y nadie atendió, llamamos al 911 pero nada podían hacer. Más tarde nos enteramos que ese pitbull había sido abandonado días antes frente al Imusa, había sido denunciado al mismo organismo por una señora que da de comer a los perritos que viven dentro del cementerio porque ya había atacado a otros perros. La directora del cementerio estaba al tanto porque ya les había dicho a los trabajadores que "no lo quería ahí". Un pitbull, según la propia página del Imusa, es un "perro potencialmente peligroso" pero nadie lo retuvo. Hoy lloramos a Lara pero tenemos que agradecer que la atacó a ella y no a mi nieta que llevaba su correa. Cuando después de recorrer varias veterinarias cerradas por el feriado pudimos asegurarnos de que no había esperanza de vida, todavía consternados volvimos al cementerio para que a nadie más le pase lo mismo. Tuvimos que discutir con la gente del Imusa y finalmente la GUM se lo llevó. A Lara nadie nos la va a devolver pero es mi intención saber por qué el señor Daniel Rinaldi, director del Imusa, no acudió a la denuncia de un pitbull suelto, por qué la directora del cementerio no intimó a las autoridades para que se lo llevaran. A Lara no la mató sólo un perro criado para asesinar, la mató una cadena de irresponsabilidades, incapacidad y negligencia: la mató el irresponsable que abandonó un pittbull en la vía pública, el director del Imusa y la directora de El Salvador que no obró como corresponde.
Beatriz Zanetta
DNI 5.730.331

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