Después de cumplir 5 años de espera por mi rampa me di cuenta de que perdimos la humanidad, los sentimientos y ni hablar de las culpas porque nadie es culpable.

Una imagen de los Abuelos Sustitutos, de su página de Facebook.
Después de cumplir 5 años de espera por mi rampa me di cuenta de que perdimos la humanidad, los sentimientos y ni hablar de las culpas porque nadie es culpable.
Que con mi discapacidad yo continúe encerrada en mi casa, sin poder sacar mi silla de ruedas e ir al parque Urquiza a media cuadra es porque algunos perdieron su humanidad y no quieren la rampa amparada por una ley.
No quieren porque afea la entrada y sigue la historia del qué me importa del otro. Yo lo lamento por los abuelos en geriátricos y los niños internados haciendo quimioterapia que esperan a los abuelos que los acompañan vestidos de payasos para hacerlos reír... y nosotros llorando por dentro.
Quisiera que alguien lea esta nota y me tienda una mano y diga: adelante Abuelos Sustitutos, hagan menos pesado el dolor. ¿No habrá algún político que haga cumplir las leyes? Quedo a la espera en 9 de Julio 79, 3er piso. Adelante Abuelos que volveremos pronto y con el mismo amor y voluntad de siempre.
Martha Chimento