El desorden del tránsito no es causado por los vehículos o los peatones en la zona céntrica de la ciudad, sino por los errores y la falta de criterio para el ordenamiento del mismo. El semáforo actúa coherentemente en sus señales, es además previsible en su funcionamiento y trabaja las 24 horas del día, ya sea, con sol, lluvia, calor o frío. Los empleados y/o pasantes que pone la Municipalidad de Rosario no responden en nada para ordenar el tránsito. Me refiero a los referís de las esquinas tanto peatonales como las que están en calle San Lorenzo y Mitre o Sarmiento. Un ejemplo: Santa Fe desde Laprida a Corrientes funciona con semáforo y es muy ordenado el tránsito intenso. Los referís de tránsito son impredecibles e improvisados en su accionar produciendo malos momentos tanto en vehículos como en peatones (San Lorenzo y Sarmiento) donde siempre hay otros colegas que miran. Mientras el semáforo trabaja siempre, dicho personal municipal cumple tareas limitadas por horarios o por el clima: frío, calor, lluvia, o sea como si no hubiera tránsito todo el día o todos los días del año de vehículos y peatones.
























