Buena pero durísima la carta del señor Diego Fraga publicada el pasado 19 de diciembre; nos unimos a él. Ya no soportamos ver los caballos arrastrando tanto peso, en esos pavimentos que hoy, por el calor, casi hierven, tan flacos que les contamos las costillas... y los humanos que van arriba, obligándolos a que apuren el andar, muchas veces, haciendo uso del látigo. No soportamos más el maltrato (no hablamos de los callejeros hoy) de los perros por parte de sus propios dueños, tal el caso Violeta. Si no los van a alimentar o darle lo mínimo, ¿para qué los tienen? Déjenlos en libertad, que es lo único digno que les queda. Pero no; los van matando de a poquito, porque como son los dueños se creen con derecho. Y como si fuera poco, los vecinos no se animan a intervenir pues el miedo a la venganza los paraliza. No soportamos ver las patadas que en oportunidades los dueños propinan a sus mascotas, pues así dicen "que les enseñañ y que además, saben dónde golpearlos". No soportamos más. Pedimos a la población que denuncien estos casos; que no tengan miedo, pues Imusa, protectoras y Unidad Regional II de Policía, se ponen de pie y aúnan esfuerzos. Las vidas de estos animales dependen de nuestras voces en alto y de que las mismas se efectivicen en una respuesta inmediata.


















