El gobierno del Estado polaco lleva adelante una aberrante cruzada contra la escritora Olga Tokarczuk. En efecto, los fundamentalistas católicos que proclamaron a Dios rey de Polonia no aceptan que Tokarczuk defienda el derecho de las mujeres a no ser madres, como también su apoyo a la diversidad sexual. Olga Tokarczuk, autora de novelas tales como “Un lugar llamado Antaño”, “Los errantes” y “Sobre los huesos de los muertos” ejerce cotidianamente su libertad de pensar pero debe hacerlo lejos de su tierra de origen. Claramente identificada con el anarquismo ecologista y comunitario se rehúsa a someterse a los dictados de los dogmáticos y los déspotas que exaltan el chauvinismo nacionalista. El gobierno ultramontano de Polonia ha lanzado amenazas contra Tokarczuk y la incitan a irse a Bielorrusia sometida por el régimen de Lukashenko, un ex comunista acólito de Vladimir Putin. El régimen polaco exhorta a la población a quemar los libros de Tokarczuk. Inquisidores en pleno siglo XXI. Olga Tokarczuk resiste con su escritura y sus perseguidores pronto serán una nota al pie irrelevante en la historia universal de la infamia.
































