Esta carta responde a mi impulso de dar a conocer actitudes de empleados municipales que nos reconfortan. En estos tiempos en que todo se hace de manera virtual y dada mi poca experiencia con la tecnología, cada trámite online para mí es una tarea de riesgo. Me altero, reniego y, muchas veces me doy por vencida. Es así que en dos oportunidades recurrí a un teléfono de la Municipalidad. En ambas me solucionaron mi problema. Y en ambas fui atendida por una persona con amabilidad y eficiencia. Sólo sé que su nombre es Agustina y atendió mi llamado en el teléfono 4802999. Para mí es como un ángel que enseguida me sacó de mi angustia y frustración. Se lo agradecí, pero quiero con esta carta dar a conocer estas actitudes, que en estos tiempos nos levantan el ánimo.

























