Cañada Rosquín.— Esta población de más de seis mil habitantes, ubicada a
unos 150 kilómetros al noroeste de Rosario, sobre la intersección de la ruta nacional 34 con la
provincial 66, se destaca a primera vista por el excelente estado de la planta urbana. Una
sensación de sorpresa y bienestar impacta a cada visitante, a punto tal que los rosquinenses hacen
gala de esa destacada cualidad de la localidad.
"Es mérito de toda la población. La comuna fijó las pautas
iniciales, pero el cuidado y el buen estado del pueblo se basan en el esfuerzo de la gente",
explicó a La Capital el presidente comunal Hugo Dallari. Para el foráneo, la misma sensación
se repite cuando se conoce la idiosincrasia, la fuerza de trabajo y el ahínco aplicado a sus
actividades por parte de cada uno de los habitantes.
No obstante, ese no es el mejor resultado, sino que desde
esta pequeña localidad surgieron representantes de diversas manifestaciones culturales que
alcanzaron trascendencia internacional y es ese uno de los mayores estandartes rosquinenses.
Fundación. Esta población del departamento San Martín fue fundada en 1891 cuando
el Departamento Topográfico Provincial consideró la presentación de Rafael Escriña, quien solicitó
la aprobación de la traza del pueblo bajo el nombre de Armstrong, "en honor a don Tomás, a quien
habían pertenecido las tierras", cuentan los lugareños. La ciudad recibió su nombre actual en 1905,
el cual fue adoptado a partir de la dificultad de imponer el que pretendía Escriña dado que ya
existía una población llamada Armstrong en la provincia.
Fiestas populares. A partir de allí comenzó a desarrollarse esta localidad con
el impulso de la principal actividad agricola y ganadera, aunque con el correr de los años fueron
creándose talleres e industrias de variados rubros.
Actualmente posee un destacado desarrollo institucional y
es sede de la Fiesta Provincial de las Artesanías Criollas y de la Tradición, del Pre Cosquín de
las Artesanías y del Encuentro Nacional de Artesanos Sogueros. Cañada Rosquín celebra sus festejos
patronales el 7 de marzo, en honor a Santo Tomás de Aquino.
Producción. Además de los importantes establecimientos agropecuarios que
fundamentan la economía regional, en esta localidad se halla en desarrollo un proyecto de
Agricultores Federados Argentinos para construir una planta de acopio regional de gran
envergadura.
En este ámbito se destaca además la flamante Cooperativa
Jabonera que pusieron en marcha los trabajadores de la ex empresa Sagyd para salvaguardar la fuente
laboral y hoy están recuperando con gran éxito los mercados perdidos en épocas de crisis.
También la localidad alcanzó reconocimiento en la zona y el
país gracias a la fábrica de dulce de leche y turrones El Rosquinense, la distribuidora de
combustibles, fertilizantes e insumos para el agro Avanzar SRL y Vanten SA, la única fábrica de
insulina porcina, bovina y humana de la Argentina, entre otras industrias y talleres.
Cañada Rosquín es una de las pocas localidades en las que
se aplicó una planificación de crecimiento ordenada de modo tal que posee una avenida
circunvalación en la que confluyen todas sus calles.
En ese sentido, se trabajó con esmero en el desarrollo arquitectónico de la
población y muestra de ello son los espacios verdes como las plazoletas Victoria, Juan XXIII, el
paseo y anfiteatro Alina Novaira, el club Oasys y la Ferroterminal. También existe un profundo
respeto por las reliquias arquitectónicas como los edificios de la centenaria panadería Zanello, el
mítico Hotel Mayo, el Museo y Archivo Histórico y la Escuela Primaria Nº 266, entre otros. l