“Lo único bueno del fin de semana fue Franco, que no tuvo accidentes. El resto, olvidarlo”. Así de contundente fue Flavio Briatore, el jefe sin títulos de Alpine, sobre el fin de semana de su equipo en Mónaco. Un elogio enorme para Colapinto, para ese 13º puesto final del único auto del equipo que llegó a la meta.
Después de ser último en clasificación, de haber largado 18º, llegó 13º con una consistente carrera en un circuito de juguete. La contracara fue Pierre Gasly, que se equivocó con una gran piña que casi se lleva puesto al argentino.
Fue la segunda carrera del argentino en su regreso a la Fórmula 1 y las dos las terminó. Ahora después de escalar 5 lugares, por el abandono de Fernando Alonso y la estrategia de un gran premio loco, donde las dos paradas obligatorias hicieron de las suyas, con planes muy polémicos, pero que no redundaron en un espectáculo real en pista. Tampoco en las calles de Montecarlo había que esperar algo diferente.
Un domingo positivo para Colapinto
Fue positivo el domingo para Colapinto. Y el fin de semana también, más allá de que no fue lo rápido que se lo conoce en los ensayos y la clasificación. Sabía que debía entregar el auto entero y lo hizo sin cometer errores en los tres días, mejorando tanda a tanda, pero sobre todo entregando el domingo una carrera sólida.
Fue siempre para adelante, estuvo prendido siempre en los trencitos que propiciaron los tapones intencionales de Liam Lawson, Alex Albon y Kimi Antonelli sin desconcentrarse jamás, pegado a la cola del de adelante y manteniendo a raya a los de atrás, al punto de terminar alejándolos decididamente al final de la carrera.
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Solo en los últimos cuatro giros cuidó más las gomas medias con las que transitó por espacio de 50 vueltas, después del segundo cambio obligatorio, y cuando paró se vio que tenían globos y cauchos adheridos.
Colapinto pasó autos por la estrategia pero porque fue rápido en todo momento para que sean efectivas y jamás lo superaron. Es más, pareció que en la trepada después de la primera curva en la largada, perdonó a Pierre Gasly y no lo superó.
El contraste de Franco con Pierre
Precisamente, el contraste con su compañero de equipo, también ayudó a enaltecer su figura. Gasly perdió la paciencia con Yuki Tsunoda en el giro 9, calculó mal y se lo llevó puesto a la salida del túnel. Primero dijo que se quedó sin frenos pero luego reconoció que fue su error.
Que casi cuesta carísimo porque siguió de largo en la chicana y a punto estuvo de embocar a Colapinto, ya con la suspensión delantera izquierda destrozada. La rápida reacción de ambos evitó el golpe. Ahí también se destacó el argentino.
Colapinto se mira en el espejo de Gasly, claro, y el francés, que en todo el año pasado no generó choques, ya lleva dos y ambos con Tsunoda. En la largada de Arabia Saudita se tocaron en medio de la primera curva y rompió el Alpine. En aquella ocasión se la atribuyó más la culpa al japonés, pero fue mitad y mitad. Ahora fue toda suya.
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La vara también ante Doohan
También Colapinto se mide con el piloto al que reemplazó y, aunque no debe ser conformista, en la segunda carrera igualó la mejor posición de Jack Doohan, que fue en la segunda cita de China. Pero aquella vez el australiano finalizó 16º y subió posiciones por las descalificaciones de las dos Ferrari y del mismo Gasly. Si al argentino le hubiera pasado lo mismo, habría sumado su primer punto.
La piña en la clasificación de Imola lo bajó un poco a tierra y le estableció prioridades. La principal, tal como Briatore lo dijo, que entregara el auto intacto en un circuito de piña fácil. La segunda fue que repitió lo del primer GP en cuanto a ritmo de carrera, algo que ya de entrada lo diferencia notablemente de Doohan.
Ahora llega el tercer fin de semana de actividad seguida en Barcelona, donde todo Alpine debe mejorar, porque hoy está en el último tercio de los equipos junto a Haas y Sauber, alejado de Williams y Racing Bulls, y probablemente de Aston Martin.
Su vuelta a la F-1 tal vez sea al revés de su debut, donde fue de mayor a menor. En el mientras tanto, ser consistente en carrera es un buen paso inicial.