Inseguridad
Domingo 30 de Octubre de 2016

Ya hay 12 líneas del transporte que llevan efectivos policiales a bordo

Los uniformados ascienden a los micros en determinados horarios y zonas en función de la peligrosidad del área.

Para los choferes y los pasajeros del transporte urbano de Rosario, los episodios de violencia marcaron un punto de inflexión. En busca de que los viajes recuperen cierta tranquilidad, ya hay 12 líneas de colectivos que transitan en determinadas zonas y horarios con policías a bordo. Sin embargo, la inseguridad continúa, aunque bajó el nivel de agresión, según el secretario adjunto de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), Sergio Copello. El dirigente relató que los otrora recorridos inflexibles de los micros ya no se cumplen y marcó que, en función de lo que pueda ocurrir, hay variaciones "día a día".

En rigor, las modificaciones de trayecto han sido una constante en los últimos años al compás del incremento de la inseguridad. Sólo por citar algún ejemplo, ya en 2011 las líneas 110 y 146, de la empresa Rosario Bus, acortaron su itinerario en horario nocturno tras dos hechos de agresión y robo contra los pasajeros y los choferes. Era una época en la que la escalada de violencia empezaba a sentirse con creces. De este modo, el preocupante panorama no se detuvo y hubo idas y vueltas con relación a las distintas medidas que se tomaron para paliar la situación.

Hace unos meses, los vecinos del barrio Bella Vista Oeste denunciaron la cancelación del servicio de la línea 123 (Semtur). El tema alcanzó una fuerte repercusión, por lo que el municipio decidió reincorporar el recorrido de los colectivos, aunque de 6 a 19.

La decisión fue anunciada durante una reunión en la vecinal (Gutenberg 2165), aunque no conformó del todo. Es que para los habitantes del barrio "suspender el paso de los coches a las siete de la tarde, es muy temprano". Y detallaron: "Hay gente que regresa más tarde de trabajar y ese ómnibus es el único que entra".

Encuentros. Así, entre estas marchas y contramarchas, comenzaron a generarse reuniones quincenales entre el gremio, la Municipalidad y el Ministerio de Seguridad, para analizar la cuestión en profundidad y resolver sobre la cotidianeidad.

Inmerso en la temática, Copello trazó un diagnóstico: "Es cierto que hay zonas calientes y más violentas, pero los robos pueden darse en cualquier punto de Rosario". El referente de la UTA fue al punto: "Hace poco se produjo un delito en Balcarce y Montevideo (frente al palacio de Tribunales)".

La incorporación de la policía uniformada a bordo de las unidades de 12 líneas, en forma discontinua y sorpresiva, busca evitar estas peligrosas contingencias, pero no es la única medida. "En la actualidad, varios colectivos confluyen en las mismas puntas de línea", dijo para especificar que esos extremos de recorrido fueron adaptados para que los ómnibus no lleguen solos a lugares periféricos y poco frecuentados, fundamentalmente por las noches.

Varias unidades de distinta numeración arriban a la estación de servicio de Ovidio Lagos y Batlle y Ordóñez, mientras que ocurre lo propio en zonas del barrio 7 de Septiembre o en la intersección de Lagos y Presidente Quintana.

En la seccional. Aunque, en ciertos sectores, la situación va más allá. "En el barrio Las Flores, estamos dando una vuelta manzana menos y decidimos parar frente a la comisaría", expresó. Se trata de una decisión tomada ya hace tiempo.

Al parecer, la presencia de los agentes, logró un descenso del nivel de agresiones, es decir que se estaría registrando menos violencia.

Sin embargo, para la UTA resulta difícil detallar la frecuencia de los episodios. "Podemos tener dos robos en un par de días o cuatro en la misma jornada; es indistinto", indicó Copello.

Para el referente, las situaciones se van relevando de manera permanente y en función de eso se determina la presencia del personal de seguridad adicional. De esta manera, los policías suben y bajan de las unidades a partir de puntos de encuentro con los micros. Por cierto, también hay sectores en los que los ómnibus son custodiados con patrulleros.

Es más, en varios lugares los recorridos son realizados por los choferes siempre y cuando esté el uniformado a bordo de la unidad. En este sentido, secretario adjunto del sindicato mencionó áreas peligrosas como Felipe Moré y el cruce de las vías ferroviarias, donde conducir o ser el pasaje del 122 es complejo y hasta produce temor.

Así y todo, Copello reconoció que viajar en colectivo en Rosario obliga a realizar cambios habituales por lo que "a la gente no le queda otra cosa que adaptarse.

La instalación de cámaras de videovigilancia en las unidades del transporte urbano de pasajeros es otra medida destinada a disuadir los delitos en los coches y comenzó a implementarse en julios pasado con los primeros 50 dispositivos en la empresa municipal Semtur. No obstante, el proceso fue avanzando y ya se completó también la flota prevista en la firma La Mixta.

Según pudo saber La Capital, en noviembre culminará la primera etapa del plan, por lo que se terminarán de colocar los aparatos en los micros de Rosario Bus, donde ya se están instalando.

Así, habrá unos 150 ómnibus provistos con videovigilancia. El sistema forma parte de un convenio de colaboración entre la Intendencia y el gobierno de la provincia de Santa Fe, con un inversión total 20 millones de pesos.

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