Educación
Sábado 08 de Abril de 2017

La pasión por educar en entornos digitales

Dos educadoras en informática reunieron en un libro recursos y experiencias para llevar a las aulas de inicial y primaria

"Internet debe ser un aliado para el docente", aseguran Laura Suárez y Daniela Mazza, docentes especializadas en informática educativa que reunieron en un libro los recursos pedagógicos y proyectos más destacados que aplicaron en el aula. Con el propósito de colaborar con otros docentes y facilitar el desarrollo de competencias y saberes digitales entre los alumnos de hoy, las educadoras comparten en "Bucle" sus experiencias y conocimientos.

"La escuela convive en un ecosistema tecnológico que cambia la forma de comunicarnos y vincularnos con el otro. Hay que construir una didáctica diferente y transformar la escuela, que tendrá que estar conectada y tener otra visión en la manera de enseñar. El proceso de cambio es lento pero inevitable". De esta manera reflexionaron las capacitadoras y además tutoras virtuales acerca del desafío educativo respecto de los saberes digitales.

"Enseñar y aprender es un proceso infinito, en tecnología todo el tiempo se está aprendiendo y enseñando", agregan. Bajo este concepto, el libro se titula "Bucle", nombre que refiere a un procedimiento que en programación indica que se vuelve a empezar si la condición no está dada. "La tecnología es un camino de ida porque una cosa te lleva a la otra: primero se incorporó la computadora, luego la tablet y el celular, ahora las gafas de realidad virtual o la impresora 3D. Todo el tiempo aparecen nuevos recursos de software y de hardware, es un procedimiento infinito", resaltan las educadoras, que se conocieron a través de internet.

Aulas informatizadas

Cada una desde su lugar de trabajo, Suárez de nivel primario en Rosario y Mazza de nivel inicial en Buenos Aires, comparten la misma pasión: educar en entornos digitales. Durante dos años recopilaron su experiencia educativa, los recursos y prácticas empleados en distintas escuelas públicas y privadas, y escribieron un libro destinado a docentes de informática y a quienes deseen utilizar una computadora entre sus recursos de enseñanza. "Todo depende de la predisposición que cada maestra o profesor tenga para transformar su clase, y reconocer el potencial que tiene la tecnología".

El libro cuyo formato está concluido en PDF, estará disponible a partir de la semana próxima en una plataforma online, los docentes tendrán acceso a enlaces y descargas de softwares recomendados, como así también podrán imprimir aquella actividad o proyecto que más les interese. Con la propuesta de que las clases sean motivadoras, creativas y distintas volcaron esta idea también en el diseño de su contenido, que incluye propuestas para planificar la carpeta del docente mediante organizadores diarios. "Nos animamos a este proyecto porque estamos convencidas de que este libro es interesante, y puede ser de utilidad para docentes de inicial y primaria", afirman las maestras acerca de este proyecto que lograron concretar gracias al subsidio otorgado por el Ministerio de Innovación y Cultura de la Provincia de Santa Fe.

Los softwares nuevos

"Nuestro entorno de aprendizaje es la investigación y el impacto de la tecnología. Constantemente aparecen softwares nuevos, y es necesario primero aprender a usarlos, analizarlos y luego planificar su aplicación; pero sucede que algunas veces no encontramos un potencial para el trabajo en clase", reconocen las especialistas.

La tecnología logra siempre interesar al niño o niña, y se posiciona casi como el único recurso válido para que aprenda, "cuando el docente presenta un desafío con tecnología, el alumno demuestra interés en aprender, pero si la maestra no conoce esta herramienta, difícilmente pueda valerse de la misma. Las escuelas están invadidas por la tecnología —en muchos casos por los diferentes programas implementados por el Estado— pero si el personal docente no conoce o no maneja el equipamiento digital de nada sirve, la clase se va de las manos", continúan.

Este contexto puede incomodar al educador, que quizás no recibió la debida o suficiente capacitación tecnológica en su formación docente. "No a todos les gusta la tecnología o valerse de sus recursos para enseñar, hay escuelas que incluso prohíben el uso del celular en el aula. Es verdad que molesta y distrae en las clases pero pensemos también en estrategias posibles para que los alumnos puedan usar este dispositivo con un contenido pedagógico", sugiere Laura.

¿Qué aprenden hoy los alumnos en las clases de informática? ¿Cuáles son los recursos más utilizados? "Enseñamos programación, animación, edición de audio y video. La informática abarca muchos temas, y cada docente hace una selección de aquellos que prefiere trabajar. Una vez que tienen adquiridos estos conocimientos, pueden aplicarlo en otras materias", responden las autoras del libro.

"Apostar a la tecnología dentro de la educación requiere de una inversión permanente, cuando las escuelas se equiparon de computadoras, aparecieron las netbooks y ahora son las tablets. Todo caduca a un ritmo muy acelerado", dicen y admiten que la mayor dificultad a la hora de incorporar tecnología en el aula es la conectividad a internet.

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Propuestas educativas

Entre las prácticas que citan las autoras en su libro, destacan una que aplicaron recientemente en el aula. Las docentes abordaron la comunicación en la era digital, donde aparecen símbolos y palabras nuevas. En el caso de Laura con alumnos de 3º grado, comprobó primero si la mayoría conocía los logos de las redes sociales como Snapchat, Facebook, Instagram o Twitter; y luego inició una actividad que consistía en escribir un tweet en un papel, que debían dirigir a alguien con el hashtag #te quiero decir. A la clase siguiente practicaron este juego en la computadora.

"El trabajo con los chicos te sorprende todo el tiempo, nos encanta trabajar con las emociones y tratamos de educarlos en la tecnología. La escuela debe ser el ámbito para generar competencias digitales en un chico que todo su vida estará rodeado de tecnología, y el docente debe asumir ese compromiso pedagógico", destaca Laura. Por su parte Daniela también incorporó la práctica en una sala de cinco años, con emojis o emoticones. A partir de las emociones que cada niño o niña sentía, eligió transmitir un mensaje a un familiar o compañero.

Más información acerca del libro en Facebook: Punto Printing, o a través del blog Puntoprinting.blogspot.com.ar

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