Economía
Miércoles 26 de Abril de 2017

La actividad económica cayó 2,2 por ciento en febrero y 0,4 por ciento en el bimestre

La industria y el comercio volvieron a derrumbarse en el segundo mes del año. El agro creció pero no alcanzó para compensar la retracción.

La actividad económica en febrero cayó 2,2 por ciento en forma interanual, arrastrada por el desplome de la industria manufacturera y el comercio. Así lo informó ayer el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). La economía también cayó 1,9 por ciento respecto de enero y 0,4 por ciento en el bimestre, en relación al mismo período del año pasado.

Los datos del Estimador Mensual de Actividad Económica (Emae), que el Indec publica como anticipo del informe sobre la evolución del producto bruto interno (PBI), se cortó una pequeña racha de leve rebote en diciembre y enero.

El derrumbe

Las mayores bajas se produjeron en la industria manufacturera (-7,1 por ciento), el comercio mayorista y minorista (-4,9 por ciento) y la explotación de minas y canteras (-6,7 por ciento).

La contracción de la industria y el comercio, en consecuencia, refleja la fuerte caída del consumo doméstico a partir de la pérdida de poder adquisitivo de la población.

También se mostraron en retroceso la electricidad, gas, agua (-2,8 por ciento) y construcción (-0,2 por ciento).

En cambio, se observó un fuerte aumento de 96,9 por ciento en pesca, acompañado por mejoras en servicios sociales y de salud (2,4 por ciento), agricultura y ganadería (1,8 por ciento), actividades inmobiliarias (1,2 por ciento), transporte y comunicaciones (1,2 por ciento), intermediación financiera (1 por ciento), hoteles y restaurantes (1,1 por ciento) y enseñanza (1,2 por ciento), entre los más relevantes.

Tropiezo

Los datos de febrero muestran una fuerte disminución de la actividad luego de las subas interanuales de 0,2 por ciento en diciembre y 1,4 por ciento en enero.

Esta tendencia también se verificó en la medición intermensual, que pasó de avances de 0,8 por ciento en noviembre y 2,1 por ciento en diciembre a números en rojo de 0,4 por ciento en enero y 1,9 por ciento en febrero.

El regreso de la economía a desempeños negativos puso en duda la solidez de la recuperación que se había insinuado a fines de 2016.

La evaluación del Indec coincide con reportes de consultoras privadas, que ya habían anticipado —en base a datos sectoriales— un retroceso del nivel de actividad durante el segundo mes del año.

Desde el lado del consumo, la facturación registrada por las ventas en los supermercados aumentó durante febrero un 16,3 por ciento respecto a igual mes del año pasado, mientras que en los centros de compra subió 13,5 por ciento, variaciones éstas que estuvieron por debajo de 35,6 por ciento de inflación interanual registrado en febrero, por la Oficina de Estadísticas del gobierno porteño.

Agricultura

Sólo el sector agrícola presentó un fuerte dinamismo y la cosecha de trigo, que se extiende desde diciembre hasta marzo, ascendió a 18,4 millones de toneladas, un 62 por ciento más que las 8,8 millones del 2015/16, según estimaciones del Ministerio de Agroindustria.

También la cosecha de girasol, que se extiende desde enero y llega hasta abril, mostró un avance, esta vez del 10 por ciento en su producción para sumar 3,3 millones de toneladas.

La semana pasada el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, aseguró que "lo peor de la recesión ya pasó", y que Argentina inició una "senda de crecimiento, creación de empleo y reducción de la inflación", y que "este camino no va a cambiar".

El año pasado la actividad económica cerró con una caída del 2,3 por ciento y para este año el gobierno estima que habrá un crecimiento del 3 por ciento.

Confianza

Pese a las cifras que marcan la profundidad de la recesión, el índice de confianza del consumidor que elabora la Universidad Di Tella repuntó por primera vez en quince meses.

El índice mejoró un 7 por ciento en el mes que se termina respecto de abril de 2016. Enero de 2015 había sido el último mes en el que aumentó. Ahora el indicador mejoró un 12,8 por ciento en abril respecto de marzo y, en términos interanuales, mostró una suba de 7 por ciento.

Juan José Cruces, director del Centro de Investigación en Finanzas de la UTDT, precisó que el subíndice de situación personal aumentó 7,4 por ciento.

En cuanto a la distribución territorial, la confianza del consumidor aumentó 14,7 por ciento en la Capital Federal; subió 16 por ciento en el Gran Buenos Aires, y avanzó 7,3 por ciento en el interior del país, siempre respecto al mes anterior.

De acuerdo con la distribución por nivel de ingresos, la confianza del consumidor aumentó 18,3 por ciento para el segmento de los encuestados con menores ingresos y 8 por ciento para los encuestados con mayores ingresos.

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