Donato de Santis llegó a la Argentina en el 2000, después de una carrera en la que, entre otros reconocimientos, fue elegido por Gianni Versace para que dirija su cocina. El chef italiano hoy ocupa un lugar central en el panorama de ollas, sartenes y fogones del país. En coincidencia con las Fiestas, de Santis forma parte de "Navidad a tu manera", en la señal Utilísima, junto a Araceli González, Narda Lepes, Donato de Santis, Darío Lopilato y Darío Barassi.
"Lo que más me gusta es lo que representa a la cocina de mi país", aseguró de Santis que como prueba de ese amor por su tierra natal encabezó "Italianísima", en el cual daba recetas de la cocina tradicional en una escenografía que evocaba un almacén y una plaza italiana.
Argentina es un país de inmigrantes y así lo refleja su gastronomía, consideró el chef milanés, pero no cree que la cocina sea un campo de batalla en el cual una u otra puedan salir vencedoras. "Más que una competencia, es como un Boca-River. Es una de esas lindas cosas que apuntan a vivir bien, con alimentos sanos que nos recuerdan los lazos familiares".
La impronta de cada estilo, dijo, aún no arrojó un nuevo resultado y consideró que es difícil hablar de una cocina netamente argentina. "Más allá de la ensalada rusa, que no es de acá, o de la empanada que es árabe, el estilo argentino tiene que ver con la cocina italiana, española, suiza, alemana, árabe, judía. Está en formación porque son cocinas que en su mejor expresión están celosamente custodiadas en las casas", afirmó. Pero entonces, ¿qué plato representa al país en el mundo? De Santis duda: "Identificatorio de Argentina... aunque no es argentino, un locro, aunque tenga raíces europeas".
En la aristocracia de la cocina, recibir una estrella Michelin es como el día de la coronación para la realeza. Sin embargo, el cocinero italiano que recibió una de esas famosas estrellas, duda: "Uh... las estrellas Michelín. Mira, yo gané mi primera estrella en el 78 cuando eran dificilísimas de conseguir. Hoy la estrella depende un poquito más de algo comercial. Obviamente que son restaurantes de alto nivel. Hay guías que hoy son un poquito más diferentes de la guía MIchelin, pero queda, lamentablemente lo digo, como la única referente aristocráticamente hablando".
Algunas innovaciones como la cocina molecular le dieron a los chefs un estatus de estrella de rock. De Santis prefiere la moderación. "Yo no me siento una estrella de rock, pero me gusta el escenario. Soy un hombre que cocina. Tengo tres locales. Podés venir y podés salir contento o desilusionado. Estoy en el escenario y adentro de mi restaurante. Creo que fundamentalmente hay un gran interés, y en algunos pocos casos, un gran amor a la gastronomía. Es divertido ir a los cócteles, la guía, internet, Facebook , todo un fervor a ver quién sale más en uno y otro, pero el público es tan variado que tenemos que ofrecer un poquito para todos".
—Después de una carrera exitosa, ¿por qué elegiste Argentina?
—Me encantó la oportunidad en el sentido de libertad y de paz en aquel entonces, y creo que lo sigue teniendo, y un atractivo particular para las personas que como yo les gusta la aventura y hacerlo con sus manos. Acá todavía hay lugar para eso, cosa que en Italia hemos perdido o el espacio es cada vez más reducido. Acá encontré la posibilidad de volver a hacer eso en un ambiente receptivo, verde en su momento, y lo digo con respeto: me siento orgulloso de haber participado en el aumento de este tipo de interés y conocimiento y nivel de la gastronomía de Argentina.