Los custodios de Ricardo Fort, Leo, Willy, el Indio, fueron los protagonistas anoche del programa “Animales sueltos” y contaron anécdotas sobre las costumbres del empresario que falleció hace una semana.
“Un día llegó a Mar del Plata con un bolso que tenía un millón cuatrocientos mil dólares, lo tiró en una habitación y estuvimos una semana viviendo en una casa con todo ese dinero, se había vendido algo y alguien le había dicho que era buen negocio”, contó Sergio.
Y recordó cómo gastó parte de ese dinero en la Feliz. “Le había regalado una moto a un amigo que se cayó en avenida Colón y se raspó, entonces fue y compró otra de 32 mil dólares”.
“Tenía una capacidad asombrosa para gastar, la tenía innata”, describió Willy.
Para ejemplificar el Indio contó: “No te decía vamos a comprar una gaseosa, te decía vamos a comprar la fábrica de gaseosas, todo era fastuoso. En las obras de teatro no repetía nunca un vestuario, un traje, un zapato, todo era único y a medida, hecho por sastres, no existe nada igual acá”.
En ese momento Fantino preguntó cómo era ir de compras con Fort, lo que generó todo tipo de relatos del personal de seguridad: “Yo lo ví a Ricardo comprar un cinto de 20 mil dólares”, afirmó Leo.
“Una vez gastó 12 mil dólares en carcasas de celulares, fuimos a un mall que se llama la Aventura, preguntó cuanto salía la carcasa, la vendedora le respondió que eran caras y él dijo: 'dámelas todas'. Igual después usaba siempre la misma”, contó Sergio para asombro de Fantino.
Mientras que otro de ellos recordó un día que Ricardo tenía que cobrar un dinero del padre. “Era un millón trecientos mil pesos, había que cobrarlo el 20 del mes, en ese momento Ricardo estaba acompañado por un abogado muy mediático que logró que lo cobrara el 10 de ese mes. Entonces salió y dijo: '¿en qué lo podemos gastar?' e inmediatamente dijo 'Nunca tuve un Mercedes', entonces fuimos a una concesionaria en Libertador y dijo 'quiero ese', no se lo dieron porque había que patentarlo. Pero no terminó ahí. Salimos, vio un tipo andando en Harley Davidson y le preguntó: '¿Es difícil andar en moto?'. Dijo que no así que fuimos a Harley Davidson y compramos tres”, resumió Sergio provocando la risa de los presentes.