Desde el 3 de enero, Aerolíneas Argentinas comenzará a operar dos vuelos semanales desde Rosario hacia Cabo Frío, en la región de los Lagos, uno de los destinos más valorados del litoral brasileño. La ruta forma parte de la programación de verano de la compañía, que también incluye conexiones reforzadas a otras ciudades de Brasil, como Río de Janeiro, Florianópolis y Salvador de Bahía.
En el caso de Cabo Frío, los vuelos partirán los sábados y domingos, y también habrá frecuencias desde Aeroparque en las mismas jornadas. Se trata de una de las novedades destacadas para el verano 2026, que posiciona nuevamente al Aeropuerto de Rosario como un punto clave en la conectividad regional.
Con una infraestructura turística consolidada y su cercanía a localidades como Búzios y Arraial do Cabo, Cabo Frío es un destino habitual para el público argentino, especialmente en temporada alta. Su combinación de playas extensas, gastronomía y buena conectividad lo convierten en una opción atractiva para quienes buscan descanso sin salir del continente.
Un verano con récord de vuelos
La confirmación del vuelo a Cabo Frío se da en un momento particular: desde el 20 de septiembre, el Aeropuerto Internacional Islas Malvinas de Rosario se encuentra cerrado por obras de renovación en pista y plataforma. La terminal retomará su actividad comercial el 29 de diciembre, con una nueva categoría operativa, mejoras en la infraestructura y un cronograma de vuelos que marcará un récord histórico de conectividad internacional.
De cara al verano, se prevén 50 vuelos semanales hacia siete destinos internacionales, con más rutas, frecuencias y nuevas ciudades en el mapa aéreo de Rosario. Además de las operaciones de Aerolíneas Argentinas, que, junto con Cabo Frío, volará a Florianópolis (cinco frecuencias semanales) y Río de Janeiro (cuatro), otras compañías también reforzarán su presencia.
Entre ellas, Gol sumará un vuelo diario a Río, más frecuencias a Florianópolis y cuatro semanales a San Pablo. Latam pasará de tres a cinco vuelos semanales a Lima, y sumará San Pablo como destino regular. Por su parte, Copa Airlines retomará su operación diaria a Panamá, con hasta 14 frecuencias semanales, y Flybondi, a través de OLA Mayorista, abrirá una nueva ruta a Maceió, inédita para Rosario.
El crecimiento también se apoya en las obras de ampliación. Al reabrir, el aeropuerto operará con categoría 3, lo que le permitirá recibir aeronaves de mayor porte, funcionar en condiciones de baja visibilidad y reducir cancelaciones por razones meteorológicas. Según adelantaron las autoridades, uno de los objetivos a mediano plazo es superar los 4 millones de pasajeros anuales, una cifra que multiplicaría por ocho el movimiento actual.
En pausa hasta diciembre, pero con la vista puesta en una temporada histórica, el Aeropuerto de Rosario se prepara para volver a despegar con fuerza, más conectado que nunca y con una oferta internacional que promete consolidarlo como nodo clave del turismo en el interior del país.