Villa G. Gálvez.— La basura domiciliaria es un problema global, desde el
reciclado hasta el hábito de su manejo doméstico. Pero en esta ciudad se genera además una
situación inédita, cada vez más difícil de encarar: la de los microbasurales. Según algunos
concejales, la problemática es "cultural" y se debe actuar "para educar el hábito de los
vecinos".
Entre marzo y abril el Concejo Municipal aprobó una andanada de pedidos al
Ejecutivo para que limpie los microbasurales. Sólo por dar ejemplos, figuraban los de Avellaneda y
Lavalle, Vélez Sarsfield en las esquinas de Alvarez Thomas, Rivadavia, Monteagudo y Sthepenson, así
como a lo largo de toda la Colectora de Circunvalación.
En los escritos se plantea también la desinfección de esos focos, la colocación
de carteles que alerten sobre las multas e inspecciones regulares.
Para los ediles, este tipo de microbasurales y la concentración de residuos
"interrumpe el flujo del agua pluvial, obstruye la cuneta y puede generar anegamientos e
inundaciones".
Uno de los problemas es que estas formaciones, que se multiplican, "son foco de
infecciones y potenciales enfermedades para quienes viven en cada lugar donde se generan".
En esta ciudad de 120 mil habitantes el sistema de recolección está compuesto
por 35 operarios y cinco camiones volcadores. Y en zanjeo, barrido y limpieza se desempeñan 250
trabajadores.
Para el titular del bloque de concejales del Frente Para la Victoria, Diego
Garavano, el tema es "educativo. A veces el vecino no respeta los horarios y a esto se le suma el
cirujeo. Se dejan los desperdicios en la esquina, el cartonero los amucha y así se forma el
microbasural".
La problemática no es nueva y para los concejales no nació con la gestión de
Jorge Murabito. "Esto ocurre desde hace tiempo. Lo que tenemos que lograr es una campaña
educativa", sostuvo Garavano.
Nuevo servicio. Por su parte, el intendente Murabito recordó que "se implementó
un nuevo servicio. Se dividió a la ciudad en cinco zonas con tres secciones catastrales, unas 150
manzanas por sector en las que se rota la limpieza", explicó.
En cuanto a los microbasurales, Murabito sostuvo que muchos se forman en barrios
marginales o asentamientos de difícil acceso y otros en bocacalles a las que si bien la llegada no
es difícil, se reproducen constantemente. "Los vecinos se quejan, pero el hábito de dejar la basura
en las esquinas o a cualquier hora también llama a que se genere más basura".
El intendente advirtió que se "heredó una situación complicada. El arsenal de
limpieza estaba desmantelado, no se priorizó ni en recursos humanos ni en presupuesto. Creemos que
con este sistema va a mejorar la situación", sintetizó.