Pese a que el cronograma electoral de 2011 el gobernador Hermes Binner lo anunciaría recién en
diciembre, ya corren versiones de que las elecciones para gobernador, intendentes, concejales y
presidentes comunales tendrían lugar el domingo 19 de junio y que las internas abiertas
(necesariamente 60 días antes) se celebrarán en abril.
Esto obliga a adelantar los tiempos y a que la corporación política
santafesina deba privarse esta vez de las vacaciones de enero, ya que para ese mes operaría el
plazo de inscripción de listas y precandidatos. Quien incumpla el paso quedará fuera de carrera
todo el año.
Hay aspirantes que decidieron anticipar sus lanzamientos, como Agustín
Rossi que en la semana resolvió agendarlo para la primera quincena de diciembre (ver recuadro).
El intendente de Santa Fe, Mario Barletta, también apuró los pasos para
mostrarle al conjunto del radicalismo que es un candidato en serio a la Gobernación y así ir
anotando aliados.
En tanto, en el socialismo el gran dilema a resolver que todos reconocen
(y que programaban enfrentarlo el año nuevo) no debería superar noviembre. Y es: verse las caras y
dirimir la pretensión de Binner de que su ministro Antonio Bonfatti sea el llamado a sucederlo
frente a Rubén Giustiniani y toda su ala que reclama lo mismo.
La tensión entre ambos sectores llegó a un punto impensado, con actores
que dejaron de hablarse. Y no sólo si Bonfatti o Giustiniani es el candidato a gobernador deberán
resolver sino también quién habrá de suceder a Miguel Lifschitz en la Intendencia de Rosario.
Horacio Ghirardi, Raúl Lamberto, Miguel Zamarini y hasta Clara García se ponen en fila.
También cabe la posibilidad de que Lifschitz sea apremiado a ir por un
tercer período.
Gran parte del adelantamiento radica en que la la ley electoral 12367,
vigente desde el pasado gobierno peronista de Jorge Obeid, establece largos plazos de antelación
que la gestión socialista intentó en vano modificar: 90 días antes de las internas deben
inscribirse los precandidatos.
¿Por qué las internas en junio o a más tardar a mediados de julio?
Porque en agosto, el domingo 14, se celebrarán las internas abiertas nacionales y se considera
necesario distanciarlas como mínimo tres semanas.
Pese a todos esos hitos, el gobierno socialista se niega a anunciar ya
el cronograma. “Recién lo vamos a hacer a fin de año”, declaró el ministro de Gobierno
y Reforma del Estado, Bonfatti. “Falta mucho todavía. Recordemos que hay que respetar lo que
dice la Constitución y las leyes provinciales”, agregó.
Desde el lado del justicialismo, protestan tanto kirchneristas como
peronistas federales. “Binner debería dejar de especular y fijar ya el calendario, como lo
hizo la Nación bastante tiempo atrás”, declaró ayer el diputado provincial Luis Rubeo, del
sector de Rossi. “Debería servirle”.
Otro legislador, obeidista en este caso, reflexionó en estricto off con
una cuota de humor: “Se anuncie antes o después, me parece que en vez de la costa atlántica o
Punta del Este todos van a elegir la costa rosarina, Funes o la laguna Setúbal y estar armando las
listas”. l


























