POLÍTICA

Rechazaron una demanda de Cristina Kirchner contra el periodista Eduardo Feinmann, que la llamó "coimera"

"El excesivo rigor y la intolerancia llevarían a la autocensura, lo que privaría a la ciudadanía de información imprescindible para tomar decisiones", adujo el juez Ricardo Agugliaro en su fallo

Viernes 24 de Septiembre de 2021

El Juzgado Civil 100 a cargo de Ricardo Darío Agugliaro rechazó una denuncia de la vicepresidenta Cristina Fernández contra el periodista Eduardo Feinmann, quien en 2016 la llamó “coimera” y utilizó otras palabras para referirse a su situación patrimonial en el marco del caso que fue conocido como “los bolsos de José López”.

En el fallo, el magistrado sostuvo que los comentarios vertidos por el periodista en el programa "Animales sueltos" se encontraban “íntimamente vinculados con asuntos de interés público”.

“No tengo dudas que las calificaciones realizadas por el demandado pudieron y pueden haberle molestado profundamente; no puedo dejar de mencionar que se trata de una de las personalidades públicas y políticas más importantes del país, que entre otras cosas ocupó en dos oportunidades la primera magistratura y que en la actualidad se desempeña como vicepresidente de la Nación”, aclaró Agugliaro.

https://twitter.com/edufeiok/status/1441448881808678915

También el juez entendió que las expresiones de deseo de Feinmann de “ver presa” a la vicepresidenta “no acarrean ningún hecho ilícito concreto contra ella. Por lo tanto, no deben someterse a un test de veracidad, por cuanto se limitan a adjudicarle una determinada forma de actuar”, indica el fallo difundido por Clarín.

El magistrado valoró la importancia del “periodismo de investigación” y dijo que el “el excesivo rigor y la intolerancia llevarían a la autocensura, lo que privaría a la ciudadanía de información imprescindible para tomar decisiones sobre sus representantes”. A la vez, en esa sintonía interpretó la acusación más fuerte que motivó la demanda. “Me refiero específicamente a cuando fue tratada como «coimera»”, reza de manera tajante en un parte del fallo.

“Las afirmaciones realizadas por el demandado constituyen a la postre afirmaciones dogmáticas que deben ser discutidas, pero de modo alguno es competencia del suscripto calificarlas como ofensivas en sí mismas, y al así decirlo no estoy avalando el derecho al insulto ni a la gratuita vejación”, cerró el juez.

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