El juicio al ex general Jorge Olivera Róvere, acusado de la desaparición de un
centenar de personas, incluidos el escritor Haroldo Conti y los legisladores uruguayos Zelmar
Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz, comenzó ayer con incidentes ya que el Tribunal Oral Federal Nº5
(TOF 5) prohibió a la agencia oficial de noticias Télam y al Canal 7 (los únicos medios
autorizados) tomar imágenes del ex represor.
La prohibición originó incidentes en la sala del público, donde están presentes
sobrevivientes de los centros clandestinos de detención que estaban bajo las órdenes de Olivera
Róvere y familiares de las víctimas.
El TOF 5 sólo permitió obtener imágenes del tribunal y de la sala de audiencias
antes de que ingresara el acusado, desobedeciendo así una acordada de la Corte Suprema que ordenó
la publicidad de los juicios contra represores de la dictadura; el resto de los medios ni siquiera
pudo ingresar a la sala de audiencias.
El TOF5 decidió que tanto la televisión como la radio y los reporteros gráficos
no accedan a la sala del juicio. Amparándose en una acordada de la Corte de 2008, el querellante
Centro de Estudios Legales y Sociales (Cels), la Asociación de ex Detenidos Desaparecidos y el
fiscal general Félix Crous habían reclamado una habilitación amplia a la prensa como la que
practican otros tribunales orales, por caso el que juzga a Carlos Menem por el contrabando de armas
(ver aparte).
En una interpretación restrictiva de esa acordada, el TOF 5 que integran
Guillermo Gordo, Ricardo Farías y Daniel Obligado, ratificó su criterio de habilitar a los medios
electrónicos sólo la señal de imagen y audio que toma en el recinto la Policía Federal, permitiendo
la cobertura directa únicamente de la prensa escrita.
Además de Olivera Róvere, quien fue subjefe del I Cuerpo de Ejército en 1976,
serán juzgados los generales Teófilo Saa y Rodolfo Whener, los coroneles Humberto Lobaiza y
Bernardo Menéndez y el teniente coronel Felipe Alespeíti. Los cinco se desempeñaron como subjefes
del área de seguridad de la Capital Federal y están acusados por 116 desapariciones y cuatro
homicidios.
Sólo una vez. Como para 24 casos se trata de los mismos testigos, el tribunal
dispuso que declaren una sola vez, para mayor celeridad del juicio, también pedida por la Corte
Suprema, según adelantó la abogada Carlina Varsky, del Cels.
Olivera Róvere, de 83 años, llega en libertad a este juicio ya que fue
excarcelado hace dos años. En la audiencia inicial deberá escuchar la acusación en la sala dado que
hasta ahora no se ha presentado pedido de excepción por razones médicas.
El juicio se enmarca en la denominada megacausa del Primer Cuerpo de Ejército
bajo la carátula 14216/03 "Suárez Mason, Carlos y otros sobre privación de libertad, homicidios,
etcétera".
Entre el centenar de desapariciones que se le imputan están, además del autor de
"Mascaró" y los legisladores orientales, la de la economista Graciela Mellibovsky, en septiembre de
1976, cuyo caso tuvo una vasta repercusión en núcleos académicos internacionales.