Poco después de jurar, Celia Arena (nueva ministra de Gobierno) y Florencia Marinaro (al frente de la cartera de Igualdad) dialogaron con la prensa en el mismo Salón Blanco de la Casa Gris. El mandatario santafesino, Omar Perotti, ya se había retirado del lugar, pero ambas funcionarias no estuvieron solas: también se acercó a los micrófonos y las cámaras Roberto Sukerman —ministro de Gobierno saliente—, quien en el acto no habló aunque recibió un agradecimiento formal del rafaelino.
Los periodistas se fueron al humo sobre Sukerman apenas hubo Arena vislumbrado, de modo vago, su inmediata gestión, pandemia mediante, prometiendo “continuidad” y estrechamiento de lazos con todos los actores. El rosarino sacó todo su experimentado y extenso repertorio para admitir al final que se iba del gobierno apenas con las gracias y volvía al llano.
“Miramos siempre para adelante”, fue su tangente para responder si se habían limados asperezas. Las mismas que lo dejaron fuera de la gestión. Sukerman pertenece al sector del peronismo que perdió en las Paso y ahora le llegó esa factura.
Queremos que el peronismo se consolide y, en 2023, tenga la continuidad que merece” Queremos que el peronismo se consolide y, en 2023, tenga la continuidad que merece”
“Hoy es un día muy importante. Más allá del agradecimiento que tengo al gobernador por haber formado parte de dos ministerios importantes, y por sus palabras en el acto, estoy muy contento por Celia, que una mujer sea por primera vez ministra de Gobierno. Ella viene de Igualdad, que creó el gobernador con la intención de generar equipos que siempre tiene y todos los cambios se dieron con gente que ya estaba en la gestión. Así ocurre con Florencia y Celia”, se explayó el también ex titular de Trabajo.
Respecto de si le habían ofrecido un cargo, dijo: “No es importante el lugar que uno pueda ocupar sino el aportar. Estoy agradecido por la oportunidad y lo que queremos es que el peronismo se consolide y, en 2023, tenga la continuidad que merece”.
Perotti no podrá ser reelegido por impedimento constitucional, pero si su gestión no termina bien no ayudará a que lo suceda otro peronista. Y será, con la de este año, la segunda derrota partidaria bajo su liderazgo, algo que en el sector de Sukerman facturan con las Paso.
“Uno es un ave de paso en la función pública. Formo parte del peronismo de Rosario y seguiré acompañando la gestión desde donde esté, sin que me preocupe que el llano. Porque uno, antes que nada, es un militante político”, admitió.
Arena recogió el guante: “Es muy importante lo que dice Roberto de los equipos. Tomo la posta de un equipo que viene trabajando duro desde el inicio de la gestión y consolidando resultados. Nos sumamos en un momento de mucha actividad, como el presupuesto en las Cámaras, con espacios de diálogo que se afianzaron con la reunión del gobernador y los legisladores y que pretendemos consolidar. Tenemos la responsabilidad de administrar los recursos, que es para lo que la ciudadanía nos votó”.