La situación procesal de la familia del represor Héctor Febres se definirá a más tardar mañana, al
vencer el plazo legal para que la jueza federal Sandra Arroyo Salgado dictamine el procesamiento o
la falta de mérito de los detenidos en la causa que investiga la muerte por envenenamiento del ex
prefecto.
Stella Maris Guevara, viuda del represor, y sus hijos Sonia y Ariel, se encuentran detenidos
desde el 14 de diciembre último sospechados de participar del homicidio del represor encontrado
muerto en la Delegación Delta de Prefectura Naval, a cuatro días de recibir sentencia por
violaciones a los derechos humanos.
Los abogados de la viuda y los hijos esperan que la jueza Arroyo Salgado dicte la falta de
mérito de sus defendidos y así lo expresó Claudio Cacio a Radio Continental.
“Mis defendidos no mataron a Febres, ni le proveyeron el veneno, ni tenían capacidad de
adquirir el cianuro, que no es de venta libre”, afirmó el letrado antes de dirigirse a los
Tribunales de San Isidro para interiorizarse del expediente que lleva 2400 fojas y del que se
levantó el secreto de sumario el 31 de diciembre.
En la misma línea, Martín Orozco expresó ayer a Télam su confianza en la falta de mérito de
la viuda y los hijos del represor, acusado de delitos de lesa humanidad cometidos en el ex centro
clandestino de detención que funcionaba en la Escuela de Mecánica de la Armada durante la última
dictadura militar.
En tanto, fuentes tribunalicias informaron a Télam que la jueza Arroyo Salgado continuará las
actuaciones correspondientes a pesar de la feria judicial estival.
En la causa por la muerte de Febres se encuentran detenidos, además de su viuda e hijos, los
prefectos Rubén Iglesias, ex jefe de la Zona Delta y Angel Volpi, custodio de Febres, que, según la
familia del ex prefecto, sería la última persona con la que estuvo Febres la noche antes de morir.
(Télam)































