Con la disparada de la curva de homicidios en Rosario, la inseguridad ocupa el centro del debate público santafesino en el primer tramo de la campaña para las generales. Tanto el peronismo como las distintas expresiones opositores buscan sacar rédito -o minimizar costo, según el caso- del tema más caliente de la agenda provincial.
Desde hace tiempo, la inseguridad se mantiene en lo más alto del ranking de las preocupaciones ciudadanas. De acuerdo al último relevamiento de la consultora Inmediata, realizado en septiembre, la inseguridad aparece como el principal problema nacional, con el 28% de las respuestas, y -por lejos- la principal inquietud local, con el 67% de las menciones.
Como es lógico, la escalofriante cifra de más de 170 homicidios sólo en el departamento Rosario en lo que va del año y la violencia descontrolada de las bandas que operan en el territorio ponen a la defensiva al oficialismo y le abren una ventana de oportunidad a la oposición.
Clara García, candidata a senadora nacional por el Frente Amplio Progresista, interpeló directamente a Omar Perotti. “Ante el desborde de violencia e inseguridad, solicitamos que el gobernador convoque de manera urgente a todas las fuerzas políticas y al gobierno nacional a una mesa operativa permanente. Al ataque del crimen organizado debemos responder con acciones concertadas e institucionales”, planteó.
La inseguridad fue el factor principal que cortó el ciclo de gestiones progresistas hace dos años pero en el búnker socialista creen que pueden capitalizar la situación. “Parte de la referencia de Pullaro es por su gestión como ministro nuestro”, dice un integrante del núcleo político más cercano de la presidenta del bloque del Frente Progresista en la Cámara de Diputados de la provincia.
Justamente, Pullaro hizo un rally de entrevistas en medios locales y nacionales. Aunque salió segundo en la interna y la protagonista de la campaña será Carolina Losada, el recrudecimiento de la violencia le permite posicionarse al dirigente del NEO, que mira con ganas al 2023.
Hace unos días Losada -que también metió varias entrevistas en medios amigables- se refirió al desembarco de efectivos federales a la provincia. “Celebro los refuerzos aunque lleguen tarde, sean insuficientes ni sepamos por cuánto tiempo”, dijo.
La receta que preparan en el laboratorio de la periodista incluye proporciones similares de antikirchnerismo y propuestas de gestión. La idea es que lleguen a la provincia dirigentes nacionales de la coalición vinculados a ciertos temas. En el caso de la seguridad, la madre de los halcones: Patricia Bullrich.
De todos modos, en el comando de campaña de Losada reconocen que la estrategia tiene un límite: los gobiernos tienen los fierros y pueden desplegar políticas concretas -aunque tengan impacto limitado o diferido- y la oposición sólo puede ofrecer poco más que declaraciones de buenas intenciones para el futuro.
Después de los chispazos con Sabina Frederic, Perotti fue uno de los principales beneficiados con el cambio de gabinete. Instalado esta semana en Buenos Aires, el gobernador se volvió a la provincia con el anuncio de la llegada de 575 efectivos para las zonas más calientes de Santa Fe y la instalación de una nueva unidad de Gendarmería en Rosario.
Conscientes de que la seguridad no es el terreno más cómodo para revertir la diferencia en contra de las Paso, los principales candidatos del Frente de Todos transitan por otras zonas de la agenda.
En el búnker del PJ creen que la hoja de ruta para el 14 de noviembre no cambiará demasiado respecto de las Paso: tendrá una impronta provincializada, con la gestión -sobre todo Billetera Santa Fe, el boleto educativo gratuito, la campaña de vacunación y las obras- como caballito de batalla.