Policiales

"Vine a declarar para que esta persona pague por arruinar mi adolescencia"

Lo dijo una de las víctimas de Luis Marcelo Escobar ante el tribunal que juzga al hombre. La Fiscalía pidió 50 años de prisión, lo que para la defensa es excesivo.

Viernes 08 de Febrero de 2019

Luis Marcelo Escobar, el locutor de 42 años y oriundo de San Nicolás que ayer comenzó a ser juzgado por 18 abusos sexuales cometidos entre 2014 y 2016, y para quien la Fiscalía pidió una pena a 50 años de cárcel, fue retirado de la sala de audiencias antes de que declarara la primer testigo. Es que el testimonio que dio inicio al debate fue el de A., víctima del primero de los hechos que le achacan al acusado. La joven contó que fue violada apenas cumplió los 18 años y dio detalles del ardid con que el hombre, que siempre dijo a las jóvenes que atacaba que era policía, la llevó hasta un descampado de la zona sur de Rosario para someterla.


"Nunca me voy a olvidar de su cara porque me arruinó la adolescencia", dijo A., quien durante la investigación señaló en rueda de personas a Escobar como su agresor. Además, la chica relató todo lo que ocurrió después, cuando hizo la denuncia y fue revictimizada en sede policial, adonde estuvo sola durante horas, le hicieron contar el ataque una y otra vez y la amenazaron con hacerle una causa por falsa denuncia. El dato pone de manifiesto el contexto hostil al que deben enfrentarse las víctimas de abusos sexuales cuando juntan el valor de no callarse.

Llorando

A. relató ante los jueces María Isabel Más Varela, Patricia Bilotta y Mariano Aliau lo que ocurrió el 4 de abril de 2014 y se quebró en llanto apenas se acercó al micrófono.

"Vine a declarar para que se haga Justicia, para que esta persona pague porque me arruinó la adolescencia. Tengo miedo de tener amigos, tengo miedo de salir a la calle, tengo mucho miedo". Ese temor fue el que hizo que la fiscal Carla Cerliani solicitara al Tribunal que Luis Marcelo Escobar fuera retirado de la sala cada vez que declaren las víctimas de las violaciones de las que está acusado.

Las víctimas son 18, pero cinco de ellas aún son menores de edad, por lo que sus testimonios se tomaron en Cámara Gesell como anticipo de prueba y serán reproducidos durante el debate. De las 13 restantes, sólo una dijo querer mirar a los ojos a Escobar cuando declare. El resto pidió expresamente no cruzarse con él.

A. contó que la noche del 4 de abril de 2014 esperaba un colectivo en San Martín y Garibaldi para ir a la casa de una amiga cuando frenó un auto del que se bajó un hombre que dijo ser de la Brigada de Drogas Peligrosas y que estaba buscando a una chica que le había vendido estupefacientes a dos adolescentes que acababan de detener a unas cuadras de ahí. Luego le pidió el documento y le dijo que la iba a trasladar a la comisaría para averiguar sus antecedentes. Ella subió en el auto en el que el falso policía la llevó hasta un descampado de Grandoli y Uriburu, donde le dijo que era mejor que arreglaran el asunto entre ellos.

Asustada, A. le ofreció dinero y hasta su celular, pero el hombre la obligó a bajarse del auto, cruzar una calle y saltar un tapial. Allí, bajo amenazas con un arma la violó.

La joven dijo que en un momento consiguió escapar y esconderse. Caminó algunas cuadras y encontró un remís. Le dijo al conductor que la habían asaltado y él la llevó hasta la casa de una amiga de la chica por menos dinero que el que indicaba la tarifa. Pasaron varias horas hasta que A. se animó a contarle a su amiga lo que le había pasado. "Me daba mucha vergüenza decirle", recordó.

La mamá de su amiga llamó por teléfonos a los padres de A., que fueron a buscarla y la llevaron a Jefatura para hacer la denuncia. Desde ahí la mandaron a la Comisaría de la Mujer, que es la dependencia policial que se encarga de trabajar con delitos contra la integridad sexual.

El testimonio que ayer dio A. fue el de la vejación a la que fue sometida, pero también de la situación que las mujeres deben atravesar cuando se deciden a denunciar un delito de estas características. El de la culpa y la vergüenza que debió superar para hablar con una amiga de su edad y con sus padres. Y la revictimización a la que también fue sometida cuando hizo la denuncia en la Comisaría de la Mujer y le hicieron repetir al menos a cuatro personas lo que le había ocurrido, la separaron de sus padres y la dejaron sola esperando durante horas y le dijeron que si no era precisa en los detalles de su relato iban a considerar que estaba haciendo una falsa denuncia.

Otros casos

El caso de A. es representativo de los otros 17, porque en cada uno de ellos el modo en el que operó el violador fue el mismo: fingía ser policía, llevaba a las chicas a lugares aislados y las sometía sexualmente.

En su alegato de apertura, Cerliani dio los nombres de las 18 víctimas y detalló la fecha y el lugar en los que se cometieron los abusos. El de A. fue el primer caso detectado: el 4 de abril de 2014. Ese mismo año siguieron los abusos de una chica de 20 años el 28 de mayo; una de 16 años el 8 de octubre; una de 15 años el 20 de octubre; una de 21 años el 10 de noviembre; una de 15 años el 15 de noviembre; y una de 18 años el 29 de noviembre.

En 2015 se registraron los abusos de una chica de 21 años el 9 de marzo; de una chica de 15 años el 7 de abril; una de 17 años el 16 de junio; una de 22 años el 2 de julio; una de 19 años el 15 de septiembre; y una de 16 años el 24 de octubre.

En 2016, fueron abusadas una chica de 15 años el 2 de enero; una de 19 años el 6 de enero; una de 14 años el 8 de abril; una de 25 años el 12 de abril; y una de 14 años el 16 de agosto.

La fiscal calificó legalmente los hechos de los que Escobar está acusado como once casos de abuso sexual con acceso carnal agravado por el uso de arma de fuego, dos casos de abuso sexual con acceso carnal, dos casos de abuso sexual simple agravado por el uso de arma de fuego, dos casos de tentativa de abuso sexual agravado por el uso de arma de fuego y un caso de abuso sexual simple.

Y además, le achacó el delito de amenazas por haber intimidado por teléfono, desde la cárcel de Coronda, a su ex suegra. "Te voy a mandar a matar", le habría dicho.

"18 víctimas van a declarar que sufrieron hechos de extrema violencia en manos de Escobar y brindarán detalles de hechos terribles a los que fueron sometidas y el quiebre que sufrieron en sus vidas", dijo la fiscal. Pero los relatos de las víctimas son sólo una parte del caudal probatorio en contra de Escobar.

Carga de pruebas

De acuerdo con Cerliani, el acusado fue reconocido por varias de las víctimas en rueda de personas, en su poder se secuestraron elementos que las víctimas habían mencionado en sus declaraciones, hay análisis de ADN de semen extraído de las chicas cuando denunciaron el hecho, declararán médicos que constataron las lesiones de las jóvenes después de las violaciones y se expondrán pericias informáticas sobre las cuentas de redes sociales y los teléfonos que le secuestraron a Escobar.

Después de mencionar la prueba que se ventilará en el juicio hasta el próximo 23 de febrero, Cerliani reiteró el pedido de pena que había adelantado en agosto, en la audiencia preliminar: 50 años de prisión.

A su turno, la defensora pública Luisa Cañavate, abrió su alegato pidiendo a los jueces que "no se dejen influenciar por el dramatismo del relato sino que atienda directamente a la prueba de cada caso, porque es insuficiente para condenarlo por todos y cada uno de los hechos de los que fue acusado". Además, consideró excesiva la cantidad de años de prisión solicitados por la Fiscalía ya que, de ser hallado culpable, no podría resocializarse, que es la finalidad que tiene la pena en nuestro país.


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