Policiales

Resistió un asalto y lo asesinaron a balazos

Un almacenero de 55 años, que sufrió 34 robos en su comercio de Villa Tesei, en el partido bonaerense de Hurlingham, fue asesinado a balazos cuando se resistió a un nuevo asalto y luchó con uno de los delincuentes. A raíz del asesinato, los familiares y vecinos de Valentín Amarilla, de nacionalidad paraguaya, anunciaron...

Miércoles 16 de Enero de 2008

Buenos Aires. — Un almacenero de 55 años, que sufrió 34 robos en su comercio de Villa Tesei, en el partido bonaerense de Hurlingham, fue asesinado a balazos cuando se resistió a un nuevo asalto y luchó con uno de los delincuentes. A raíz del asesinato, los familiares y vecinos de Valentín Amarilla, de nacionalidad paraguaya, anunciaron para mañana a las 14 una marcha hasta la municipalidad de Hurlingham, donde reclamarán seguridad al intendente Luis Acuña.
  El crimen ocurrió el lunes cerca de las 21, cuando una pareja de delincuentes armados ingresó al comercio ubicado en Poeta Rizzo 1730, de esa localidad del partido de Hurlingham, en el oeste del Gran Buenos Aires.
  El comerciante se resistió al robo y se trabó en lucha con los asaltantes, que le pegaron dos tiros, uno de ellos en el pecho, explicaron los voceros. Un vecino que observó el hecho alertó al número de emergencias policiales 911 y momentos después llegaron al lugar efectivos de la comisaría 2ª de la Policía Distrital de Hurlingham.
  Los policías lograron atrapar a uno de los sospechosos, un joven de 19 años a quien le secuestraron una pistola calibre 9 milímetros. En tanto la víctima, que presentaba heridas de bala en la zona izquierda del tórax, fue trasladada al Hospital Posadas por su sobrino, ya que la ambulancia tardaba mucho en llegar.
  La viuda del comerciante dijo que su marido “hablaba y estaba consciente” cuando lo llevaban al hospital, pero que falleció debido a que el proyectil que lo impactó le provocó graves lesiones que afectaron el funcionamiento de sus pulmones y de una arteria.
  
Tornillos en una pierna. “Andaba todo el día ahí sentado, estaba esperando que viniera alguien a robarle, pero tenía que trabajar y punto”, dijo un vecino. Estaba la mayor parte del tiempo sentado porque tenía problemas en sus rodillas, ya que por heridas de bala sufridas en otros asaltos le colocaron “tornillos” en esa parte de los miembros inferiores. (Télam)

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