Puente Gallego: el drama de una familia a la que le intentaron prender fuego la casa
Ocurrió en Puente Gallego, sobre el Camino Nuevo a Soldini. Les dejaron notas intimidatorias, pero aseguran que no tienen problemas con nadie.
19 de enero 2021 · 14:59hs
Tristeza y desesperación y congoja. Esa es la sensación que tiene por estos días un matrimonio y sus tres hijos en la zona de Puente Gallego, en el extremo sudoeste de Rosario. Desde hace días que intentan incendiarle su casa al tiempo que les dejan notas intimidantes para que la abandonen. "Nos dieron dos días para que nos llevemos todo", precisó la mujer, quien teme por la integridad de sus hijos.
El hecho ocurrió en Camino Nuevo a Soldini, a la altura del 3600, donde una familia denunció que desconocidos intentan prenderle fuego la vivienda para que abandonen la casa. "Estamos así desde principios de enero, la verdad no nos metemos con nadie y no tenemos problemas. Somos gente que va a la iglesia y no le debemos nada a nadie", contó la mujer visiblemente compungida por la seguidilla de atentados que vienen sufriendo contra su propiedad.
La mujer, madre de tres hijos de 3, 6 y 8 años, contó que el pasado fin de semana le rociaron nafta y le prendieron fuego uno de los troncos. "Dejaron una nota con palabrotas irreproducibles y que tenía dos días para llevarme mi «mugre»", agregó la mujer.
Asimismo, contó que al parecer los habitantes anteriores tenían inconvenientes con otras personas, pero aclaró que ellos no tienen problemas con nadie. "Lo que sí sabemos es que los habitantes anteriores tenían problemas, pero lo único que quiero decirles es que no vengan más porque este no es el lugar", insistió. Y reafirmó: "No les voy a dar el gusto porque me rompí el lomo para tener mi casa, y si ellos la quieren para vender drogas que se la compren como yo lo hice".
"Temo por mis hijos, todo esto es bastante feo porque nadie se merece vivir así", lamentó en El Tres.
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Durante el año pasado, los meses de pandemia exhibieron una situación que aún no estaba a la vista: pequeñas bandas de narcotraficantes que tienen la nueva modalidad de usurpar casas para luego transformarlas en kioscos de drogas o aguantaderos.
Durante el año pasado fueron usurpadas al rededor de 200 viviendas para esos fines delictivos. El menos de seis meses la Fiscalía recibió 189 denuncias, la mayoría cometidas en las zonas periféricas de la ciudad.
Las intimidaciones comienzan con advertencias verbales o notas en los frente de las viviendas, situaciones que luego pueden escapar en incendios y balaceras.