Policiales

Por un encandilamiento, un conductor mató al hermano de otro en el centro

Una discusión menor entre dos conductores a raíz de un encandilamiento desató un drama ayer a la madrugada en el microcentro. En la disputa verbal, uno de ellos extrajo un arma de fuego y disparó tres tiros contra el auto del otro. Uno de los proyectiles perforó el parabrisas y atravesó la cabeza del hermano del conductor, que estaba sentado en el asiento trasero sin participar del incidente. Agonizando, un vehículo policial lo trasladó al Hospital Provincial. Murió en el camino.

Lunes 29 de Septiembre de 2008

Una discusión menor entre dos conductores a raíz de un encandilamiento desató un drama ayer a la madrugada en el microcentro. En la disputa verbal, uno de ellos extrajo un arma de fuego y disparó tres tiros contra el auto del otro. Uno de los proyectiles perforó el parabrisas y atravesó la cabeza del hermano del conductor, que estaba sentado en el asiento trasero sin participar del incidente. Agonizando, un vehículo policial lo trasladó al Hospital Provincial. Murió en el camino.

Poco después del episodio, la policía detuvo a Cristian Altamirano, de 32 años, sin antecedentes penales, imputado por haber disparado el balazo mortal. La esposa y la cuñada del hombre herido presenciaron a su lado, dentro del auto, el absurdo y descomunal episodio.

"A primera vista esto parece el acto exaltado de un joven que se siente poderoso saliendo con un arma y no controla sus emociones", dijo a este diario un oficial que investiga el caso.

Ocurrió cerca de las 5 de ayer en Rioja al 500. A esa hora, Darío Manuel Novillo, de 41 años, iba con su hermano, Carlos Alberto Novillo, de 32, en un Peugeot 405 —dominio REO487—, de color marrón. Junto a ellos viajaban sus esposas. Volvían del boliche Latino, situado en Alem al 1100, a sus domicilios de la zona oeste de la ciudad. El vehículo lo guiaba Carlos.

Una luz mortal. El Peugeot 405 venía por 1º de Mayo y, cuando llegó a Rioja, giró hacia el centro. Delante iba un Peugeot 206 negro —patente COI469— con vidrios polarizados. En el auto iban tres personas. En base al testimonio de testigos, la pesquisa determinó que el conductor del Peugeot 405 llevaba las luces altas encendidas. Esto molestó al hombre que manejaba el Peugeot 206. "Al parecer, las luces lo encandilaban al reflejarse en el espejo retrovisor", explicó el vocero consultado.

Por eso, el conductor del 206 detuvo la marcha y bajó del vehículo. Encaró al automovilista del otro Peugeot y le recriminó el uso de sus luces. Primero los dos hombres cruzaron insultos. Después, en medio de la discusión, Carlos Novillo bajó del rodado y la gresca subió en voltaje. Sus acompañantes se quedaron en el interior del auto.

El conductor del 206 habría entonces ingresado al auto y buscado una pistola calibre 11.25 . No apuntó a su contendiente sino que orientó la pistola al Peugeot 405. Según testigos, abrió fuego a lo loco. Un tiro dio en una rueda delantera y otro en el guardabarros trasero. Un tercer proyectil atravesó el parabrisas e impactó en la cabeza a Darío Novillo. Le atravesó el cráneo, en la región occipital, y salió por la cara.

El agresor volvió a su auto y se alejó del lugar. Carlos se subió a su vehículo y fue hasta la comisaría 1ª. Allí, desesperado, pidió auxilio. "Por favor, ayúdenme, le pegaron un tiro a mi hermano", balbuceó. Un vehículo de la dependencia policial lo llevó al hospital Provincial, pero murió en el camino.

El incidente fue presenciado por un vigilador privado de un edificio situado en Rioja al 500. "Como se oyeron gritos, salió a la calle (por el custodio) y vio a dos automovilistas que discutían. Mientras peleaban, uno de los hombres disparó contra el auto", contó un testigo, que reportó el testimonio del vigilador. A su vez, un hombre que vive en otro inmueble percibió una secuencia de tiros a las 5 de ayer. "Primero escuché un tiro, después otros dos, y finalmente el derrape de un auto", contó.

En la escena del hecho, la policía recogió una vaina calibre 11.25. Además, un testigo hizo un aporte clave: el número de patente del Peugeot 206. Con ese dato, los uniformados supieron del dueño del vehículo. Después, los efectivos de la comisaría 1ª y de la Brigada de Homicidios llegaron a una casa en Virasoro al 3900. Ese domicilio corresponde a la madre del hombre detenido. "El auto estaba a nombre de la mujer", explicó una fuente policial.

Cuando los policías estaban incautando el Peugeot 206, el sospechoso de haber disparado el balazo letal llegó a la vivienda. Altamirano vive en Corrientes al 100 y no tiene prontuario abierto. Tras su detención, los uniformados hallaron la pistola 11.25. Cristian A. les dijo que la había escondido en la cochera donde guarda el auto, situada en Corrientes al 300. El arma apareció junto a una mochila, cerca del tanque de agua de la playa de estacionamiento.

Cristian Altamirano será indagado mañana a las 8 por el juez de Instrucción Nº9, Javier Beltramone.

 

 

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