Uno de los tres prófugos que tenían pedido de captura nacional e internacional por el crimen de Gabriel Izzo, el comerciante asesinado en la localidad bonaerense de San Antonio de Padua el 9 de junio último, fue detenido cuando se hallaba escondido en la casa de su novia en Pontevedra, partido de Merlo.
Se trata de Gustavo Damián Potenza, quien fue capturado en uno de los allanamientos realizados y se suma a un primer detenido que ya tenía el caso, Walter Rodríguez Sierra, conocido como “El uruguayo”. Los investigadores habían dictado durante esta semana una orden de captura nacional e internacional de Potenza. El fiscal del caso, Claudio Oviedo, quien lo indagará en las próximas hora.
Esta tarde continuaban los procedimientos para intentar localizar a los otros dos sospechosos, Diego Eduardo Correa y Gustavo Julio Alberto Mac Dougall, quienes también cuentan con pedido de captura nacional e internacional.
La sospecha de los investigadores es que Potenza, un mecánico del barrio, era quien manejaba el auto Volkswagen Gol gris (propiedad del “uruguayo” Rodríguez Sierra) en el que llegaron y huyeron los autores del crimen de Izzo. En tanto, ayer, “El uruguayo” Rodríguez Sierra amplió su declaración indagatoria ante el fiscal e insistió en su inocencia, informaron fuentes judiciales.
El hombre fue trasladado de la celda en la que estaba alojado en la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de Morón hasta la fiscalía de Oviedo para ampliar la indagatoria. Rodríguez Sierra insistió en su inocencia y repitió que es totalmente ajeno a los hechos que se le imputan.
El hecho ocurrió el viernes 9 de junio a las 4.20 en una casa a pocas cuadras del centro de la estación de San Antonio de Padua, donde vivía Izzo, dueño de un aserradero de la zona oeste del conurbano, junto a su esposa Silvana Andrea Petinari (56), hija del propietario de la empresa “Petinari”, dedicada a la fabricación de acoplados, volcaduras y semirremolques, del partido de Merlo.
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Al menos dos delincuentes forzaron una persiana de madera tipo americana de la casa e ingresaron, tras lo cual sorprendieron al matrimonio. Afuera, otros dos delincuentes los aguardaban dentro de un Volkswagen Gol Power gris como “campana”. Según las fuentes, Izzo se despertó al escuchar ruidos y agarró dos armas de su propiedad que guardaba en su habitación: una pistola Bersa calibre 40 y un revólver 38, y salió de la habitación para ver qué sucedía.
En esas circunstancias, se enfrentó con los delincuentes, quienes le dispararon con armas de fuego y además lo apuñalaron. La víctima también disparó, aunque sólo con el revólver dado que la pistola se le trabó y aparentemente no alcanzó a herir a nadie, añadieron los voceros.
Izzo fue alcanzado por al menos cinco proyectiles y murió en el lugar a raíz de las lesiones de bala y también de arma blanca que los delincuentes le provocaron, mientras que su esposa fue apuñalada y golpeada. En tanto, familiares de Petinari dijeron que la mujer se encuentra en estado muy delicado y sigue grave, tras sufrir heridas cortantes en su cuerpo y la pérdida del globo ocular derecho como consecuencia de un cuchillazo.
Días después del crimen fue detenido Rodríguez Sierra, dueño del Gol en el que huyeron los ladrones, y también fueron apresados su hijo y un joven de 18 años, quienes fueron liberados. Es que el auto, que quedó filmado por cámaras de seguridad municipales, fue hallado precisamente frente al local comercial perteneciente a Rodríguez Sierra. Sin embargo, el dueño del vehículo siempre dijo que él no manejaba ese auto, sino que era utilizado por sus empleados de sus comercios.