Ocho meses antes de que lo mataran frente a su familia en su taller, Carlos Argüelles había eludido un ataque a tiros a su auto en la zona de Gaboto al 5500. Lo estaban buscando para eliminarlo y los detalles del plan quedaron al descubierto en un celular secuestrado al mes del crimen. Entonces se supo que la banda de Alejandro “Chucky Monedita” Núñez había recibido el encargo de asesinar al mecánico, que se les escurría de las manos a pesar de que un taxista contratado para espiarlo seguía sus pasos. Andrés Bladimir “Colo” Navarro, preso como un tiratiros de esa organización, fue condenado ahora a 7 años de prisión como uno de los autores del aquel ataque fallido.
No es el primer condenado por ese ataque de enero de 2021, el segundo de una saga de atentados que al tercer intento causaría la muerte del mecánico. Argüelles fue un histórico colaborador del empresario narco Esteban Alvarado que luego se distanció de él y declaró en su contra. En diciembre de 2022 fue condenado a 7 años de cárcel Gabriel Damián González, detenido el día del segundo ataque cuando regresaba a los alrededores del taller para recuperar una moto.
La misma pena recibió el lunes Colo Navarro, preso además en otras causas como un “pesado” ligado a bandas criminales. El juez Gonzalo López Quintana avaló un acuerdo abreviado entre la defensa del acusado y los fiscales Luis Schiappa Pietra y Matías Edery. Navarro fue condenado como coautor de un intento de homicidio agravado por el uso de arma. Se lo considera parte del grupo que el 28 de enero de 2021 cruzó a tiros a Argüelles en la zona sudoeste.
Cinco meses antes, Argüelles había brindado en carácter de imputado colaborador una declaración filmada ante un juez en la que detalló unos cuarenta asesinatos y el sesgo violento con el que su viejo amigo Alvarado, para quien “ponchaba” autos robados antes de que forjara un emporio criminal, dirigió una organización de narcotráfico. “Yo no tengo miedo de perder la vida porque esta mochila que tengo se va a quedar acá”, dijo entonces, en lo que resultó una pieza clave de la condena a perpetua de Alvarado y otros laderos dictada en un juicio oral de 2022.
Al declarar Argüelles ya había sorteado un primer ataque a tiros. El 1º de junio de 2019 le habían disparado varias veces desde un auto sin alcanzar a herirlo. Fue en Gaboto al 5500, la misma cuadra en la que lo sorprendió el segundo atentado de enero de 2021. Según se determinó en la investigación, a las 20 de ese día Gabriel González dejó una moto con las llaves colocadas en el tambor y un casco estacionada en Garay y Constitución, la esquina del taller mecánico.
Luego subió a un auto Suzuki Fun en el cual se encontraba, al menos, Andrés Navarro. Los dos siguieron a Argüelles, que se trasladaba con su familia en su Ford Eco Sport y al llegar a Gaboto al 5500 efectuaron cuatro disparos. Tres balazos impactaron en el parante delantero y en la puerta del acompañante. Sin lograr su objetivo, los atacantes escaparon hacia el oeste por Gaboto. González fue detenido horas después.
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Es que unos minutos antes del atentado un llamado al 911 había alertado sobre un hombre que dejó estacionada una moto Zanella negra sin patente y con las llaves puestas. Dos horas más tarde ingresaron llamados para avisar que dos personas estaban cargando la moto en una Peugeot Partner. A bordo de esa camioneta fue detenido González junto a dos personas acusadas de encubrimiento.
Con 46 años, Argüelles finalmente fue asesinado el lunes 6 de septiembre de 2021. En la puerta de su taller de Garay al 3500 recibió dos tiros en la cabeza y otro en el glúteo derecho. Llegó grave al Heca y murió horas más tarde. El ataque letal fue realizado según testigos por personas que se movían en un VW Fox color rojo. Hubo tres hombres y una mujer imputados por intervenir con distintos roles en el plan criminal.
Un mes después del crimen fue detenido de manera fortuita Jonatan Ribles, considerado un sicario a órdenes de Chucky Monedita, cuyo celular dejó al descubierto el plan para matar a Argüelles. Los mensajes revelaron que el taxista Inocencio Ojeda, luego condenado a 4 años de prisión, había seguido al mecánico por media ciudad entre el 26 y 28 de octubre de 2020. Y que el plan de matarlo había sido encargado a Chucky, por entonces preso en Piñero donde compartía pabellón con laderos de Alvarado.
Andrés Bladimir “Colo” Navarro está preso como parte de la banda de Chucky. En septiembre pasado sumó acusaciones al ser ligado a un grupo que chantajeaba a una agencia de loterías en nombre del condenado como jefe de Los Monos Ariel “Guille” Canteros. Una saga extorsiva que incluyó balaceras, incendios y el uso de bombas molotov. Entre los detenidos en esos allanamientos estuvo Mariana Ortigala, ex asistente de Alvarado que se distanció de él y buscó protección en Los Monos tras sobrevivir a más treinta balazos en un ataque de sicarios en marzo de 2020.