Tres días después de ser blanco de un ataque a tiros contra su local de Presidente Roca 1035, otra sede de la Unión de Trabajadores Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (Uthgra) en Rosario fue rociada a balazos. Y como ocurrió en la primera ocasión, los tiratiros dejaron una nota amenazante que tiene por destinatario a Matías Pera, el ex barra brava de Newell’s Old Boys con un pasado penal complejo.
El nuevo hecho ocurrió la madrugada de ayer en un local de Uthgra ubicado en bulevar Oroño 6059 aún no habilitado. Según las pericias, al menos dos personas en moto efectuaron nueve disparos con una pistola calibre 9 milímetros, cinco de los cuales impactaron en la persiana de la sede sindical. Tras ello, los atacantes dejaron una nota que reza: “Matías Pera tiburón blanco? No te metas donde no te corresponde, la próxima va ser peor”.
El miércoles, cuando los tiratiros eligieron como blanco el local de calle Presidente Roca, la nota era parecida aunque involucraba a otro barra de Newell’s que se encuentra preso y condenado a 8 años precisamente por atacar a tiros a Matías Pera en noviembre de 2010. Aquella nota decía: “Díganle a Matías Pera que no se meta a dónde no se tiene que meter porque si sigue, se va a poner peor. No mandes en cana como lo mandaste a Cachorra”, en relación a Jonathan Cresciente.
En diálogo con La Capital el titular de Uthgra, Sergio Ricupero, se mostró anoche sorprendido por el nuevo ataque. “Pera no es afiliado al síndicato, no trabajó ni trabaja en el gremio, no es gastronómico ni hotelero, no sé lo que hace. Sólo puedo decir que es conocido de un integrante de la comisión directiva pero no hay otro vínculo”. El domingo, en tanto, había dicho saber que “ese muchacho va a los parrilleros de Newell’s y hay delegados de nuestro gremio que también concurren a ese lugar y seguramente lo conocen”.
En ese marco el gremialista remarcó que 2021 “fue un año muy difícil, no sólo por lo que nuestro sector sufrió económicamente en el marco de la pandemia sino también porque tuvimos una elección interna muy compleja, con denuncias cruzadas y un sector que quiso imponerse por la fuerza, incluso utilizando barras bravas en concentraciones y algunos aprietes que no pasaron a mayores, pero nunca supe de la participación de Pera en esos hechos. No quiero pensar que estos ataques vengan por ese lado, sería algo inédito para nosotros, un absurdo”.
Tanto Matías Pera como Cachorra Creciente fueron parte de la barra de Newell’s y estuvieron enfrentados entre sí. El 21 de noviembre de 2010, en Isola y pasaje Santafesino, el primero de ellos fue víctima de un violento ataque a tiros. Entonces fue emboscado y tras ser herido uno de los atacantes le dijo: “Esto te lo manda el «Panadero» (Diego Ochoa, ex líder de la barra brava rojinegra) por traidor”. Tras ese episodio permaneció prófugo hasta 2013 cuando en un enfrentamiento con la policía resultó herido y quedó detenido hasta que en un juicio fue condenado a 8 años de prisión por ese intento de homicidio.
Ahora, los pesquisas de la Agencia de Investigación Criminal y del Ministerio Público de la Acusación deberá dilucidar que une a Matías Pera con la Uthgra para poder develar así por qué el gremio es blanco de los ataques que persiguen al ex barra rojinegro.