Policiales

Matan a balazos a dos hombres que estaban tomando mate en la vereda

Vecinos vieron cómo un joven bajaba de una moto y les disparaba. Leonardo Leiva murió en el lugar y Rodolfo Benítez falleció horas después.

Lunes 29 de Octubre de 2018

Sábado pasado, 19.30. Dos hombres toman mates en la puerta de una casa de Edison al 400 de Villa Gobernador Gálvez. Pasa una moto, parece una Suzuki. Se detiene. Baja un muchacho y descarga varios balazos sobre quienes están en la puerta, se sube a la moto en la que lo espera un cómplice y ambos huyen hacia el oeste. Leonardo Leiva, de 40 años, murió en el lugar. Rodolfo Benítez, de la misma edad y dueño de casa, falleció la mañana de ayer en el Hospital Provincial. Todos los vecinos vieron a los matadores en una hora en la que "todo" el barrio estaba en la vereda "tomando mates", según contaban ayer.

Esa tarde Leiva visitó a Benítez, quien vivía allí desde hace unos años, para charlar sobre unas changas y otras cosas para hacer. Vivían a tres cuadras y se conocían desde hacía tiempo. Benítez tenía dos hijos y además de hacer trabajos de flete, "criaba algún chancho, gallinas y hacía lo que pintara", contó un amigo. Al parecer, su carácter "impulsivo" lo llevó a tener antecedentes menores por una causa que, tal vez, tenga que ver con los balazos asesinos.

Sobre Leiva contaron que se había separado hace un tiempo y vivía con su padre, "un hombre muy mayor", en una casa del mismo barrio donde era visitado por sus hijos. No tenía antecedentes penales de ningún tipo.

Cargador completo

A las 19 del sábado el panorama de la calle Edison era el habitual: chicos jugando a la pelota en la calle, autos y motos que van y vienen y vecinos visitando familiares o haciendo las últimas compras en el almacén del barrio. Sobre las 19.30 una Suzuki negra se detuvo frente a la casa de Benítez y bajó "un chico joven, de no más de 20 años", que sacó una pistola y "le vació el cargador completo", contó un vecino en alusión a los diez o doce tiros que escuchó.

Leiva quedó tendido en el piso con "un tiro en la cabeza". Benítez, con balazos en el pecho y el abdomen. "Un muchacho salió de una casa y los subió a una chata que pasaba por acá o que llamaron, no sé. De Benítez se notaba que estaba vivo, se movía; pero el otro muchacho ni se movía, dicen que tenía un tiro en la cabeza", relató un testigo.

Benítez llegó al "hospitalito" Anselmo Gamen de Villa Gobernador Gálvez consciente pero sin poder hablar y con varios tiros en el tórax. "Por lo que se vio tenía un tiro como arriba del corazón, otro abajo y uno en el cogote", contó alguien que vio cómo lo subían a la chata. El herido fue derivado al Hospital Provincial de Rosario, donde murió doce horas después.

Cuando sonaron los tiros los amigos de Benítez estaba tomando cerveza a la vuelta, a muy a pocos metros del atentado. "No vimos nada más que la moto y al pibe. Veníamos de jugar a la pelota y no sabemos qué pasó", cuentan.

Impulsivo

Otros vecinos señalaron que Benítez "tenía un carácter impulsivo y quería que todo saliera bien. Era medio héroe o bocón y siempre estaba cuando sus amigos lo necesitaban". Algunos dijeron que "tenía problemas con unos pibes de otra parte del barrio. Hace tiempo a un amigo de él estos pibes le dieron un tiro en la cabeza y no lo mataron pero quedó mal. El le dijo a la familia que se quedaran tranquilos, que él se iba a ocupar y se la agarró un par de veces con estos pibes".

Al parecer el jueves por la tarde o bien la mañana del viernes Benítez se topó con uno de estos muchachos y le comentó a un allegado: "Estos guachitos están jodiendo de nuevo". Sabía que podían balearlo y se cuidaba portando un arma "por las dudas", le había dicho a un amigo.

Para otro de sus allegados, la situación era clara. "Lo estuvieron mirando, por ahí pasaron un par de veces y él no se dio cuenta. Y cuando lo vieron que estaba regalado llegaron a la casa y tiraron" .

En tanto, otras vecinas de la cuadra sostuvieron que "tenía antecedentes pero por esos problemas con unos pibes de por acá cerca que andan en todo, narco, choreo. Muchas veces le dijimos que se preocupara por él y su familia, que no anduviera en quilombos que no eran de él, pero no escuchaba".

De rebote

Sobre Leiva los vecinos no sabían demasiado. No tenía antecedentes y por lo que contaron "era un buen muchacho, separado y con hijos. Vivía con su padre a unas cuadras, en calle General López".

En la cuadra donde vivía Leiva, sus vecinos no sabían bien qué había pasado. "Un muchacho de acá lo llevó al Gamen pero llegó muerto, No se metía con nadie", comentaron algunos amigos que suponían que simplemente "la ligó de rebote".

El caso es investigado por el fiscal Homicidios Adrián Spelta que ordenó las primeras medidas. En la zona no hay cámaras de vigilancia y la brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones (PDI) iniciaba ayer las primeras tareas relativas a la pesquisa.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});