A partir del relato de testigos, investigadores policiales y judiciales comenzaron a reconstruir el feroz ataque a balazos ocurrido el domingo a la noche contra una combi que trasladaba a hinchas de Newell's a Buenos Aires. Según los testimonios, la tragedia en la que murieron dos personas y fueron heridas otras dos se desencadenó a partir de un altercado verbal entre los simpatizantes leprosos y dos motociclistas. En este contexto, voceros policiales y tribunalicios allegados a la investigación indicaron que el tirador ya está identificado y tenía puesta una camiseta de Rosario Central.
La balacera ocurrió el domingo a las 21, media hora después del partido que habían igualado Newell's y Lanús. Fue en el cruce de bulevar Oroño y Lamadrid cuando un joven que iba en una moto con otro descargó una ráfaga de tiros contra una Mercedes Benz Sprinter en la que viajaban 15 hinchas ñulistas integrantes de la filial Vieja Amelia.
Dos de los ocupantes recibieron disparos fatales. Uno fue el conductor de la combi, José Leonardo Boladian, de 34 años. El otro fue Walter Palacios, de 39. Además resultaron heridas Solange Palacios, de 29 años y hermana de Walter, y una niña de 9 identificada como Lelia R. (ver aparte).
Encontronazo. Según las fuentes consultadas, los testimonios coinciden en que el incidente comenzó con una discusión unas diez cuadras antes de la esquina donde se desató la balacera. Al parecer, la combi se detuvo en un quiosco y bajaron algunos de sus ocupantes. Ahí se toparon con dos jóvenes, uno de ellos ataviado con la casaca de Central. El encuentro no fue pacífico. Los pasajeros que iban en el utilitario Sprinter intercambiaron insultos con los muchachos que se movilizaban en una moto.
En ese marco, fuentes del Ministerio de Seguridad sostuvieron que, además de los insultos, dos de los ocupantes de la camioneta le sacaron la gorra al joven que vestía la camiseta de Central y le habrían dado un par de cachetadas.
Lo cierto es que una cuadras más adelante la escaramuza tuvo su terrible desenlace. Cuando el utilitario blanco iba por bulevar Oroño y estaba por llegar a Lamadrid, la moto los sobrepasó y, luego de recorrer algunos metros, volvió en contramano. Entonces uno de los ocupantes del rodado abrió fuego con una pistola 9 milímetros.
El agresor roció con al menos nueve proyectiles el parabrisas y el capó de la Sprinter. Uno de los tiros alcanzó a Boladian y lo mató en el acto. En tanto, Palacios recibió un balazo en el rostro y murió camino al Hospital Clemente Alvarez.
Testimonios. Ayer a la mañana, algunos de los sobrevivientes de la balacera brindaron su versión de lo ocurrido en el juzgado de Instrucción Nº 15, a cargo de Alejandro Negroni. Y a la tarde lo hicieron ocho personas que iban en la combi.
En el mediodía de ayer el comisario Guillermo Morgans, el jefe de Unidades Especiales, señaló que la investigación del brutal ataque "está avanzada" aunque sostuvo que todavía no estaban previstos allanamientos para localizar a los atacantes.
"Tenemos que determinar el lugar preciso donde se produjo el altercado previo que finalmente derivó en el desenlace fatal", explicó el oficial consultado.
"Demencial". Por su parte, el secretario de Coordinación de Seguridad en Competencias Deportivas y Espectáculos Masivos de la provincia, Pablo Farías, sostuvo ayer a La Ocho que si bien "aparentemente hubo una discusión previa" entre el agresor y sus víctimas, "cualquier hecho que hubiera habido no justifica una reacción demencial como la balacera".
El funcionario descartó, en función de la información disponible respecto de lo sucedido, que se hubiera tratado de una emboscada premeditada y aclaró que el vehículo atacado no había solicitado seguridad especial. "Transitaba sobre una avenida donde hay patrullaje, lamentablemente ocurrió en un momento en el que no había un móvil de seguridad cerca. Fue todo muy rápido", consideró Farías .