La mitad de las personas que sufrieron heridas de armas de fuego en Rosario durante todo 2020 fueron atacadas a menos de 500 metros lineales de sus domicilios. Como los agresores en general provienen de los mismos entornos la circunstancia habla del carácter muy focalizado de los conflictos, es decir que los desafíos para esclarecer y contener estas pujas se circunscriben al estudio de los movimientos de grupos en una misma área.
Un rasgo muy destacado de la violencia en Rosario se verifica en los registros de heridos de arma de fuego. En todo el año pasado, en que las balaceras se convirtieron en fenómeno criminal de primer orden, las franjas etarias más jóvenes volvieron a ser las más castigadas por los ataques con disparos. Cuatro de cada diez heridos en la ciudad fueron varones menores de 25 años.
Es interesante observar estos números por el amplio dominio que las balaceras tuvieron con objetivos muy distintos. Los heridos surgen de acciones en la que los atacantes, por determinación propia o por mandato de terceros, vaciaron cargadores por motivos muy diversos. Hubo balaceras para correr a gente de sus casas, para afianzar territorio, para dominar a otras bandas, con fines de venganza, para cobrar deudas o para concretar extorsiones. Como resultado de estos dispersos móviles en Rosario se produjeron el año pasado 871 heridos de arma de fuego. Lo que implica que por cada homicidio concretado hubo cinco lesionados por balazos que conservaron la vida.
Un estudio de tres organismos de la provincia dedicados a estadística criminal acaba de arrojar interesantes conclusiones sobre este particular fenómeno de la violencia que afecta fuertemente la convivencia social y la gobernabilidad política. Trabajaron el Observatorio de Seguridad Pública del Ministerio de Seguridad, El Departamento de Informaciones Policiales (D2) y la Secretaría de Política Criminal del Ministerio Público de la Acusación (MPA). Las deducciones en base a la estadística oficial de 2020 tienen a estos datos como más destacados de Rosario:
* En la ciudad de Rosario la tasa de heridos de arma de fuego supera las 72 personas cada 100 mil habitantes, lo que implica casi cinco puntos más que en todo el departamento, ya que concentra el 83 por ciento de los hechos. Villa Gobernador Gálvez tiene un registro más alto que Rosario: allí hubo 77 heridos cada 100 mil habitantes. Un alto índice también se verificó en Granadero Baigorria, ciudad sacudida por una oleada especial de violencia el año pasado, con 51 heridos cada 100 mil habitantes.
* En el departamento Rosario hubo 871 heridos a balazos en 2020 que sobrevivieron. En el mismo año el total de homicidios dolosos alcanzó a 214 personas, de las cuales cerca de un 80 por ciento, es decir 172, fueron víctima de disparos. Vale decir que por cada muerte por tiros hubo cinco heridos de bala. La tasa de letalidad en relación a incidentes con disparos con armas de fuego orilló el 20 por ciento.
* Como pasa históricamente, los hechos que terminan con heridos de bala se distribuyen de manera dispar en el territorio de la ciudad. La zona central de Rosario y las áreas próximas al río hacia el norte casi no registran casos. La concentración territorial aparece muy marcada hacia los distritos barriales, en especial en el distrito Oeste, así como los distritos Sur y Sudoeste, como también con acumulaciones hacia el norte.
* Con respecto a la mayor incidencia barrial, los casos más reiterados aparecen en Bella Vista y Villa Banana, Barrio Alvear, Barrio Triángulo y Moderno, así como barrio Godoy en el extremo oeste de la ciudad, casi en el límite con Pérez. En el margen sur es relevante el corredor comprendido entre barrios Tablada hasta Las Flores, pasando por Villa Manuelita, el complejo municipal de avenida Grandoli, proyectando hacia los barrios Flammarión y Villa Moreno en el sudoeste, la zona donde tiene predominio la banda de Brandon Bay. También hay otros focos de importante concentración en los barrios Empalme Graneros y Ludueña y más hacia el norte en un círculo en torno de Nuevo Alberdi. El área central de la ciudad y las zonas cercanas al río hacia el norte tienen una baja incidencia de estos hechos.
* Otro dato notorio es que vuelve a ser importante la baja de la edad entre los heridos. La franja de 20 a 24 años vuelve a ser la más significativa superando los 150 casos de los 871. Cuatro de cada diez heridos de bala son menores de 25 años. Se aprecia como siempre una mayor cantidad de víctimas jóvenes varones sobre el total.
* Un guarismo igualmente relevante en los casos de heridos con arma es que vuelve a estar considerado es la distancia entre el lugar del hecho y el domicilio de la víctima. Aquí surge algo interesante para el análisis criminal: más de la mitad de los heridos de arma de fuego en Rosario fueron lesionados a menos de 500 metros de sus domicilios. El porcentaje se amplía a 7 de cada diez si se considera un radio de mil metros.
Esto lo que marca es el carácter focalizado de los conflictos, porque la mayoría de los agresores suelen ser de la misma zona, según los análisis reticulares que da el sistema de incidencias priorizadas, que es el trabajo que arroja la base de datos policial del Ministerio de Seguridad. También marca la estrechez de los recorridos vitales de ofensores y víctimas porque en general las disputas son entre personas que tienen poco movimiento de sus zonas. Los casos que suceden a más de 3 mil metros del domicilio de la víctima acumulan en 20 por ciento de los hechos totales con los que se cuentan datos.
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Este año comenzó en Rosario con 77 personas heridas por arma de fuego registradas en enero. La cifra fue en descenso hasta abril en consonancia con las medidas de aislamiento. Pero a partir de allí escalaron. En julio hubo un aumento importante y en noviembre también. Las cifras registradas para el año 2020 crecieron apenas por encima de las de los años 2017, 2018 y 2019, ubicándose apenas por encima de ellas.
La mayoría de los lesionados con arma se producen a partir de las 18 y hasta las 6 de la mañana. Los hechos de violencia de este tipo ocurren en Rosario más marcadamente los sábados y domingos. El 89 por ciento de los heridos fueron varones.
En relación a toda la provincia, es notoria la concentración de casos en las dos ciudades más grandes: nueve de cada diez hechos con heridos de arma de fuego tuvieron como escenario los departamentos Rosario (871 casos) y La Capital (500 casos). En las ciudades cabecera de los dos mayores departamentos se produjeron ocho de cada diez casos.
Las tasa de heridos de bala más alta se dio en el departamento que tiene como ciudad principal a Santa Fe donde hubo 85 baleados cada 100 mil habitantes. Luego le sigue el departamento Rosario con 67 cada 100 mil. Con valores mucho más bajos, le siguen los departamentos Castellanos, San Lorenzo, Constitución e Iriondo, con tasas que superaron los 15 heridos cada 100 mil habitantes.