Un peón de 24 años comenzará a ser juzgado hoy en la ciudad de San Francisco por el asesinato del viajante rosarino Ricardo Alberto Coleres, hallado muerto en septiembre de 2012 en un campo cercano a la localidad cordobesa de Brinkmann. En principio, se prevé que unos 25 testigos comparecerán ante un tribunal conformado por tres jueces técnicos y un jurado popular conformado por doce ciudadanos.
Sergio Víctor Hugo Lind, de 24 años y oriundo de Chaco, llega a este juicio acusado de homicidio críminis causa (el que se comete para ocultar otro delito) y robo calificado por el uso de arma de fuego. En tanto, cinco personas imputadas de encubrimiento agravado en esta causa esperan para ver si prospera el pedido de sus abogados de suspensión del juicio a prueba, lo que se conoce como probation.
Buscado. Coleres tenía 63 años y se dedicaba a la venta de ropa, herramientas y otros artículos para trabajadores rurales del noreste cordobés, donde era conocido por las facilidades de pago que ofrecía. El hombre había sido visto por última vez el miércoles 26 de septiembre de 2012 en un hotel de Brinkmann donde solía alojarse cuando salía a vender por esa zona cordobesa cercana a San Francisco.
El viajante comenzó a ser buscado intensamente por la policía de la provincia mediterránea luego de que su familia denunciara que no podía comunicarse con él. Así, tres días después fue hallado en un tambo cercano a la localidad de Seeber, a unos ocho kilómetros de Brinkmann, donde vivía un hermano del principal acusado.
El cuerpo de la víctima estaba envuelto en una bolsa de nylon en el interior de un pozo de dos metros de profundidad donde se apilan excrementos de los animales del tambo. Luego se establecería que antes de ser arrojado a esa fosa había sido asesinado de un disparo con un arma calibre 22 que nunca fue hallada.
En el tambo, además, se encontraron varias pertenencias de la víctima mientras que su furgón Renault Kangoo gris fue encontrado en la ciudad de Santa Fe. Al volante de ese vehículo había sido visto Lind, quien fue detenido antes del hallazgo del cuerpo.
Una hipótesis sobre el crimen indicaba, según revelaron entonces fuentes allegadas a la investigación, que el acusado mantenía una deuda importante con Colere, aunque no se descartaba como móvil el robo de la camioneta que había estado dos días en poder de Lind, aunque luego intentara deshacerse de ella.
Encubrimiento. Además de Sergio Lind hubo cinco detenidos en el marco de la investigación por el crimen de Coleres. Se trata de Juan Pablo Aguilar, de 44 años; Juan Sebastián Aguilar, de 19; Julia Guadalupe Aguilar, de 20; Conrado Fabián Lind, de 22, y Claudio Alberto Rodríguez.
Estas personas fueron imputadas de encubrimiento agravado y sus defensores pidieron la suspensión del juicio a prueba, beneficio que deberá resolver una cámara penal.
El juicio será oral y público contará con la presencia de unos 25 testigos, algunos de ellos policías que participaron de la investigación y otras personas que en su momento aportaron datos a la pesquisa.
Para homicidios aberrantes
El sistema de jurados populares funciona en Córdoba desde 2005 para juzgar delitos de corrupción o crímenes aberrantes. Los jurados son mixtos y deben pronunciarse sobre la culpabilidad o inocencia del acusado. El monto de la pena lo disponen los jueces técnicos. En Córdoba pueden ser jurados populares los ciudadanos de entre 25 y 65 años y quedan excluidos quienes desempeñen cargos públicos o estén al frente de partidos políticos.