El tirador de Belgrano, absuelto y al psiquiátrico
Martín Ríos, el denominado "tirador serial de Belgrano", fue absuelto por inimputable. Los
jueces determinaron por unanimidad que el joven tiene sus facultades mentales absolutamente
alteradas. Y que por ello no pudo comprender la criminalidad de sus actos ni pudo dirigir sus
acciones al momento de cometer los cuatro ataques a balazos que se le imputaron, entre ellos el que
finalizó con el crimen de Alfredo Marcenac, el 6 de julio de 2006 en la avenida Cabildo al 1700,
del barrio de Belgrano.
2 de julio 2009 · 01:00hs
Buenos Aires.— Martín Ríos, el denominado "tirador serial de Belgrano", fue
absuelto por inimputable. Los jueces determinaron por unanimidad que el joven tiene sus facultades
mentales absolutamente alteradas. Y que por ello no pudo comprender la criminalidad de sus actos ni
pudo dirigir sus acciones al momento de cometer los cuatro ataques a balazos que se le imputaron,
entre ellos el que finalizó con el crimen de Alfredo Marcenac, el 6 de julio de 2006 en la avenida
Cabildo al 1700, del barrio de Belgrano.
Pese a que el fallo fue cuestionado por los padres de Marcenac ya hubo un
antecedente previo, en otro juicio, que no llegó a término porque se había declarado insano a Ríos.
Quien tampoco queda libre con esta resolución: será recluido en un instituto neuropsiquiátrico del
Servicio Penitenciario Federal (SPF). Y no podrá salir en tanto los peritajes que se le realicen
periódicamente lo sigan considerando, como hasta ahora, peligroso para sí mismo y para
terceros.
Los magistrados Ana Dieta de Herrero, Carlos Bruno y Alfredo Rizzo Romano
resolvieron que Ríos sea sometido a los tratamientos psiquiátricos necesarios y que con el paso del
tiempo se le hagan nuevos peritajes para establecer su estado de salud mental.
Dispusieron una medida de seguridad para que quede alojado en la unidad
penitenciaria que funciona en el Hospital Neuropsiquiátrico Borda, donde actualmente está
detenido.
La protesta. El fiscal del juicio, Carlos Giménez Bauer, quien había solicitado
en su alegato la pena de reclusión perpetua para Ríos, adelantó a los padres de Marcenac que en los
próximos cinco días hábiles que tiene de plazo apelará el fallo ante la Cámara de Casación
Penal.
La sala de audiencias del edificio de Lavalle 1171 estuvo ayer colmada como lo
estuvo en las siete jornadas anteriores del debate que se inició el 3 de junio pasado. Los Marcenac
estuvieron acompañados por decenas de familiares y amigos que viajaron especialmente desde Necochea
—su ciudad natal—, aunque en la sala sólo pudieron pasar unas 40 personas.
Ríos estuvo presente durante la lectura del fallo con la misma actitud que tuvo
las pocas veces que estuvo presente en las audiencias: mirada al piso, balanceándose de adelante
hacia atrás y completamente abstraído de lo que pasaba o decían a su alrededor.
Esquizofrenia. La materialidad y la autoría de los hechos jamás fue cuestionada
por la defensa del “tirador”, pero de los 17 peritos que analizaron la salud mental de
Ríos y declararon en el juicio, 12 —entre ellos 10 oficiales—, sostuvieron que padecía
una esquizofrenia que lo hacía inimputable.
Incluso los peritos de la defensa sostuvieron que Ríos “no
distingue entre jugar a la PlayStation o estar en la calle matando gente” y que debe estar
internado “de por vida”.