Policiales

Dos años y medio de prisión a un policía por extorsionar a familia de "Andy" Caminos

Fue detenido por seis agentes del Comando en enero y lo ligaron a dos crímenes. Le exigieron a su gente que pague 400 mil pesos para liberarlo.

Sábado 27 de Octubre de 2018

Un efectivo del Comando Radioeléctrico de la Unidad Regional II aceptó una condena a 2 años y medio de prisión condicional por haber extorsionado en enero pasado a un sobrino del asesinado ex líder barrabrava Roberto "Pimpi" Caminos, a quien junto a otros policías le pidieron 400 mil pesos a cambio de dejarlo en libertad cuando lo atraparon por dos crímenes.

Fernando Andrés "Andy" Caminos está preso desde entonces acusado de dos homicidios. Ayer participó de la audiencia protegido por un chaleco antibalas y las medidas de seguridad reservadas para detenidos de "alto perfil", aunque esta vez acudió en calidad de víctima y no de imputado. "Que se haga justicia, si me robaron la plata, corruptos de mierda que son", dijo indignado antes de que se fijara la condena.

Con el celular del preso

Pablo César Morán es uno de los seis policías del Comando Radioeléctrico que el 21 de abril pasado fueron imputados por coimear a familiares de "Andy" a cambio de dejarlo en libertad. Lo atípico del caso es que toda la negociación de los uniformados se hizo desde el celular del preso, que en ese momento estaba intervenido porque lo investigaban por un crimen cometido un mes antes en el barrio Municipal, el mismo que fue copado ayer por agentes de fuerzas federales en busca de pacificar la zona. La transacción quedó registrada y aunque no pudo constatarse si se efectivizó el pago, sí se comprobó la maniobra.

En ese maco, la fiscal de Violencia Institucional Karina Bartocci presentó una propuesta de acuerdo abreviado para que Morán sea condenado como autor de una tentativa de extorsión y por la falsificación de documento público por asentar datos falsos en el acta de detención. El policía es el único de los acusados que hasta el momento aceptó condena y ayer, asistido por la abogada Martina Lianza, reconoció ser culpable ante la jueza María Trinidad Chiabrera. Los demás siguen implicados y en libertad.

La detención

Caminos fue detenido el 23 de enero pasado alrededor de las 14.30 cuando estaba frente a la puerta de su casa, en Lamadrid al 100. Efectivos que iban en tres chatas del Comando Radioeléctrico lo reconocieron, lo detuvieron y lo llevaron hasta las inmediaciones de una arenera en la zona de Lamadrid y Circunvalación. Allí contactaron a través de su celular a sus familiares, a quienes les pidieron 400 mil pesos a cambio de liberarlo. No se pudo comprobar si se pagó ese dinero. Lo cierto es que luego de retenerlo por 35 minutos lo condujeron a la División Judiciales de la Unidad Regional II, donde se blanqueó el arresto.

Por entonces Caminos estaba siendo investigado —y por eso tenía intervenido el celular— por un crimen ocurrido en la Navidad anterior. El de Carlos Leonel "Pelín" Juárez, un hombre de 37 años baleado desde una moto 25 de diciembre en Grandoli y Lamadrid. Quedó preso en el penal de Coronda y en mayo fue acusado de matar, junto a otros tres internos, al preso Ariel "Tubi" Segovia, apuñalado y asfixiado en su celda el 24 de abril.

En el acta de la detención de "Andy" se relata una historia diferente: que los agentes interceptaron a Caminos tras una persecución cuando iba en moto con otro sujeto por avenida de Circunvalación. Según la fiscal, este relato era falso: los GPS de los móviles y las cámaras de vigilancia de la zona revelaron la otra mecánica.

Cuando la fiscal terminaba de relatar ayer los términos del acuerdo, "Andy" ingresó a la sala del Centro de Justicia Penal. Lo traían desde la cárcel de Coronda. Protegido por un chaleco antibalas y escoltado por penitenciarios, se sentó al lado de la fiscal. "Esta es la causa en la que estás como víctima", le aclaró Bartocci al preso, actualmente en huelga de hambre.

"Sí, ya sé cual es. La que me robaron la plata. Corruptos de mierda que son", reaccionó Andy, quien pidió que se haga "justicia". "Me agarraron en la puerta de mi casa y de ahí me llevaron. Cuarenta minutos me tuvieron".

"A nosotros nos condenan con muchos años y a ellos por ser policías les dan dos años —siguió—. A mí me secuestraron, está todo registrado. Hicieron mal el procedimiento, dicen que me agarran en un lugar y me agarraron en la puerta de mi casa y de ahí me llevaron".

Tras escucharlo, la jueza Chiabrera dictó la condena a 2 años y 6 meses de prisión impuesta a Morán, quien está en disponibilidad y fue sometido a un sumario administrativo policial. Deberá fijar domicilio y respetar ciertas reglas de conducta.

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