La Cámara Penal de Venado Tuerto confirmó una condena a prisión perpetua para un hombre de 29 años que el año pasado fue juzgado por haber asesinado a su ex pareja Katherine Macarena Quinteros de una puñalada en 2018 en la ciudad de Rufino. La sentencia contra Oscar Walter Cejas, que había sido apelada, fue confirmada por tribunal de alzada conformado por los camaristas Juan Pablo Lavini Rosset, Tomás Orso y Andrea Fernández.
Según recordaron los fiscales Horacio Pueyrredón y Mariana Vidal, quienes realizaron la investigación, Quinteros fue asesinada la noche del miércoles 14 de febrero de 2018, alrededor de las 23, en una casa de Carlos Gardel al 1500 de Rufino. “El condenado planeó cómo cometer el delito y viajó desde otra localidad con la intención de matar a su ex pareja”, señalaron los funcionarios del Ministerio Público de la Acusación (MPA), para agregar que Cejas llegó a la casa de la víctima, donde le asestó una puñalada en el tórax con un arma cortante tipo cuchillo. El crimen fue cometido en presencia de una de las hijas que tenían en común la víctima y el femicida.
Cejas intentó darse a la fuga en dirección la ruta nacional 7, pero fue capturado alrededor de las 4 de la mañana del día siguiente en una estación de servicio. Los fiscales lo imputaron de homicidio agravado por el vínculo y en contexto de violencia de género, y así fue llevado a un juicio oral en noviembre del año pasado.
El tribunal de primera instancia lo condenó a prisión perpetua pero la defensa de Cejas apeló. “La defensa cuestionó la calificación penal en cuanto al contexto de violencia de género. Ante ese planteo, en segunda instancia remarcamos que no toda muerte de una mujer causada por un hombre implica un femicidio, pero esgrimimos los motivos por los cuales entendemos que este caso sí lo es. El condenado consideraba que la víctima era un objeto de su propiedad y le quitó la vida cuando sintió que ya no era su dueño. Además la mató por su condición de mujer”.
“Además —remarcaron los fiscales— en el juicio hubo personas que declararon como testigos y describieron situaciones de violencia física, psicológica y económica a las que el hombre sometió a Quinteros antes de cometer el femicidio. Los jueces, por su parte, consideraron satisfecha con holgura la prueba de la violencia de género ejercida”.
Otro aspecto que había cuestionado la defensa de Cejas en su apelación era el monto de la pena impuesta. Al respecto, los fiscales resaltaron que el fallo de segunda instancia “menciona que el Código Penal impide expresamente atenuar la pena de un hombre que realizó actos de violencia en perjuicio de la mujer víctima”.
>>Leer más: Prisión perpetua al autor de un femicidio en Rufino
Por otra parte, si bien se alegó que Cejas transitaba una profunda depresión que le impidió comprender la criminalidad del acto que había cometido, los camaristas valoraron que una junta médica lo consideró imputable, por lo cual desestimaron también ese agravio de la defensa.