Policiales

Confirman la condena a un joven por un homicidio

Jonatan Oscar García recibió 17 años de prisión por matar por la espalda a Mauro Andrés Barraza en octubre de 2014, por una discusión personal

Viernes 05 de Enero de 2018

"¿Viste que te iba a matar?". Mauro Andrés Barraza acababa de recibir un disparo por la espalda cuando escuchó esas palabras de boca de su asesino, quien le efectuó otro balazo en una pierna antes de escapar en una moto Tornado. Fue el 20 de octubre de 2014 en barrio Triángulo, luego de una discusión entre ambos por "motivos menores" y a la vista de varios testigos que señalaron a Jonatan Oscar "Chuky" García como el asesino. El acusado, de 21 años, fue condenado en junio a 17 años de prisión y ahora un tribunal de 2ª instancia confirmó la sentencia.

El crimen de Barraza se ventiló hace seis meses en un juicio oral y público donde declararon los testigos del ataque. Contaron que la víctima, de 18 años, intervino en una discusión entre su novia y la pareja de "Chuky", con quien tenía diferencias, y éste prometió volver para matarlo. Algo que concretó minutos más tarde al sorprender al muchacho en Curupaytí al 5900.

Drama familiar

En el juicio se conocieron otros ribetes dramáticos del caso. Al enterarse de lo ocurrido, el padre de la víctima sufrió un ataque cardíaco y también falleció. En represalia por el crimen los vecinos atacaron la casa de la novia de García, quien debió abandonar el barrio. Y los allegados a la víctima fueron amenazados al día siguiente por el propio acusado durante el velatorio.

Estos detalles y el hecho de que Barraza fuera atacado por la espalda motivaron a los jueces Hernán Postma, Marcela Canavesio y Carlos Leiva a condenar a García a 17 años de prisión a comienzos de junio pasado. Lo consideraron autor penalmente responsable de un homicidio agravado por el uso de arma de fuego y de la portación ilegítima de un arma de guerra.

El juicio estuvo precedido por el reclamo de allegados a Barraza frente a Tribunales. En una de esas marchas la novia del joven asesinado relató que "la pelea fue media hora antes de que este pibe (García), que es de barrio Plata, le disparara a Mauro. La novia de «Chuky» vive en mi barrio, tenía problemas conmigo y discutimos. Y nuestros novios no se llevaban bien. Ellos discutieron y él le dijo: «En un rato voy a buscarte para resolver esto». Apareció armado y lo baleó. El motivo era una estupidez, no era nada", contó Danisa.

Esa misma situación se recrea en el fallo de segunda instancia que emitieron días atrás los camaristas Gabriela Sansó, Georgina Depetris y Carlos Carbone. Depetris votó con una disidencia parcial al pedir que se rebajara la pena a 15 años porque considera que el delito de portación de arma no se aplica en este caso, donde entiende que queda absorbida por el delito más grave.

En cambio Sansó y Carbone resolvieron confirmar la sentencia que había sido apelada por los defensores Marcelo Piercecchi y Fernando Mellado. El fallo de los camaristas divide el hecho en dos secuencias. La primera se produjo alrededor de las 17 en Curupaytí y Magallanes. García apareció en la esquina en una Tornado negra, amarilla y blanca junto con su novia. Se produjo allí el incidente que dispararía el crimen: Barraza escupió y "Chuky" lo tomó como si el gesto hubiera estado dirigido a su novia.

"¿Vos te hacés el vivo? Ahora vuelvo. Cuidate que ahora vuelvo", le dijo. En el barrio lo reconocieron a García porque llevaba dos años de noviazgo con la chica, que residía en la zona. Un grupo de amigos que solía reunirse allí presenció el incidente.

Escena fatal

La segunda secuencia se produjo más cerca de las 18 cuando García regresó en la moto y vestido con la misma remera de Rosario Central que llevaba antes. Esta vez estaba solo. Bajó de la moto, corrió a Mauro unos veinte metros con una pistola en la mano y abrió fuego. Le disparó desde atrás y cuando el muchacho ya estaba en el piso le tiró otro balazo a la rodilla izquierda mientras le decía: "¿Viste que te iba a matar?" Se subió a la moto y se fue.

Al menos cuatro personas declararon en el juicio sobre el momento del crimen. Un joven que acompañaba a Barraza en ese momento —los demás integrantes del grupo ya se habían retirado— fue considerado testigo clave. También fue valioso el aporte de una vecina que en ese momento llamó al 911 y describió al agresor como un joven con camiseta de Central, "flaquito y morochito".

Tras revisar esas declaraciones, los jueces rechazaron la versión del joven que estuvo prófugo hasta el 10 de junio en 2015 cuando se presentó en el Comando Radioeléctrico y dijo que era inocente. En la audiencia imputativa dijo que el día del hecho estaba en un camión, como acompañante de un empleado de su padre, para retirar un semiacoplado de una casa de Pueblo Esther.

"Está claro que uno de los dos grupos de testigos no está diciendo la verdad", evaluaron los jueces al dar por ciertos los dichos de los vecinos de la calle Curupaytí. Y al confirmar la condena remarcaron "el derrotero de los amigos en la búsqueda de justicia y la tragedia y desconsuelo en la vida de su madre" como parte del "daño inconmensurable" que causó el homicidio de Barraza.

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