La Cámara Penal confirmó parcialmente las condenas a dos jóvenes por el doble crimen de Carlos Acosta y Ariel Jesús Zamora, baleados a la salida de las piletas del Saladillo en diciembre de 2013 luego de un altercado menor pero con viejas rencillas entre grupos antagónicos. El tribunal de alzada ratificó para Nicolás Andrés "Zurdito" Zácaro la pena de 19 años como autor de los disparos pero rebajó de 18 a 14 años el castigo a Luciano "Luky" Casco, partícipe primario por conducir la moto en la que huyeron tras el ataque.
En 2016 el juez de Sentencia Nº 4, Julio Kesuani, había condenado a Zácaro y Casco por lo sucedido el miércoles 18 de diciembre de 2013 en el predio recreativo municipal de avenida del Rosario al 400, en el extremo sur. Esa calurosa tarde Zamora y Acosta se cruzaron en el complejo con Zurdito, Luky y unos amigos de éstos. No se saben los motivos, pero hubo testigos que observaron fuertes intercambios de amenazas.
Esas mismas personas vieron a Acosta cruzando avenida del Rosario cuando apareció Luky en una Yamaha YBR negra y le inquirió; "¿Vos me querés pegar a mí?". Entonces salió Zurdito desde atrás de una pared y le disparó a Acosta.
Los testigos coincidieron en contar 6 o 7 disparos. Acosta, de 20 años, recibió un tiro en el abdomen, dos en el cráneo y murió en el acto. Zamora, de 19 y ajeno a la disputa, fue atravesado por un tiro en el abdomen, agonizó 18 días y falleció el 5 de enero de 2014.
Por esos días fue detenido un chico de 17 años luego desvinculado del caso. Si bien testigos de la defensa lo señalaban como tirador, los jueces interpretaron que fue una estrategia para desvincular a los acusados.
Zamora, capturado días después, y Casco, prófugo hasta el 1º de marzo de 2015, fueron procesados por el juez Juan Andrés Donnola. En el juicio se acumularon varios testimonios, incluso amigos de las víctimas y un vigilador del complejo, que coincidieron sobre identidades, roles y la mecánica del hecho. Y sin fisuras señalaron a Luky y Zurdito.
La pistola homicida no fue hallada pero la descripción del arma de Zácaro tuvo correlato con la pericia a una bala calibre 38 extraída a una de las víctimas. Y un testigo observó a una hermana de Casco guardar en un bolso el arma utilizada en el doble crimen. "Además de las declaraciones de testigos que sindicaron a Zácaro como autor de los disparos, otros elementos confirman la calidad de autor para el anterior y de Casco como partícipe necesario", indicó el juez en su resolución.
Sentencias
Zácaro, de 25 años, fue condenado a 19 años de cárcel como autor de dos hechos de homicidio doblemente agravado por uso de arma de fuego y la intervención de un menor de edad, y portación de arma de fuego de guerra. En tanto Casco, de 23, fue condenado a 18 años de cárcel como partícipe primario de esos delitos.
Al apelar, la defensa de ambos requirió la nulidad de la sentencia porque entendió que sus conclusiones no fueron tenidas en cuenta por el juez, ya que hubo dos versiones: la que ponderó el juez y la que sostuvieron los apelantes sindicando al menor como tirador.
En ese sentido, indicaron que sus defendidos "nunca confesaron que fue el menor quien gatilló por temor a represalias, ya que el padre vende drogas en el barrio". La fiscalía y la querella rechazaron el planteo, y pidieron confirmar la sentencia.
Concordantes
El caso fue revisado por los camaristas Gabriela Sansó, Gustavo Salvador y José Luis Mascali. El tribunal avaló a los testigos respecto de que la agresión se produjo a la salida del balneario, "claros en señalar a Zácaro como autor de los disparos y a Casco como quien primero increpa a Acosta, y luego conduce la moto en la que huyen junto al menor".
"Del cotejo analítico y crítico de las versiones se observa que los testigos que señalan que Zácaro disparó y Casco lo esperaba en moto brindan una versión concordante entre sí, junto a otras pruebas relevantes".
Respaldan el fallo de primera instancia por entender que hubo un análisis "razonable", ya que se valió de los testigos. Y que la otra hipótesis luce como "mero intento defensivo tendiente a depositar la responsabilidad en el menor, probablemente por la benevolencia punitiva del sistema de menores".
Sobre Casco los camaristas remarcan que "lejos está de ser un partícipe secundario", porque tuvo un "imprescindible aporte a la conducta de otro", ya que esperó con la moto en marcha para escapar.
Sin embargo, al analizar la pena y los planteos de nulidad por falta de fundamentación y lo exorbitante de la pena, sobre todo respecto de Casco, los jueces marcaron diferencias. "Es cierto que el autor y el partícipe primario son plausibles de la misma pena, pero no puede dejar de tenerse en cuenta que estamos frente a conductas bien diferenciadas y, como tales, susceptibles de ser valoradas en forma independiente. Casco no llevaba el arma, no disparó y por su condición de partícipe su conducta fue un aporte en el hecho de otro".
Así, en un fallo unánime se confirmó la pena a 19 años para Zácaro como autor material del doble homicidio de Acosta y Zamora. Y respecto de Casco se redujo el monto de 18 a 14 años, con igual calificación como partícipe primario.
"Pequeño alivio" para una familia
Un hermano de Ariel Zamora celebró en Tribunales la confirmación de las condenas. "En estos cuatro años de lucha nunca bajamos los brazos. No recuperaremos a Ariel, pero es un pequeño alivio para que no quede impune y estos vayan presos. Mi mamá hizo todo para que haya justicia. La peleamos solos, sin dinero, con defensores que se portaron muy bien para constituirnos como querellantes. Mi hermano tenía 19 años y una vida plena: estudiaba y jugaba al fútbol. Ese día fue a divertirse con amigos y pasó lo peor", comentó Sebastián.