Una discusión por la falta de cambio entre un motociclista y el playero de una estación de
servicios derivó en una suerte de batalla campal el domingo a la tarde, cuando el cliente y su
novia destrozaron los vidrios del minimarket y agredieron al empleado, con la ayuda de cuatro
conocidos a los que convocaron mientras cometían los destrozos. Tres jóvenes fueron detenidos por
los daños al local.
Fuentes de la comisaría 2ª dijeron que todo ocurrió a las 19.15 del
domingo en la estación de servicios Shell de 3 de Febrero y Entre Ríos, a donde una parejita llegó
a cargar combustible en una moto Honda 125. La discusión comenzó cuando el chico intentó pagar con
un billete de cien pesos y el playero le contestó que no tenía cambio. “Al parecer el playero
entró a buscar cambio y demoró, el cliente se enojó por eso y comenzó a golpearlo”, dijo el
jefe de la seccional 2ª, Daniel Cabrera.
Entonces el playero intentó refugiarse en el minimarket, pero se
encontró allí con la chica que comenzó a pegarle patadas y a destrozar el local. “Rompieron
vidrios, tiraron sillas, arrojaron botellas contra las ventanas, desparramaron la mercadería,
armaron un lío bárbaro”, dijo un vocero policial.
Refuerzos. Entonces, según la policía, la joven llamó por celular al hermano
de su novio, quien llegó con otros tres muchachos a bordo de un Renault 12 y se sumó a la batahola.
En ese momento no había clientes. Estaban otro playero que se encerró un baño y una cajera que
logró ponerse a resguardo de los furiosos clientes hasta que llegó la policía, convocada por un
llamado telefónico que dio cuenta de un “disturbio de proporciones” en la estación.
Los efectivos apresaron allí a Rubén M., de 19 años, a su novia María
A., de la misma edad y al hermano del joven, Leonel, de 23. Rubén tenía cortes en un puño
“por pegarle una trompada a un vidrio”. Quedaron acusados de lesiones, resistencia
autoridad y daños y recuperaron la libertad. La policía reveló que el playero Alejandro, de 30,
estaba muy golpeado en el rostro.
En el caso intervino la División Judiciales porque al resistir a golpes
su arresto los jóvenes provocaron lesiones leves a un efectivo policial. Los otros ocupantes del
Renault 12 lograron escapar. Ayer en la Shell, mientras algunos vecinos se acercaban asombrados a
mirar los vidrios astillados, los empleados rehusaron hablar con este diario sobre el
incidente.




























