Apuñaló a su pareja harta de los maltratos
La historia de Romina G. y Roberto A. se parece a muchas de las que suceden en distintos barrios
de la ciudad y que muy pocas veces trascienden las puertas de la casa común. Son historias signadas
por las desavenencias y el maltrato que derivan en hechos violentos, muchas veces fatales. Dicen
allejados a la pareja que él, de 20 años, sometía a ella, de 17...
28 de octubre 2008 · 01:00hs
La historia de Romina G. y Roberto A. se parece a muchas de las que suceden en
distintos barrios de la ciudad y que muy pocas veces trascienden las puertas de la casa común. Son
historias signadas por las desavenencias y el maltrato que derivan en hechos violentos, muchas
veces fatales. Dicen allejados a la pareja que él, de 20 años, sometía a ella, de 17, a permanentes
golpizas y malos tratos, muchas veces delante del bebé que tuvieron y en la casa que los cobija, en
barrio Tablada. Fue en ese lugar, la madrugada de ayer, donde la chica puso fin a un nuevo ataque
clavando un cuchillo de cocina en el pecho del muchacho. El fue trasladado al Hospital de
Emergencias donde lo operaron y permanece internado. Ella fue detenida y quedó a disposición de un
juzgado de Menores.
Romina, Roberto y el pequeño hijo de ambos alquilan desde
hace pocos meses una precaria casa en el cruce de Esmeralda y 24 de Septiembre, frente a la escuela
Antonio Berni. Allí, entre algunas paredes de material, otras improvisadas con maderas y techos de
zinc, también vive la mamá del muchacho. Sin embargo, el mediodía de ayer no había nadie en la
casa. Solamente podía verse ropa tendida y algunos parantes de una pileta de lona en el patio
tapialado por chapas.
Vino, pegó y se fue. Una fuente policial contó que el domingo a la noche
Roberto regresó a la casa. El joven habría estado obnubilado, presuntamente por encontrarse bajo
los efectos de alguna droga. Nadie sabe por qué, en ese momento Romina y su pareja comenzaron a
discutir y le pelea verbal fue subiendo de tono poco a poco. En medio de la gresca, dijeron los
investigadores que accedieron al testimonio de la chica, Roberto agredió con fuertes golpes de puño
a la adolescente.
Tras los trompadas, el muchacho volvió a irse de la casa y
la chica se acostó a dormir junto a su hijito. Cerca de las 5 de la mañana, el joven regresó y sus
golpes volvieron a caer sobre el cuerpo de Romina. A pesar de eso, la adolescente pudo salir de la
pieza, recoger un cuchillo de cocina y defenderse hundiéndolo en el cuerpo de su pareja, en el lado
izquierdo del tórax. El joven se desplomó malherido sobre el patio dejando un charco de sangre a su
alrededor.
Los gritos de Romina y Roberto alertaron a los vecinos.
También a un amigo del muchacho que vive en el barrio. "Cuando escuché el griterío fui hasta la
casa. Toto (Roberto) estaba tirado en el suelo y me dijo «amigo, me voy». Entonces me puse al
llorar", contó Maximiliano a La Capital en medio de un barrio que prefería desentenderse del
hecho.
Cuando a Maximiliano se le pregunta por qué discutieron su
amigo y la pareja, responde con un escueto "no sé". Sólo recuerda que alguien llamó a una
ambulancia del Sies que pocos minutos más tarde traslado al joven herido al Hospital de
Emergencias, donde anoche continuaba internado en observación tras ser operado.
Algunos vecinos consultados por este diario dijeron que no
conocían pormenores del suceso. "No sé nada. Me enteré porque me lo dijo el taxista que me trajo
del consultorio del médico", comentó una mujer que vive en una casa lindante con la de Romina y
Roberto.
En tanto, la adolescente fue arrestada en la misma vivienda
donde ocurrió la trágica pelea y trasladada a la comisaría 16ª. En esa seccional, el mediodía de
ayer, esperaba que la jueza de Menores Nº 2, Gabriela Sansó, defina su situación
procesal.