Policiales

Anulan el procesamiento contra "Guille" Cantero por un fallido secuestro extorsivo

Un camarista federal revocó una resolución del juez Vera Barros por considerar que el caso debe ser investigado por la Justicia provincial

Jueves 11 de Enero de 2018

Hace dos meses Ariel Máximo "Guille" Cantero fue procesado como el cerebro de un secuestro extorsivo concretado en septiembre último en la zona oeste de Rosario que tuvo como víctima a un obrero metalúrgico de 22 años. El juez federal Carlos Vera Barros consideró que el líder de Los Monos organizó y dirigió desde la cárcel de Coronda la privación de la libertad de ese joven, levantado en una esquina de barrio Triángulo y liberado una hora después cuando los captores comprobaron que no era la persona que habían seleccionado para obtener un rédito económico con un rescate.

Sin embargo, la Cámara Federal de Rosario acaba de revocar ese procesamiento y dejarlo sin efecto por considerar que la Justicia federal es incompetente para intervenir en l este caso de secuestro extorsivo y que la causa debe ser investigada por la Justicia provincial.

El camarista Edgardo Bello le dio la razón a los abogados de Guille Cantero que pidieron que se cambie el caso de jurisdicción, con lo cual el procesamiento queda sin efecto. Otro camarista, Guillermo Toledo, se excusó de intervenir por amistad con uno de los defensores de Cantero.

Rescate

El 9 de septiembre pasado un joven fue secuestrado en la esquina de Seguí y Espinillo, en barrio Triángulo. Según Vera Barros, desde los primeros minutos de ese día, pasada la medianoche, hubo diálogos en los que Ezequiel "Parásito" Fernández le reporta a Guille Cantero las alternativas de la captura de la víctima, su traslado en un auto a un galpón y del desconcierto al comprobar que no era la persona a la que se proponían retener para pedir rescate.

En la investigación de los fiscales federales Federico Reynares Solari, de Rosario, y Santiago Marquevich, de la Unidad Antisecuestros, era clara la intención de obtener rescate dado que los involucrados hablaban de plata fácil. Mencionaban que sacarían por este delito "un par de gambas largas" o de pedir "por lo menos tres palos para que vayan bajando". Para el juez, aunque no llegaron a exigir un rescate por la liberación, "lo cierto es que esa fue su primigenia intención, que mantuvieron hasta el final".

Particular

Los abogados Carlos Edwards y Fausto Yrure, que representan a Cantero en este caso al igual que en el juicio oral contra la banda de Los Monos, plantearon que había que anular el procesamiento porque el caso debe ser analizado en el ámbito provincial. En tal sentido fundamentaron que la Justicia federal interviene cuando lo que se afecta es un interés general o público, como cuando está en juego la seguridad pública, y no un interés particular.

Pero en el caso de este secuestro extorsivo, dicen ambos defensores, lo que se afectó fue un interés particular, que es el derecho a la propiedad, debido al propósito lucrativo que se busca con este delito. Lo que alegaron los defensores es que no hay otros delitos de secuestro extorsivo que se le atribuyan a Guille y su grupo por lo cual no hay afectación general, por la reiteración de este tipo de ilícitos, sobre la seguridad pública.

El camarista Bello dice que del análisis de la causa surge que el delito investigado fue cometido por este grupo en una sola ocasión y no consta que se lo hubiera denunciado a esta misma organización por otros episodios similares.

"No llega a advertirse que el único hecho investigado tuviera entidad suficiente para afectar la seguridad pública", dice Bello, que coincide con las defensas en que es el parámetro para habilitar la intervención del fuero federal de excepción.

Competencias

Un criterio opuesto expuso el fiscal que considera que, más allá de que en este particular tipo de hecho Guille Cantero no registra antecedentes, sí existe constancia en las escuchas que tramó este delito en una cárcel de Santa Fe, que operó desde allí como autor intelectual del hecho y que podría continuar cometiendo desde allí otros hechos delictivos, "todo lo cual da cuenta de la magnitud y peligrosidad del accionar del señor Cantero, siendo incluso uno de los miembros de la banda criminal más importante de la ciudad".

La discrepancia estaba planteada en este punto según refirieron fuentes judiciales a este diario. Hay una doctrina que separa la competencia de la Justicia federal y de la provincial en casos de secuestro extorsivo. En general se considera que cuando se trata de un hecho aislado, al voleo, es de competencia provincial. Y cuando la que actúa es una organización, la incumbencia es federal.

El argumento de la defensa es que este secuestro en particular donde está acusado Cantero como organizador afecta solamente intereses particulares. El fiscal no lo cree así porque sitúa a Cantero como líder de una banda organizada e incluso juzgada por dedicarse a múltiples delitos.

El camarista Bello coincidió con las defensas. En el mismo texto de su resolución repasa que, según surge del procesamiento, el día del secuestro extorsivo Parásito Fernández, que había capturado a la víctima, se comunica con Guille durante el transcurso de la privación de libertad y le dicen que se habían confundido de persona.

Frente a ello Cantero le preguntó si tenían la fotografía de la persona que querían secuestrar, a lo que Fernández respondió que sí, que incluso era parecido, pero que en su DNI acusaba otro nombre. Frente a esto Cantero le indicó: "Uh, bueno, llevátelo igual, esperamos un rato a ver qué dice...".

Para Bello el caso aparece como aislado en cuanto a su tipología, un secuestro, por lo cual el caso debe pasar a la Justicia provincial. "El secuestro investigado fue cometido el 9 de septiembre pasado, hace más de tres meses, y no se registraron denuncias de otros hechos de similares características perpetrados por los aquí procesados", dijo el camarista.

Interés

Ahora el caso deberá ser remitido a la Justicia provincial. Y en esa esfera habrán de analizar si lo admiten o lo rechazan. En este último caso quien dirime es el superior común: la Corte Suprema de Justicia de la Nación. No obstante fuentes del Ministerio Público de la Acusación (MPA), que agrupa a los fiscales provinciales, manifestaron a este diario el interés de tomar a cargo el trámite.

Lo paradójico de todo este caso es que al inicio del hecho, cuando se advirtió la existencia de un secuestro extorsivo que debía ser investigado, los fiscales federales habrían pedido la competencia para tomar ellos esa causa; algo que un camarista de la misma esfera federal acaba de desandar.

La víctima fue liberada una hora después cuando sus captores comprobaron que no era quien ellos creían

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