Amargo despertar de una familia asaltada en Acebal
Fue un golpe fugaz. Tres hombres entraron la madrugada de ayer a una casa de la localidad de
Acebal cuando los dueños dormían y, tras intimidarlos con cuchillos, se alzaron con 20 mil dólares,
10 mil pesos, joyas y electrónicos. Anoche, la policía estaba desconcertada por un detalle: para
ingresar a la propiedad los intrusos no forzaron ninguna abertura...
24 de junio 2008 · 01:00hs
Fue un golpe fugaz. Tres hombres entraron la madrugada de ayer a una casa de la
localidad de Acebal cuando los dueños dormían y, tras intimidarlos con cuchillos, se alzaron con 20
mil dólares, 10 mil pesos, joyas y electrónicos. Anoche, la policía estaba desconcertada por un
detalle: para ingresar a la propiedad los intrusos no forzaron ninguna abertura. Tampoco tenían
pistas que conduzcan a los ladrones, aunque las víctimas habrían dicho que "tenían tonada
cordobesa" en su hablar.
El asalto ocurrió en Lavalle al 300 de Acebal, un pueblo ubicado a unos 40
kilómetros de Rosario. Allí vive Jorge Carlos A., de 56 años, con su esposa y la hija del
matrimonio, de 7 años. La vivienda tiene un jardín delantero y dos garajes. A las 4 de ayer, los
tres dormían. Jorge A. lo hacía en una de las habitaciones y en otra pieza descansaban su mujer y
la nena.
En medio del silencio de la fría madrugada irrumpieron en la casa tres hombres.
Sus gritos sobresaltaron a Jorge, dueño de un comercio de venta de aberturas en Rosario, y a su
familia. "Esto es un asalto", exclamó uno de los intrusos exhibiendo un cuchillo casero que, al
igual que sus cómplices, había recogido en la cocina de la casa.
Golpeado y encerrado. Obnubilado, Jorge trató de incorporarse en la cama pero
recibió un certero puñetazo en la cara. Enseguida uno de los malhechores lo apretó para que diga
dónde guardaba la plata.
Balbuceando, el comerciante le dio el dato. Tras ello, le ataron las manos y lo
encerraron en el baño. La misma suerte corrieron su mujer y su hija, aunque ellas no fueron
maniatadas. Sin obstáculos a la vista, los ladrones recogieron de un mueble unos 20 mil dólares y
10 mil pesos en efectivo. "La plata estaba destinada para comprar aberturas para el comercio",
explicó una fuente de la pesquisa.
Los ladrones no se conformaron con el abultado botín en billetes. Revolvieron
cajones y embolsaron varias alhajas mientras hablaban entre ellos con un marcado "acento cordobés".
Después recorrieron la casa y se apoderaron de una cámara de fotos digital, un reproductor de DVD y
una filmadora.
Habían transcurrido unos pocos minutos que para la familia de Jorge fue una
eternidad cuando los maleantes decidieron marcharse. Durante el atraco, los ladrones habían
anunciado que se irían en dos motos pero, al hacer la denuncia, los dueños de casa dijeron no haber
escuchado el sonido de motor de ningún vehículo.
Ayer, los policías de la comisaría 28ª de Acebal estaban sorprendidos por la
irrupción de los ladrones y se preguntaban cómo los asaltantes ingresaron a la casa sin forzar
ninguna abertura. "Tal vez entraron con una copia de la llave de la puerta", especuló un
portavoz.