Policiales

Aclaran el asesinato en la puerta de un boliche en el Patio de la Madera

Roberto García fue asesinado con saña hace 8 días al salir de "Bonita", en una riña desigual. Ya saben que el autor del crimen es un joven de 23 años al que apodan "Jorgito". Hay tres detenidos.

Domingo 23 de Enero de 2011

Un apodo de mujer. Un trabajo de ingeniería investigativa descifrando una decena de declaraciones cruzadas. Y la mención por parte de los testigos de un auto poco común a las puertas de un boliche, como es un Chevrolet 400, fueron los elementos que condujeron a la policía a cerrar el cerco sobre el autor del crimen de Roberto César García, ocurrido el viernes 15 de enero de madrugada a las puertas del boliche Bonita, en el Patio de la Madera.

El principal sospechoso es un muchacho de 23 años, domiciliado en barrio Alvear, quien está prófugo. Otros tres jóvenes de entre 19 y 21 años quedaron detenidos e incomunicados a disposición de la jueza de Instrucción María Luisa Pérez Vara quien, deberá desentrañar que responsabilidad tuvieron en la pelea que le costó la vida a García, de 34 años.

El asesinato de Roberto García dejó muy mal parada a la noche rosarina. Fue un crimen a las puertas de un boliche del Patio de la Madera, ubicado en Santa Fe y Crespo. García fue atacado a la salida del boliche por una turba de muchachos con piedras, palos, lingas de motos, armas blancas y de fuego. Una fuerza de choque que actuó en una proporción de 3 a 1 y que no se mostró satisfecha hasta que García quedó agonizante sobre el empedrado. No hubo piedad. La víctima recibió una estocada mortal que le partió el corazón. Tenía una hija de diez años, era cuñado de uno de los dueños de Década, el lugar que los jueves funciona bajo el nombre de fantasía de "Bonita", y trabajaba en una fábrica de gaseosas.

Sin clemencia. Según pudo reconstruir LaCapital la mañana posterior al crimen, el asesinato de García fue el punto final de una riña que tuvo por lo menos tres estaciones y que fue creciendo en magnitud. Algunos de los testimonios que fueron surgiendo de la pesquisa le agregaron dramatismo al hecho y terminaron por demostrar que García no fue herido con una chuza de construcción casera -se habló de un palo de escoba con un filo amarrado en uno de sus extremos- sino con un cuchillo. Arma que aún no fue hallada.

Las declaraciones echan luz sobre el origen de la pelea: una discusión por una mujer. Que luego se prolongó en la calle cuando varios muchachos, una decena entre los que estaba un hijo del dueño del boliche y sobrino de García, persiguieron a unos pocos hasta las inmediaciones de la estación de servicios de Francia y Santa Fe.

El momento culminante de la gresca ocurrió poco después de las 4 de la mañana, frente a la puertas de "Bonita", y fue cuando en los dos bandos confluyeron en inmediaciones del estacionamiento. Fueron diez personas contra treinta. Si bien García estaba junto a los allegados a su sobrino su pretensión habría sido pacificar los ánimos. Los treinta que tenía enfrente estaban armados con piedras, palos de escoba, lingas, armas blancas y de fuego. Una escena digna de películas como la recordada "The Warriors" o la reciente "Hooligans". El grupo de los treinta cercó a sus rivales contra las puertas del boliche y entonces se produjo el ataque.

A golpe limpio. García recibió el peso de la ira. Tras recibir el puntazo mortal, uno de los agresores estuvo varios minutos pegándole con una linga en las piernas. García murió en una ambulancia de emergencia privada.

Según pudo conocerse por fuentes allegadas a las investigaciones, los testigos del hecho mencionaron que los agresores llegaron en autos y motos entre las que resaltaban una serie de detalles. Una moto roja, una Honda Tornado y un Chevrolet 400, una joya de la mecánica cuyos modelos fueron furor en la década del 60. Hubo disparos contra el piso y la banda más numerosa gritaba que eran "de barrio Alvear". Así los pesquisas de la comisaría 6ª partieron de unos pocos datos. Entre ellos sobresalía un apodo de mujer: Titi, de barrio Alvear.

El eje de la discordia. A partir del sobrenombre los vigilantes localizaron a la mujer, de 19 años, que reside en barrio Bella Vista. Ella contó que estaba junto a su novio, Emanuel Matías V., de 21 años, quien vive en barrio Alvear, cuando se desató la gresca, pero que ellos no participaron. Entonces comenzó la reconstrucción de un puzzle de apodos, declaraciones y acusaciones forzadas.

Así la policía cayó sobre varios de los que estuvieron en la disputa. Emanuel Matías V. fue sometido a interrogatorio sumario. Dijo que participó de la pelea que no atacó a García. Luego se localizó a un muchacho al que apodan Enfermito, que durante la pelea golpeaba reiteradamente un palo de escoba contra el piso. El muchacho se llama Marcos Andrés T., 21 años, y es también de barrio Alvear. En el interrogatorio al que fue sometido contó que estuvo en la pelea, que tenía un palo de escoba pero que de ninguna manera eso era una chuza.

También contó que cuando se produjo el desbande huyó con otros amigos en un Chevrolet 400 color champagne. De ahí se pasó al Pufli, como se conoce en la calles de barrio Godoy a Brian Emanuel Y. de 19 años. Interrogatorio sumario mediante, Pufli dijo que en la gresca se defendió pegando con una linga cuando fue a buscar su moto roja en el estacionamiento frente a la puerta de "Bonita". Aunque dijo que no agredió a García.

Por fuera de las coartadas brindadas por los interrogados, en los testimonios comenzó a surgir el apodo de un muchacho: Jorgito. Sobre este muchacho de 23 años, quien vive en barrio Alvear, se posó el dedo acusador. Las declaraciones indicaban que Jorgito empuñaba un cuchillo durante la gresca y en la cuadra en la que reside junto a su madre de 49 años, se lo apuntaba como quien apuñaló en el corazón a Roberto García. Efectivos de la 6ª lo fueron a buscar el viernes por la tarde a su casa, pero ya no estaba. Un día antes se había ido de su domicilio y no había regresado. Está prófugo y es buscado por orden de la jueza Pérez Vara.

La magistrada también ordenó que en la seccional de San Luis al 3200 quedaran presos e incomunicados Emanuel Matías V.; Marcos Andrés T. y Brian Emanuel Y.. Mañana serán indagados en los Trubunales provinciales para determinar que grado de participación tuvieron en el homicidio de Roberto César Sosa.

Perfil

Roberto García, de 34 años, era cuñado de uno de los dueños del boliche a cuyas puertas encontró la muerte. Trabajaba en una fábrica de bebidas y tenía una hija de 10 años. Tras su separación volvió a vivir con su madre en Rueda al 6400, donde sus vecinos le tenían un gran aprecio, según comprobó este diario en una recorrida por allí.

 

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