“No hay casualidad, era previsible y lo planteamos desde el 20 de marzo”, afirmó el intendente Pablo Javkin para explicar la situación que lleva a la ciudad, pero también casi todo el interior del país, a estar desde hace una semana sin transporte con la certeza de que mañana tampoco funcionarán los colectivos. Las pérdidas acumuladas en los más de 50 días de cuarentena superan los 500 millones de pesos y sólo en estos 15 días de mayo, el “agujero” en el sistema es de por lo menos 10 millones diarios.
Con una audiencia prevista en el Ministerio de Trabajo de la Nación para el miércoles, el intendente señaló la urgencia de poner el tema en la agenda del gobierno nacional, y aclaró que sólo el Area Metropolitana de Buenos Aires (Amba) no padece el conflicto porque “allí la incidencia de la caída de la recaudación es menor que en el interior y eso sucede porque los subsidios que recibe son mayores”.
Tanto el intendente como la secretaria de Movilidad municipal, Eva Jokanovich, dejaron en claro que “el problema lo tienen todas las ciudades del interior”, y apuntaron al peso que la recaudación tiene para financiar el servicio.
“En Rosario, y en todo el interior, la incidencia de la tarifa es muy alta. En la ciudad es del 55 por ciento, y cuando pasás de cortar 450 mil boletos por día antes del 20 a marzo a 50 mil, se hace imposible de sostener”, indicó el intendente. Incluso señaló que, en el marco del aislamiento, cuando los colectivos tuvieron un pico de uso de 65 mil pasajeros en un día, “hubo que implementar restricciones. Es imposible sostener un sistema que pedimos a la gente que no use”.
La ecuación de prestar el 80 por ciento del servicio para recaudar sólo el 15 por ciento del total no cierra por ningún lado. De hecho, la caída de pasajeros fue del 92 por ciento en la fase más dura de la cuarentena y ahora, con aperturas, está en un 85 por ciento. Así y todo, la cantidad de kilómetros recorridos apenas se redujo en un 36 por ciento.
Subsidios extraordinarios
La secretaria de Movilidad apuntó directamente “al modo de distribución de los subsidios que hace el gobierno nacional, que por normativa son diferentes para las ciudades del interior que para el Amba”, y recalcó “la necesidad de subsidios extraordinarios”.
“En la ciudad y la provincia de Buenos Aires, la recaudación también cayó a niveles mínimos, pero allí la participación de ese factor para el sostenimiento del sistema es menor, porque sigue existiendo una desigualdad en la distribución de los subsidios”.
Si bien señaló que los costos de mantenimiento de los servicios “son más o menos similares en el interior que en el Amba”, indicó que la diferencia está en las variables que se tienen en cuenta a la hora de repartir las ayudas.
Eso explica que el conflicto no sea sólo de Rosario, sino también en la capital provincial, Córdoba, Paraná, Corrientes, Resistencia, Santa Rosa, San Salvador de Jujuy, San Luis y San Miguel de Tucumán.
“Es un problema de todos los sistemas municipales”, explicó el intendente, y consideró que si hubo jurisdicciones (como Mendoza) que aún lo sostienen “es porque los sistemas son provinciales. Pero así y todo, probablemente tendrán dificultades en los próximos meses”.
Mañana, la ciudad comenzará la semana con medidas de fuerza de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y sin colectivos en la calle, en una situación que Javkin calificó como “inédita” y que tiene una “perspectiva por delante de por lo menos tres meses, con condiciones que no se van a modificar y sin manera de equilibrarlo”.
El intendente dejó en claro que “las medidas de la UTA son indiscutibles porque el salario no se puede discutir”, pero sí reclamó medidas al gobierno nacional. Incluso sobre los plazos que están previstas. “En las actas del Ministerio de Trabajo vemos un cuarto intermedio hasta el 20 de mayo, eso se debe rever”, consideró, y dejó en claro que “el municipio no puede pagar los salarios de las empresas de transporte y tampoco podría hacerlo en términos económicos”.