
Ya hace un par de semanas que los peluqueros de Rosario están buscando la manera de ser incluidos entre las actividades exceptuadas, pero por ahora no lo consiguieron. Es por eso que enviaron una carta directamente destinada al presidente Alberto Fernández para solicitar la reapertura de los salones teniendo en cuenta los máximos cuidados de higiene y seguridad.
El presidente de la Cámara de Salones y Peluquerías de Rosario, Enzo Sagasti, explicó hoy las necesidades del sector que representa e insistió para que en los próximos días sea atendido su reclamo. “Habíamos presentado un protocolo al gobernador de Santa Fe, sabemos que ese protocolo llegó a presidencia pero lamentablemente no nos exceptuaron y no podemos abrir las peluquerías”.
Sagasti comentó que no es que el protocolo haya sido insuficiente, e incluso se conformó uno unificado con otras cámaras que agrupan a profesionales del sector, sino que lo que ocurrió es que el presidente entiende que “se trata de una actividad de riesgo. “No está convencido que podamos cuidar o evitar contagiarnos nosotros, el personal, y nuestros clientes”, precisó.
Sí aclaró que los salones de peluquería fueron incluidos para poder vender a través de delivery. “Esto permite vender shampoo, productos, kit de tintura para que las clientas se tiñan en su casa, pero no podemos trabajar, si bien podremos facturar algo, ya que nuestra facturación era cero, la verdad es que nos resuelve nada”, razonó.
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“El temor que tiene el presidente pasa porque la peluquería sea un foco de contagio, nosotros entendemos que teniendo al máximo las medidas de protección se reducirían las posibilidades de contagiarse, nosotros no queremos enfermarnos, nuestro reclamo es porque se trata de un sector que está muy complicado, los gastos siguen y la ayuda del gobierno es insuficiente”, argumentó.
Sagasti aclaró que si bien no se consideran un rubro indispensable, visualizan que “otros lugares como tribunales, supermercados son lugares llenos de gente” e incluso advirtió que los odontólogos, que están muy cerca de los pacientes, ya tienen permiso para ejercer.
“No nos queremos equiparar con el personal de salud pero queremos asumir el compromiso de cuidarnos al máximo y volver a facturar para salir de esta situación tan preocupante, de incertidumbre porque esto parece que recién comienza, no descuidamos lo sanitario, pero la preocupación es muy grande porque no estamos generando dinero y los negocios se están fundiendo”, lamentó.
Por último indicó que “cualquier esquema suave o paulatino de reapertura” es bienvenido. “Pensamos que se puede trabajar con turnos rotativos, de a una persona por vez, espaciada la atención entre uno y otro para poder desinfectar el local, habría formas de empezar de a poco”, propuso.
Señor Presidente de la Nación Argentina:
Le escribo para contarle cual es la situación de los más de 2000 dueños de peluquerías de la ciudad de Rosario y seguramente la de todos los peluqueros del país:
Luego de un mes de cuarentena preventiva obligatoria, estamos seriamente preocupados por nuestra situación económica, ya que nuestro trabajo es lo único que nos permite solventar nuestras vidas y desde hace un mes, estamos sin trabajar.
Como seguramente comprenderá, no solamente peligran nuestras peluquerías sino también los puestos de trabajo que con muchísimo esfuerzo hemos generado dando empleo a muchos trabajadores que junto a nosotros conforman un círculo tan íntimo y cercano como el de nuestras propias familias, así como también el de las personas que se dedican a las actividades periféricas, como por ejemplo los proveedores, etc.
Si bien comprendemos perfectamente la importancia de permanecer en nuestras casas y de mantener al máximo el aislamiento social, no es menor la importancia que reviste para todos nosotros volver a trabajar lo antes posible.
Quizás nuestra actividad no sea prioritaria ni indispensable para la sociedad toda en términos de vida o muerte, claramente nadie se muere por tener el pelo largo ni la tintura sin hacer, pero para cada uno de nosotros sí lo es, ya que no contamos con otras herramientas para mantenernos, mantener a nuestras familias y cumplir con las obligaciones. Muchos de nosotros entendemos que quizás deberemos reconvertirnos y encarar nuestra profesión desde otra perspectiva o con variantes de comercialización, pero si bien ese es un proceso que lleva tiempo y probablemente una inversión con dinero que no contamos, usted comprenderá que solo sabemos cortar el pelo, y vivimos de esto.
Entendemos la complejidad de la situación, y seguramente las dificultades para gobernar en estos momentos hayan aumentado, y agradecemos todo lo que Ud está haciendo para mantener al pueblo argentino sano, pero verdaderamente necesitamos volver a trabajar lo antes posible.
Si bien las medidas económicas que Ud adoptó fueron pensadas con las mejores intenciones, lamentablemente nos resultan insuficientes ya que los gastos fijos, impuestos, servicios, alquileres, sueldos, etc. suman un gasto imposible de afrontar teniendo los negocios cerrados, y quien sabe por cuanto tiempo más, razón por la cual nos angustia y asusta aún más la idea de encontrarnos el día de mañana con un montón de cuentas prorrogadas y créditos por pagar habiendo estado tanto tiempo sin facturar.
Hemos presentado ante las autoridades un protocolo de trabajo con la esperanza de ser tenidos en cuenta al momento de autorizar la inclusión de nuestra actividad en el listado de rubros exceptuados, entendiendo que profundizando los cuidados y las medidas de profilaxis que estamos acostumbrados a tener habitualmente podríamos volver a trabajar. Sin embargo no obtuvimos la respuesta esperada.
Necesitamos con urgencia y desesperación retomar nuestras actividades, no por capricho sino por necesidad.
Cámara de Titulares de Salones de Peluquería y Afines de Rosario



Por Florencia O’Keeffe
