A fines de marzo y en plena cuarentena, Laurita Fernández debió dejar su departamento e instalarse en lo de su novio Nicolás Cabré debido a un problema que tuvo con el agua en el edificio.

A fines de marzo y en plena cuarentena, Laurita Fernández debió dejar su departamento e instalarse en lo de su novio Nicolás Cabré debido a un problema que tuvo con el agua en el edificio.
"Hace tres días que estaba sin agua y realmente se me hacía muy difícil todo, especialmente poder mantener la higiene que se requiere en estos momentos", explicó en ese entonces ante la polémica que generó la mudanza.
Como para todos, el encierro no es fácil para la bailarina que hace unos días se mostró un tanto bajoneada por la cuarentena obligatoria a la hora de interactuar con sus seguidores de Instagram.
"Ya no tengo ganas ni de hacerme las uñas, cocinar, maquillarme, cantar, bailar, hacer gym, yoga...", manifestó.
Y compartió sus sentimientos: "¿No les pasa que hay días que la llevan bárbaro y otros que la pasan para el orrr...", preguntó para sus fans.
Ahora la propia actriz reveló que hace unas horas pudo resolver el inconveniente con el agua en su departamento y eso le permitió volver a su hogar.
Ella misma se mostró feliz en las redes de volver a su casa tras casi un mes. "Habemus el agua", expresó.


