PANDEMIA

Ivermectina: ¿el fármaco salvador contra el covid o una esperanza sin fundamento? 

El medicamento de un uso muy extendido en medicina veterinaria y humana para combatir parásitos esta siendo utilizado en el tratamiento y prevención del Covid-19.

Viernes 11 de Diciembre de 2020

Hay más de 40 protocolos de investigación a nivel mundial. También se prueban sus efectos en paciente de la Argentina. Detalles del uso de una droga cuyo uso se extendió en la pandemia.

La ivermectina, un fármaco de un uso muy extendido en medicina veterinaria y humana para combatir parásitos esta siendo utilizado en el tratamiento y prevención de la Covid-19. Incluso muchos se automedican. Destacados profesionales dan cuenta de la innumerables consultas de pacientes y colegas, sobre la utilidad de este medicamento en el marco de la pandemia.

Esta droga ha demostrado en los últimos años un potente efecto antiviral “in vitro”(en ensayos de laboratorio) contra varios virus ARN, como Zika, influenza A, Chikungunya, Dengue y el virus de la fiebre amarilla. Durante este año se puso de manifiesto en un laboratorio australiano que también posee efectos “ in vitro” contra SARS CoV. La FDA, en junio de este año, aceptó considerarlo "un fármaco con efectos antivirales cuyo efecto clínico beneficios más allá de las parasitosis queda por demostrarse".

Recientemente en nuestro país, desde Instituto de Investigaciones de Enfermedades Tropicales de la Sede regional Orán de la Universidad Nacional de Salta (UNSa) se demostró, en pacientes, que la ivermectina reduce en forma importante la concentración viral en secreciones respiratorias de afectados por SARS CoV 2 cuando es suministrada en etapas tempranas de la infección (hasta el 5to. día) y en una dosis que triplica su dosis habitual.

Distintas provincias tales como Tucumán, Corrientes, Salta, y Buenos Aires (Ezeiza, Caseros y Cañuelas) llevan adelante protocolos de uso preventivo en personal de la salud y/o estudios en pacientes. A nivel mundial se están llevando a cabo más de 40 protocolos de investigación de ivermectina contra SARS CoV 2.

Algunos de los estudios en curso se llevan a cabo como estudios clínicos aleatorizados. Estos implican que a cada sujeto del estudio (paciente que participa) se le asigna al azar el nuevo tratamiento bajo estudio o un placebo (que consiste en un tratamiento inocuo o falso), o el tratamiento que se utiliza como estándar y que quiere compararse con el nuevo tratamiento. Un claro ejemplo de estudios aleatorizados son los que se están llevando a cabo en Fase III de vacunas contra SARS CoV 2 necesitándose datos de eficacia para demostrar que existe una supresión sustancial de infecciones por Covid-19 en el grupo de los vacunados, en comparación con el placebo.La Sociedad Argentina de Infectología (SADI)se ha manifestado al respecto advirtiendo de que si bien la ivermectina es un antiparasitario, y aparentemente un inhibidor de la replicación viral del SARS-CoV-2 a niveles altos de esta droga en sangre y potencialmente tóxicos, no existe al momento actual evidencia científica definitiva sobre su eficacia clínica contra el Covid-19.

Es importante señalar de que reemplazar la medidas de prevención efectivas como uso de barbijo y la distancia social por el uso de un medicamento sin evidencia científica de su utilidad puede generar una sensación de falsa seguridad y un riesgo para desarrollar Covid-19.Debemos esperar más resultados, publicaciones en revistas revisadas por pares editores y fundamentalmente la aprobación de la ivermectina para ser usada contra coronavirus por organismos regulatorios específicos como Anmat, EMA, FDA.

Los lectores tal vez deberían entender que muchas veces los resultados beneficiosos iníciales in vitro, incluso en etapas precoces de investigación en humanos, suelen no corresponderse con utilidad clínica del fármaco cuando es investigado para el tratamiento de la enfermedad específica en grandes grupos controlados, pero siempre estarán los efectos indeseables algunas veces severos, de allí que sean tan importantes los ensayos clínicos aleatorizados previo a la autorización del uso de los medicamentos o vacunas. Ante drogas en proceso de investigación y aun con falta de evidencias/autorización que respalden su uso como un tratamiento específico; como es el caso de la ivermectina; y aunque les aguarde un futuro muy promisorio: su administración debería ser celosamente custodiada y los pacientes recibirlas en el marco de seguridad que brindan los ensayos clínicos o protocolos de uso compasivo, bajo indicación y supervisión médica y/ o estrictas recomendaciones Ministeriales, jamás como automedicación.

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