El Ministerio de Salud confirmó el primer caso de coronavirus en la provincia de Santiago del Estero luego de un estudio realizado en el Instituto “Dr. Carlos Malbrán”. Se trata de la persona de la localidad de Selva, que había tenido contacto con un caso positivo de coronavirus en Córdoba capital y comenzó a presentar síntomas compatibles con la enfermedad. Ante la sospecha, el 14 de marzo las autoridades sanitarias tomaron las medidas de acción necesarias sin esperar la confirmación, para contener y mitigar una posible propagación del Covid-19. Ese mismo día dictaminaron el aislamiento social, preventivo y obligatorio de toda la comunidad de Selva como medida de protección de la población y así evitar los riesgos de propagación. Luego se adoptó la misma medida en Ceres, distante a 15 kilómetros, porque el hombre había compartido una cena con amigos de la ciudad santafesina.
Las muestras del paciente de Selva fueron analizadas por la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud “Dr. Carlos Malbrán” y ayer llegó la notificación al Ministerio de Salud santiagueño como caso positivo. Desde este organismo se informó que “el paciente se encuentra en perfecto estado de salud, en su domicilio en Selva, bajo régimen de aislamiento sanitario obligatorio”.
En la localidad, la noticia generó alarma, al igual que en las localidades aledañas, ante el temor de que el joven enfermo haya propagado el virus antes de conocer su situación. Sin embargo, el intendente, Enrique Bertolino, fue el encargado de confirmar la ocurrido en conferencia de prensa y llevó tranquilidad a la población. “Siempre nos manejamos considerando que este caso era positivo. Lo hicimos desde un primer momento, por eso cerramos la ciudad”, dijo y, luego de recordar las restricciones y la adhesión a la cuarentena nacional, añadió que “se estigmatizó a Selva. Las consideraciones negativas sobre la localidad realizada incluso en medios nacionales son producto de la ignorancia. El peor error que se puede cometer es no estar bien informado. Hoy tienen que tener más miedo si circulan por una localidad que no esté controlada. Acá se trabaja, en coordinación con Ceres, con el máximo rigor que imponen las medidas sanitarias”.
El joven afectado, Danilo H. de 28 años, habia regresado de un encuentro con su novia en Cordoba, quien pocos días antes voló desde España a Córdoba y poco después dio positivo su análisis de covid-19. Se convirtió así en el segundo caso en esa provincia y el número 32 del país. Antes de recibir esa noticia, el joven selvense regresó a su localidad y, varios días después, organizó una fiesta de la que participaron unos 50 jovenes. De ellos, 17 son de Ceres. Por ese motivo, es que desde el hospital de la localidad santafesina se extremaron las medidas preventivas con esos jóvenes y sus familias y posteriormente desde el gobierno santafesino se ordenó la cuarentena de la ciudad del departamento San Cristóbal.
El de Danilo, quien se desempeña como asesor de ventas, corredor y martillero público, es el primer caso de coronavirus en Santiago del Estero. Al volver a Selva desde Córdoba, el viernes pasado, sus amigos le hicieron una bienvenida. Del encuentro participaron unas 50 personas, de las cuales 17 eran de Ceres. A los dos días se enteraron del resultado del análisis de su novia por lo que las autoridades de Santiago del Estero decidieron aislar al hombre, a los amigos y a sus familias. Luego declararon la cuarentena en Selva, la primera localidad en el país, y al día siguiente en Ceres. Virtualmente cerraron ambas poblaciones, porque nadie puede entrar ni salir y solo funcionan los comercios y servicios esenciales.
La cuarentena en Ceres comenzó con cuestionamientos sobre el comportamiento de algunos pobladores y que no tardaron en salir a la luz. “Es un colador, la gente de Selva va al banco de Ceres, a los comercios y todos el mundo entra y sale sin que nadie se los impida”, disparó el senador por San Cristóbal, Felipe Michlig. Las declaraciones del legislador no tardaron en instalar una vehemente polémica que fue aún más lejos cuando la propia intendenta de Ceres, Alejandra Dupouy, le exigió por escrito al ministro de Seguridad, Marcelo Sain, que “garantice el efectivo cumplimiento del decreto que establece la cuarentena en la ciudad”, a lo que el funcionario provincial respondió a través de su cuenta de Twitter: “No es momento de hacer politiquería barata y ventajera; deje por un tiempo el comité y gestione”.
Luego de ese episodio fue evidente que se reforzaron las medidas de restricción en la localidad. La policía comenzó a controlar los accesos a la ciudad para evitar el ingreso y egreso de personas y vehículos. Los medios de transporte pueden pasar por la ruta pero no entrar a la ciudad, ni descender pasajeros y los estancieros deben contar con un permiso que explique que su visita es estrictamente necesaria. Mientras tanto, el municipio adhirió a la cuarentena nacional y cambió la prestación de servicios públicos.
En el operativo trabaja personal de Seguridad Vial, policías de Acción Táctica y Seguridad Rural coordinados con efectivos pertenecientes a la Unidad Regional XIII. En la ruta 34, de norte a sur y de sur a norte, los vehículos son escoltados por Gendarmería Nacional y la policía de Santa Fe para controlar que nadie baje en la calzada. Las excepciones son las notificadas por el Ministerio de Salud.