Médicos sin Fronteras, una elección signada por el amor
El dolor, la tragedia, las enfermedades, las catástrofes y las guerras son postales frecuentes
para los Médicos sin Fronteras (MSF). Este grupo de voluntarios que hace de la solidaridad una
forma de vida tiene sedes en más de 80 países y sus miembros están diseminados en distintas partes
del mundo. La acción pretende paliar, en primera instancia, las dificultades de quienes más lo
necesitan.
14 de mayo 2008 · 01:00hs
El dolor, la tragedia, las enfermedades, las catástrofes y las guerras son
postales frecuentes para los Médicos sin Fronteras (MSF). Este grupo de voluntarios que hace de la
solidaridad una forma de vida tiene sedes en más de 80 países y sus miembros están diseminados en
distintas partes del mundo. La acción pretende paliar, en primera instancia, las dificultades de
quienes más lo necesitan.
Desde el año 2000 Médicos sin Fronteras tiene una oficina en Buenos Aires y
dentro del conjunto total de profesionales argentinos que integran la organización hay dos médicas
de Rosario. Actualmente una de ellas está en Uganda y la otra espera su partida en junio hacia
Sudán, donde trabajará en la coordinación de grupos y asitencia en el terreno.
La elección de alguien para ser MSF parecería, a simple vista, una determinación
difícil. Sin embargo, para Andrea Marchiol, la médica rosarina que se prepara para su viaje al
Africa, se trata de una combinación que reditúa a su persona desde varios aspectos. "Si lo ves
desde el punto de vista de lo que da estabilidad a tu vida ser MSF tal vez genere algunas pérdidas.
Pero se pueden combinar muy bien las salidas y la tarea humanitaria, con los vínculos que uno
tiene. No es un sacrificio viajar a esos lugares", dijo.
La médica, que lleva 12 años en la organización y que además recorrió países
como Uganda, Bolivia, Colombia, Ecuador, Honduras y Guatemala, destacó que se trata de una elección
de trabajo donde se obtienen muchas satisfacciones a pesar de que el día a día implica luchar
contra el dolor, la tragedia y la falta de estructuras. Para la médica, la solidaridad no debe ser
pensada desde un punto de vista vertical. Lo esencial es sentirse de igual a igual con esa gente
que está en otras condiciones. "No es que yo voy a hacer entrega de la solidaridad caritativa, sólo
voy a tratar de dignificar la vida de quienes padecen ciertas realidades por haber nacido en
territorio y momento equivocados. Esta gente me enseña cada día que debemos luchar por una sociedad
sin tantas inequidades. Eso es lo que me motiva".
El trabajo de MSF responde a diversas necesidades y cada perfil de voluntario
sirve para paliar esas demandas. Al principio los voluntarios pueden ocupar el puesto de médico,
enfermero o logista de terreno, tres perfiles claves. Pero luego surgen otros retos y
responsabilidades. Además cada uno puede insertarse en los proyectos que les sean más afines.
"Igualmente es útil destacar que ser MSF implica tener una coherencia de pensamientos y de
principios que se correspondan con las acciones. Esto te ayuda a que tu vida no esté dividida",
dijo Marchiol.
Pero la acción de los MSF no se circunscribe solamente a la asistencia médica.
También entran en juego la búsqueda de soluciones a largo plazo y la construcción de estructuras.
"Si nos ocupáramos sólo de eso estaríamos reemplazando lo que tienen que hacer los ministerios. Son
como parches transitorios. Pero en realidad MSF nace con ese compromiso humanitario de dignificar
la acción médica.
Por otra parte, las denuncias también son parte del accionar de MSF y esto
ocurre fundamentalmente cuando algunos grupos se apropian de la ayuda humanitaria. "Eso ocurre en
los países de Africa donde hay que llenar un montón de huecos. A veces no hay nada, ni siquiera un
Ministerio de Salud. Es más: hay lugares donde el Estado está muy fragmentado o ni siquiera
existe", aclaró Marchiol.
Pero aunque se trate de una tarea complicada, comprometida y al mismo tiempo
gratificante las dudas no faltan para quienes contemplan la idea de poder integrar la organización.
Hay miedos propios de la incertidumbre de no saber, más allá de las referencias, con qué cosas
concretas se va a encontrar cada uno.
Pero la tarea es en sí un camino de dudas constantes que se van disipando con el
correr del tiempo y también siguen surgiendo a medida que aumentan las responsabilidades de los
médicos en los campos de acción. "La primera vez que uno sale es algo decisivo en su vida. Pero en
realidad uno empieza a amar lo que hace a partir del conocimiento".
Los interesados en recibir más información o contactarse con Médicos sin
Fronteras pueden comunicarse a la oficina de Buenos Aires al (011) 4375-4385.