Ovación

Un clásico: los hinchas de Newell's colmaron el Coloso con el tradicional banderazo

Como ya es costumbre, los simpatizantes de Newell's llenaron el estadio para apoyar y acompañar a los jugadores en la previa del clásico de la ciudad. 

Jueves 03 de Abril de 2014

Se viene el clásico. Y como en cada previa al cotejo más esperado por la ciudad, entre Newell's y Central, una multitud de simpatizantes rojinegros se dio cita en el Coloso "Marcelo Bielsa" para celebrar el tradicional banderazo. Esa especie de ceremonia que los rojinegros han consagrado a lo largo de los años hasta transformarlo en un rito. Un rito en el que los simpatizantes le brindan su reconocimiento y apoyo incondicional al equipo dirigido por Alfredo Berti, en la previa a una semana muy importante para el futuro inmediato de los leprosos, puesto que en el horizonte asoman nada menos que el choque del domingo ante los canallas y el del jueves próximo ante Atlético Nacional, por la Copa Libertadores. 
 
Alrededor de las 19 se abrieron las puertas del Coloso y de a poco se empezaron a colmar las tribunas del estadio hasta que pasadas las 20 el Coloso presentaba un marco imponente, como en sus mejores tardes de fútbol, pero con la particularidad de que no se trataba de un partido. 
 
Unos minutos pasadas las 20, el estadio quedó a oscuras y hubo un festival de juegos artificiales, que iluminó el cielo del Parque Independiencia, al tiempo que una bandera luminosa despertó los aplausos y los gritos enfervorizados de los hinchas. "Ganarle al sin aliento cueste lo que cueste", rezaba el cartel luminoso. 
 
Tras realizar un entrenamiento regenerativo y ducharse, los jugadores volvieron al estadio para vivir con todo esa tradicional fiesta rojinegra, que los hinchas arman y se regalan en la antesala de cada clásico y en la que los jugadores se fundieron en esa comunión tan particular que se da entre los protagonistas, tanto de adentro como de afuera de la cancha, proque a diferencia de un partido en este caso todos son partícipes de esta fiesta, en la que hinchas y jugadores se tributan respeto y admiración mutua.
 
"Impresionante, espectacular, único, un gran momento de unión de un público que apoya siempre a sus jugadores, gracias", tuiteó David Trezeguet, el delantero internacional de Newel's que jugó en los mejores equipos del mundo e incluso fue campeón del mundo con la selección de Francia en el 98, pero que, sin embargo, reconoce que esto es algo que no se vive en ningún lugar del mundo.   
 
Al comienzo del tradicional banderazo se habían habilitado las plateas de la doble visera, la que da al Museo Provincial "Julio Marc" y la popular local, pero como el ingreso de los hinchas fue incesante, tal como se esperaba, debieron habilitar también la platea de la visera y la popular que da espaldas al palomar, las que también vieron completada su capacidad.  
 
Los jugadores que ayer fueron titulares realizaron trabajos regenerativos en la cancha, al tiempo que algunos, como en el caso de Víctor López, que ayer terminó con una molestia, estuvo trotando con normalidad. 
 
Los que trabajaron aparte mientras tanto fueron el capitán Lucas Bernardi y Maxi Rodríguez, quienes estuvieron en el vestuario haciendo trabajos kinésicos, teniendo en cuenta que la Fiera es más que probable que esté en el equipo, al tiempo que habrá que esperar para saber si el volante central podrá ser de la partida. 
 
Posteriormente todos se dieron cita en el césped del Coloso para recibir el reconocimiento y apoyo de la gente que le dejó claro cuál es su idea. "El domingo cueste lo que cueste, el domingo tenemos que ganar", cantaron repetidamente los hinchas, mientras los jugadores se sumaban a los cánticos.  
 
Poco después de las 20.30, los jugadores se fueron retirando del estadio, y poco después empezó a hacerlo la gente, tras vivir la tradicional fiesta leprosa del banderazo, un evento que los hinchas convirtieron en un clásico, casi como el partido mismo. 

 

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